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parte del primer capitulo de mi 3 novela (denme su opinion)


By Erato_7 - Posted on 16 September 2009

MI POBRE AMIGA EN SILLA DE RUEDAS

 

El espejo del auto reflejaba mi imagen, detestaba ver mi melena negra y esponjada, enmarcando mi cara ovalada y mis ojos cafés que iban en total acuerdo con mi tez morena.

-hemos llegado- anunció mi padre mientras abría la cajuela para bajar la silla. Miré el hospital con cierto desprecio. Si no hubiera sido por las amenazas de papá yo me hubiera negado a ir como en los últimos quince años.

-anímate, aquí te ayudaran- exclamó Mimí conduciendo la silla en el corredor. Ella era mi mejor amiga y la nueva responsable de acompañarme a mis terapias, lo que debió representar un verdadero alivio para mis progenitores que ya debían estar rumbo a su trabajo.

Esperamos juntas unos diez minutos, hasta que un médico con llamativo cabello rubio abrió la puerta del consultorio e hizo una seña para que pasáramos.

-Buenos días soy el doctor Caballero, me da mucho gusto que al fin haya decidido tomar su terapia señorita Avellaneda- dijo  en un tono amable, yo asentí con un gesto apático.

Poco después de aclarar unos datos con él, Mimí me llevó a una habitación donde había otros enfermos. El panorama de gente infeliz hizo que sintiera más pesadez por haber cedido.

Un niño pequeño se acercó a mi silla y comenzó a revisarla, como si estuviera frente a un objeto desconocido, su presencia alteró mas mis nervios, traté de alejarlo dando algunos manotazos a su alrededor. –Manuel deja en paz a esa chica- habló una voz varonil, a la que el niño obedeció. Busqué con la vista a quien me había librado de esa molestia. -¡por aquí! –indicó la misma voz, seguí la dirección del sonido que provenía de una de las cortinas azules que encubrían las camas. Moví mi silla hasta allá; cuando estaba a punto de recorrer las cortinas, un brusco movimiento se me adelantó. Detrás de la vieja tela se encontraba un hombre de mi edad con cabello rubio, fornido y rasgos de estrella de cine, con una pierna enyesada. Tengo que admitir que me sorprendí.

-hola, mi nombre es Lucío…Lucío Caballero- explicó con una sonrisa de oreja a oreja. Su apellido me hizo recordar al medico que me atendió, me distraje tanto que me quede muda.

-¡hey! Tanto te asusté como para que te quedaras sin habla- exclamó ante mi silencio.

-no, es que tu apellido es igual al del dueño de esta clínica-expliqué rápidamente

-es por que yo soy su hijo, pero eso no tiene importancia, ¿Por qué no me dices tu nombre?- cuestionó con un tono de voz tan alegre y jovial que se contagiaba

-yo…me llamó Margo…bueno en realidad soy Amargura, pero me gusta mas así – tartamudeé por la descostumbre de hablar con un chico 

-esta bien entonces te diré Margo, por que espero que seamos amigos, después de todo nos veremos muy seguido por aquí

-ss…sí, supongo-respondí temblorosa

-bueno tengo que irme, ya llegaron por mi-dijo señalando una enfermera que traía un silla de ruedas, me hice a un lado con la misma expresión de impacto, Lucío se despidió de mi moviendo jubilosamente la mano derecha.

Mimí regresó casi enseguida de que él se fuera, -No me digas que conociste a Lucío, él es guapísimo, aunque si lo comparas con su hermano, por cierto, nunca te hablé de ellos, ¿ves de todo lo que te has perdido? Por no aceptar acompañarme a las fiestas- profirió con su habitual hábito de charlar sin detenerse. Las palabras de mi amiga no me inquietaron, ya estaba acostumbrada a oírlas, tanto como estaba acostumbrada a rechazar todo tipo de invitaciones, realmente no me interesaba aceptarlas, una persona como yo no encaja con ellas. Y en cuanto a Lucío, es verdad él es el chico más atractivo que me ha dirigido la palabra, pero era más que obvio que ni él ni nadie  se interesarían en mí una pobre inválida.

 

La terapia me pareció hartante, mostré poca cooperación para ella; la razón principal: no quería hacerme falsas ilusiones.

 

Como si no hubiera sido suficiente con todas las presiones del día, cuando llegué a casa descubrí que como en muchas ocasiones Rey se había llevado el auto que mamá me obsequió como uno de los tantos incentivos para convencerme de tomar la terapia. El auto era nuevo y para gente sana, yo no lo utilizaría, es cierto, pero aun así no me gustaba que Rey lo usara sólo para restregarme en la cara que él era mejor y que se merecía ser el preferido de mis padres –con sus excelentes notas en la escuela, su hermosa apariencia varonil y con su constante afán de hacerle honor a su nombre-.

 

Con la ayuda de Clara subía a mi habitación, me impulsé con los brazos hasta la cama, ya allí cerré los ojos con invención de descansar, pero únicamente logré dormitar. Así que comencé a buscar detalles nuevos en mi cuarto como me gustaba hacer en mis constantes crisis de soledad. En medio de la revisión mis ojos llegaron a un portarretratos de mi tocador, en el estaba una foto que me tomé en secundaria  con Armando un viejo amigo que acabo odiándome por que yo le impedía que tuviera el mas mínimo contacto con mis otras compañeras. Él se canso de mi cuando arruiné su cita con Cindy su gran amor.

Yo lo quería mucho, por eso no podía permitir que nadie le hiciera daño, lástima que él no pudo verlo de esa forma.

 

-Margo tus padres ya están en la mesa- dijo Clara interrumpiendo mis meditaciones que ya habían sobrepasado las dos horas, ella me ayudó a bajar, mi cuerpo ya no se sentía extraño en sus manos, como al principio. Clara era una buena mujer, me gustaba su compañía, sobre todo por que no hablaba mucho como Mimí.

En la mesa todo era un complicado ritual de silencio, nadie decía nada si no era para dar alabanzas a mi hermano o peor aun tratar de convencerme para ir a la clínica.

-dinos ¿Cómo te fue en tu primer día de terapia?-cuestionó mamá con su aguda voz

-bien-respondí fríamente

-¡vamos hermanita! ¡Deberías estar feliz! ¡Ya veras que pronto estarás corriendo por toda la casa!- exclamó Rey con una alegría similar a la de Lucío

-tu hermano tiene razón, si pones mas de tu parte te prometo que no sólo te dejare asistir a la universidad, si no que estudiaras en la mejor para ¿Qué dijiste que querías estudiar?- dudó

-medicina veterinaria, papá te lo he dicho cientos de veces. Pero dime que pasaría si no me recuperó, mi vida será dos veces más miserable y todos ustedes van a ser los culpables- reproché, los tres se quedaron callados, la única defensa que tenían ante mis reclamos.

 

La desesperación quemaba mis entrañas, había tratado de vencer este habito, ocultándome entre las cobijas, mordiendo la almohada, clavando las uñas en mis palmas, pero era demasiado débil para hacerlo. Me apresuré a encender la lámpara de mi buró, donde busqué la navaja que había tenido  oculta desde niña, la tomé con tanta prisa que casi se resbala de mis dedos, levanté las cobijas que cubrían mis piernas, entonces comencé a cortarme; tenia numerosas cicatrices, pero eso no me importaba, por que hacerlo me traía un alivio incomparable. Mis padres desgastaron varias horas preguntándome que era lo que sucedía, sin obtener una respuesta verdadera de mi parte; pienso que ya se han rendido por que no han tocado el tema en meses. Después de dibujar tres profundas líneas en mis muslos, logré tranquilizarme, sequé las gotas de sangre con el pañuelo que guardaba con la navaja y conseguí conciliar el sueño que me robaba la angustia de asistir a terapia, aunque no era sólo eso si no también, el que tuviera que soportar estar frente a un hombre que como los demás nunca fijaría los ojos en mi, yo sufría mucho con el hecho de que nadie en su sano juicio mucho menos si trataba de alguien como Lucío, se atrevería a verme mas allá de la etiqueta “mi pobre amiga en silla de ruedas”.

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edgar mendez morales's picture

me gusto mucho la forma en que narras, al rpincipio se me iso algo asi como twiligth pero es totalmente distint y triste, en el sentido de que la pobre chica es una discapacitada aparentemente por una razon familiar, lo que me dio como ñañaras fue elecho de la iniciativa Emo de cortarse las piernas. tu narrativa que tipo es, o bueno la historia, tiene ficcion o se mantiene realista.. pero si excelente. el tipo de narrativa que usas es mi favorito, la historia esta en 1ra persona, a mi me gusta mas en 3ra el narrador omniciente. esa es la tecnica que utilizo en mis libros. pero si es buenisimo. felicitaciones Wink

Erato_7's picture

la historia es realista, se trata de que la chica sse obsesiona por un amor no correspondido, en realidad hay varias cadenas con el mismo asunto. la verdad es que he leido los libros de crepusculo y baso mi forma de narrar en ellos, aunque también lo mezclo con mi toque personal...

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