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UNA LECCIÓN EN LOS ALBORES DE MI VIDA DOCENTE.
Una lección en los albores de mi vida docente.

Voy a escribir cuatro capítulos sobre mi vida docente. Una vez jubilado veo las situaciones como desde una nube, observando lo que ocurrió. Este primer relato es por los años 70, cuando aún había Enseñanza Primaria, Bachillerato Elemental y Superior y Escuelas de Oficios y Maestría.
Para los que no han conocido o no han recibido noticias de cómo era aquél tipo de Enseñanza, se las resumo, para comprender mejor las situaciones, hoy totalmente diferentes.
Entre los seis y los once años todos los niños seguían la Enseñanza Primaria. Al cumplir los diez años los que despuntaban, o sus padres insistían o pagaban, se les preparaba para el examen de Ingreso en el Bachiller Elemental. A los que no, continuaban de forma obligatoria hasta los catorce años y con el certificado de Escolaridad podían trabajar de aprendices o entrar en las escuelas de Oficios.
Para los que, dichosamente superábamos el examen de Ingreso( nada fácil por otra parte, ya que constaba de parte escrita y oral y con más de cuatro faltas de ortografía en un dictado, ya no pasabas, aparte de conocimientos de geografía, historia y matemáticas) empezábamos el Bachiller Elemental de cuatro cursos, sin especializaciones. Con latín incluido. Y una reválida donde te podían preguntar sobre cualquier tema de los cuatro cursos. Repartidos todos los exámenes en tres ejercicios eliminatorios. El primero era de Lengua, Literatura, Latín e Historia. El segundo de Ciencias, Física y Química y Matemáticas y el tercero, las “Marías” (Religión, Formación del Espíritu Nacional y Educación Física). Como ven casi una oposición. Si se aprobaban los tres, estabas capacitado para seguir el Bachillerato Superior, repartido en dos cursos, con elección de Ciencias o Letras. Al final del sexto, de nuevo otra reválida, que si no aprobabas no podías entrar en el curso Preuniversitario.
El curso Preuniversitario, era el preparatorio para la Universidad. Los alumnos debían aprobarlo y además realizar las pruebas de Madurez en la Universidad, con tres ejercicios eliminatorios. En otro escrito os lo cuento.
Aquella mañana soleada, entré en el aula, donde los alumnos de Preuniversitario, de diecisiete años o alguno más, se levantaron de forma reverente para saludarme.
Recé un padrenuestro, cosa tan normal, como decirse “buenos días”, porque además era un Colegio regentado por una orden religiosa, y el “plaf” de las sillas al abrirse sobre los pupitres pareció casi un cuadre militar.
- Voy a pasar lista. Para ir conociéndonos- Los cuarenta alumnos estaban en sus puestos y aunque alguno tenía un aspecto un poco griposo, lo disimulaba tapándose con una leve bufanda el cuello.
Esos alumnos no gastaban ningún tipo de uniforme, pero todos iban con sus suéteres e incluso algunos con sus trajes completos. Yo por supuesto con un conjunto de pantalón con chaqueta a juego, corbata y zapatos negros, de piel.
- Don Ricardo, le damos la bienvenida y esperamos que nos ponga suficientes problemas para resolver para mañana- me sorprende el que parecía una especie de portavoz de la clase.
- De acuerdo y gracias- respondí escuetamente.
Comencé mi lección sobre los Sistemas de Ecuaciones con varias variables, y de forma resumida, las diferentes formas de resolverlos, antes de introducir matrices y determinantes para ello, lo cual indiqué que sería motivo de otra lección.
A la media hora (las clases eran de una hora rigurosa) quise indagar si habían entendido los aplicados alumnos. Sólo dos levantaron la mano, dudando de haber comprendido el sistema de “en cascada”, para llegar por sucesivas sustituciones a una sola ecuación con una única variable.
Propuse que un alumno saliera a la pizarra y resolviera con mi ayuda un sistema nuevo. Así lo hizo y el timbre tocó el final. Nadie se movió. Hasta que no di la orden de levantarse, nadie lo hizo.
Pero antes indiqué los problemas a resolver: Cinco y a algunos alumnos les parecieron pocos.
- Don Ricardo, que esta noche tenemos tiempo, ponga alguno más.
- Ya está bien. Mañana veremos.
Y salí por un pasillo silencioso y sin nadie en ellos, cruzándome con el Profesor de Historia que entraba a continuación mía.
En la sala de profesores, me esperaba el director para indicarme que unos padres querían hablar conmigo sobre sus hijos de forma breve.
¿Qué creen que me dijeron? Pues esto:
- Sabemos que usted es muy joven y nuestros hijos son poco más. Trátelos con dureza y si hace falta castigarles por no hacer los deberes, o darles un mamporro, no dude en hacerlo. Seguramente les valdrá para aprender.
- No, no. Siempre lo evitaré: Una cosa es que no sepan, que bastante castigo tienen y otra que se comporten de mala forma. Si se esfuerzan no habrá problemas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.

Hola Lanzas. Inicialmente creí que el texto era en sí una lección para los lectores. Una vez que lo leí me di cuenta que no era así. Es interesante saber cómo estaba estructurada la docencia y la currícula en los años en que diste y/o recibiste esa manera de enseñar.
Imagino que este es el primer capítulo de los relatos.
Se dice que alguien que fue maestro nunca de enseñar. Me parece que es cierto. Aquí muestras un relato del cual se pueden aprender muchas cosas. (las calculadoras no mienten, je, je, je).
Saludos
Yo soy alumno de la ESO y el caos casi total imperaba en las aulas. Un día un profesor se tuvo que marchar de clase porque nadie le atendía.
En aquellos tiempos de que hablas, si que se debía aprender en las aulas.
Saludos cordiales. Lope.
Lo escrito, escrito queda
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Imagino que este es el primer capítulo de los relatos.
Se dice que alguien que fue maestro nunca de enseñar. Me parece que es cierto. Aquí muestras un relato del cual se pueden aprender muchas cosas. (las calculadoras no mienten, je, je, je).
Saludos
Originalmente enviado por deinost - 29 may 2007 : 12:23:53 PM
Tengo en la cabeza las cuatro etapas que pasé como profesor. Esta primera es la que se refiere a un tipo de enseñanza que enlaza con la que yo recibí. Totalmente centrada en la preparación de los alumnos de Bachiller para seguir enseñanzas universitarias, la segunda como Profesor de EGB, en los años 77-78, más tarde como Profesor de BUP y COU en los años 78-99 y finalmete como Profesor de ESO y Bchillerato LOGSE desde 1998-2006.
En España la Enseñanza ha caído en picado.
Todos están matriculados de forma obligatoria hasta los dieciseis años
(que no quiere decir que asistan) pero el provecho es mínimo.
Saludos. Lanzas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.
Me imagino que para los "profes" de la generación de los 70 habrá sido un suplicio estos últimos cursos. recuerdo que un profesor decía: "Empecé como profesor de Bachillerato, y ahora ya soy de la ESO"
Saludos de Quijote.
Saludos de Quijote el amargado
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Lo escrito, escrito queda
Originalmente enviado por Lope - 30 may 2007 : 03:49:22 AM
A los de la ESO les tengo dedicada una de mis últimas lecciones. Tuve alumnos/as bastante respetuosos, pero el problema son los que van obligados, y desde los 12 años son la mayoría.
Saludos. Lanzas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.
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Saludos de Quijote el amargado
Originalmente enviado por quijote - 30 may 2007 : 10:08:32 AM
Como vengo indicando, los procesos a que se han visto sometidos los planes de Enseñanza han sido catastróficos.
Saludos. Lanzas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.
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Me ha parecido muy interesante este relato, donde nos narras cómo era la enseñanza en aquellos años. Yo soy de una generación posterior, supongo que el siguiente relato me veré reflejada. Mi primo, que ahora es profesor de filosofía sí estudió con este plan, dice que entonces salían los estudiantes más preparados, que cada vez van a menos. Lamentablemente es verdad.
Leyendo este primero y temiéndome el cuarto, la diferencia me ha querido parecer abismal. Me sacó una sonrisa haciendo las comparaciones, pero esperaré a ir relato a relato. Ahora, que te diré que ni tanto ni tan calvo. Los padres han pasado de pedir mamporros para los hijos a dárselos directamente al profesor. En el término medio dicen que está la virtud, no sé. Será muy interesante ir comparando las distintas épocas.
Me ha gustado y he aprendido muchas cosas con tu relato.
¿La foto es tuya dando clases?
Un abrazo,
Margarita
Originalmente enviado por Margarita - 31 may 2007 : 07:11:28 AM
Muchas gracias por tus afirmaciones. Efectivamente no se debe caer en los extremos. Pero la intrusión de los psisólogos en la Enseñanza no parece haber mejorado ésta.
No se debe pegar a nadie, pero sí mantener un principio de autoridad en las clases, por medio de la personalidad y con el apoyo de los mal utilizados CONSEJOS ESCOLARES. En los muchos que he podido participar, los padres son los más críticos y hasta los alumnos, que piden sanciones severas para los que distorsionan las enseñanzas.
Pero los profesores nuevos y no tanto se acomplejaron, como si tuvieran miedo y eso es lo peor.
Para que te des cuenta como van las cosas, en los ultimos años, tuvo por tres veces que venir a buscarme un policía amigo mio a la salida, no porque yo tuivera miedo a ningún alumno por separado, si no porque otros oyeron que "me iban a esperar a la salida la banda tal o cual". Nunca ocurrió en mi caso, pero sí a algunos, que yo no pude ayudr, les zurraron a la salida y se dieron de baja por años.
Te cuento: Una vez un alumno, creo que drogado, con unos dieciocho años, me dijo, cuando le corregí que no atendía nada: "Eso me lo dice a la salida": Me levanté y quitándome las gafas, le contesté: "Eso, vamos ahora mismo a la salida". Se caía por el pasillo de miedo. No me hizo falta tocarle. Luego el director quería como asustarme a mi, en lugar de al alumno. Al final me pidió perdón y ni rechistó nunca más.
Saludos. Lanzas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.
PROFESOR:
Muy interesante el tema que compartes. El plan de enseñanza que relatas es desconocido para mí, ya que en mi país desde hace muchos años, es preescolar, primaria, secundaria (educación media), preparatoria (educación media) y Superior o Universitaria.
Realmente en mi país siento que los planes de estudios de la educación pública, (que es gratuita) dejan mucho que desear y la preparación es deficiente, sin embargo, siempre he creído que el que desa aprender lo hace.
Mi padre únicamente estudio hasta segundo de primaria, pero fue un consumado lector que me heredó el gusto por las letras.
quedo en espera de la continuacíón de tu relato
ROCÍO
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quedo en espera de la continuacíón de tu relato
ROCÍO
Originalmente enviado por rocio-torresr - 31 may 2007 : 11:41:29 AM
En una cosa aciertas. Quién se preocupa, sale adelante y sí además lee se cultiva como intelectual. Pero el problema se da cuando una Ley de Educación OBLIGA a que todos estén juntos por la edad, entre los seis y los dieciseis años. Es excesivo. Ya muchos a los doce lo que quieren es no hacer nada, y lo que deben ser es cultivados para trabajar y aprender oficios. Cuando se equivoca, TODOS ESCOLARIZADOS, con TODOS POR IGUAL se comete una aberración contra la Enseñanza.
Saludos. Lanzas.
Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.
Hola Lanzas, me ha gustado todo esto que explicas (menos lo del padre nuestro, jeje) y creo que es muy interesante. Yo soy de la generación ESO, entré en la segunda promoción.
Yo soy de los que hubiesen preferido no seguir hasta los 16 años, o al menos, es lo que sentía al verme obligado a asistir. Después hice un ciclo formativo de un año y me puese a trabajar.
Después de otro año, me dió por volver a estudiar y acabé el bachillerato a los 20 años. Ya en la ESO el comportamiento mío y de mis compañeros era despreciable. Luego, en el bachiller, la cosa mejoró bastante. Pero ahora, que estudio en la Univerisdad de Barcelona, tengo que avisarte que el comportamiento de los alumnos es casi como el de la ESO pero con veinteañeros. No es broma.
Oír al profesor en clase es muy difícil por el ruido. Y si el prefesor manda cayar se ríen en su cara.
Definitivamente, la autoridad se ha perdido en las aulas, incluso en las universidades.
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