La cosa


By lily_ana - Posted on 21 October 2009

La cosa


Estaba allí, entre las sombras. Podía percibirlo a pocos metros de él: era una forma extraña y distorsionada que se movía lentamente, no sin cierta dificultad, sobre algo que parecían un par de piernas largas y contundentes pero a la vez, no dejaba duda de que un elemento animal estaba presente en ellas, resaltando el desagrado y el temor que anidaba en el corazón de aquel espectador desprevenido. Oculto detrás de unas matas, a la orilla barrosa del río, sentía su propia respiración como una amenaza contra su vida y trataba de evitar cualquier movimiento, manteniendo una postura encorvada que le arrancaba un fuerte dolor de espaldas mientras resoplaba lentamente contra sus rodillas. La cosa se había detenido a centímetros de su refugio. Su mente todavía no podía quebrar la barrera de espanto que lo detenía para no salir corriendo. Lo había visto descender, mejor dicho, pensó, había visto una bola de luz intensa bajar sobre la oscura superficie del río y detenerse allí, flotando sobre los camalotes. Luego la luz se había hundido con lentitud en el lecho del río y eso había aparecido sobre los camalotes. Aquello casi no tenía en su estructura nada que pareciera humano, a pesar de ello, podía deducir que actuaba con cierta inteligencia, ya que él suponía que la luz de su cigarrillo y la música de la radio lo habían motivado a avanzar decidido hasta el paraje en que él se encontraba.
El terror lo había aferrado al sitio, los matorrales le dieron protección y ahora, al tenerlo tan cerca, sintió curiosidad. ¿Qué era aquello descendido de los cielos una noche antes de Año Nuevo? ¿Es posible que estuviera alucinado? ¿Había tomado más vino que de costumbre? No. No. No.
Eso respiraba suavemente. De sólo imaginar que el aire de aquellos pulmones, si es que se podían nombrar de ese modo, lo tocara...Sentía que su pecho le dolía intensamente y el aire le comenzaba a falta.
Un sonido sobre las hojas, un profundo suspiro. Algo apartaba las matas secas y un aire cálido se movía sobre ellas.
Él se tomó el pecho con ambas manos. Su vista se nubló, elevó los ojos turbios y vio a aquello que bajaba lo que podía ser una cabeza sobre él.
No supo más nada.
No le contaron nada sus familiares. No obtuvo ninguna respuesta coherente.
El médico del hospital le dijo que había sido afortunado, un pescador lo encontró desmayado junto al río y viendo su auto cerca, tomó las llaves de sus bolsillos y lo acercó hasta el centro médico del pueblo. Nadie vio al pescador porque dejó el auto estacionado y tocó varios bocinazos que alertaron al personal de guarda. Corrieron y lo vieron extendido sobre el asiento trasero en un estado de inconciencia.
-Tuvo suerte, Pascual. El que lo trajo acá primero le aplicó resucitación cardiaca- le comentó el médico mientras le tomaba el pulso- y se ve que lo salvó por un pelito.
- ¿Quién pudo ser?
- Norberto andaba pescando a esa hora pero me dijo que no vió nada, nadie cerca de donde estaba usted.
Pascual calló. Después, inquisitivo, le preguntó al médico:
-¿No vieron la luz?
-¿ Qué luz?
-La que vi bajar sobre el río, doctor. Un rato antes de descomponerme. Si Norberto estuvo allí, la tiene que haber visto.
-No, no vio nada. Lo más seguro es que esa luz fuera resultado de su propio malestar.
Pascual asintió con la cabeza. Ahora la enfermera, morocha y regordeta, le traía la sopa de verduras.
- A ver, Pascual, no se haga el enfermo, que está mejor que yo.
Pascual los observó, la enfermera madura, de pelo corto, teñido de rubio y el joven médico peruano residente en Argentina: no, no les podía contar nada.
Pascual volvió a dormir.
Volvió a tomar mate junto al río, a pescar de noche, a beber vino tetrabrik y a encender la radio. Por las dudas, la cosa quisiera volver.

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FIRENZE's picture

ME HA GUSTADO MUCHO SIGUE ASI TE MANTIENE EN TENSIÓN UN SALUDO DESDE ESPAÑA

steiner's picture

Mmm...yo tengo una historia parecida, se llama "El Cosa", pero argumentalmente son distantes entre si.


Esta bueno el relato, sobre todo porque nadie que lo lee, sospecha que realmente la cosa son ellos (los lectores).


A la cosa de españa le gustó, veremos a que cosas más les gusta.

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