You are hereForums / Prosa / Relatos de Buen Humor / LA APUESTA CAPITULO 4
LA APUESTA CAPITULO 4
Carlos se levantó con bastante sueño, se aseó, y comenzó a desayunar en la mesa de la cocina. Su madre entró.
- ¿ Te has enterado de lo que le ha pasado a Luisa?:
- ¿ La vecina?.
- Sí, ella.
- ¿ Que le ha pasado?.
- ¡¿ Que qué le ha pasado?!, el marido le ha pegado una paliza , y está ingresada en el hospital.
- ¿ Y el marido?.
- En la comisaría detenido, aunque donde debería de estar es en la cárcel como todos los delincuentes.
Carlos no pudo evitar pensar en su posible delito.
- ¿ Cuantos años le echarías, mamá?.
- Toda la vida, dijo su madre con completa convicción.
- ¡ No exageres mamá!.
- ¡ Claro!, o sea que pueden pegar todo lo que quieran sin que les pase nada.
- No , no es eso; Carlos sentía de una manera sorprendente que debía defender al agresor. Las penas tienen que ser proporcionales al delito, y aunque parezca que favoreces el maltrato, no es el mas grave de los delitos.
- Pues algo deberían de hacer, porque no es justo la cantidad de mujeres que mueren o viven aterrorizadas por sus maridos.
- Pues a lo mejor mueren pocas.
Su madre se quedó boquiabierta.
- ¡¿ Que a lo mejor mueren pocas?!. Pero que estas diciendo.
- No lo tomes por ahí, mamá. No te estoy diciendo que tengan que morir , sino que puede que la mentalidad masculina esté cambiando, y cada vez se produzcan menos agresiones.
- Ni una sóla esta justificada.
- Pero si no las estoy justificando, lo que te digo es que podría ser peor.
- Pues jamás debes pensar en el mal mayor, sino que todas tus fuerzas han de concentrarse en condenar los maltratos.
- ¡ Vale!, dijo Carlos para no eternizar la conversación, no debí expresarme en tales términos. ¿ Y vas a ir a verla?.
- Sí, dentro de un rato iré.
Terminó el desayuno y salió a la calle. Por el camino hacia la inmobiliaria pensaba en la conversación con su madre, y sus pensamientos volvían a decantarse por el cambio de mentalidad en el hombre. Tambien él , convivía con pensamientos y emociones contradictorias hacia las mujeres, cohabitando una tremenda furia machista y un carácter liberal completamente respetuoso con la sexualidad femenina. Esté último, fuertemente impuesto en la actualidad e innegociable por parte de la mujer, era a su parecer mas difícil de mantener, y por eso creía que se debía perdonar o por lo menos comprender ciertos excesos machistas, los cuales por ser mas instintivos eran menos dominables y por lo tanto mas justificables; pero la mujer , animal como el hombre no comprende sino que impone.
En el bar en que desayunaron el día anterior estaba Andrés. Tomó asiento a su lado.
- ¡ Buenos días compañero!.
- ¡ Buenos días!.
- ¡ Que tal esa primera apuesta!.
- La perdí. En realidad he perdido todo, dijo Andrés.
- ¿ Todo?. ¿Pero que has hecho?.
- Aposté todo lo que me quedaba a un partido de béisbol esta madrugada, y no he acertado.
- Pero , no se puede apostar todo de una vez, Andrés, eso es un suicidio.
- Ya lo sé, pero estaba seguro de que iba a acertar.
- Pues eso es lo que jamás debes hacer. Mira Andrés en las apuestas como en todo en esta vida se van formando una serie de reglas debidas a la experiencia, y en todos los foros encontrarás que no puedes jugarte todo el dinero que tengas reservado para apostar, por muy segura que parezca la apuesta, nunca debes jugártelo todo.
- Tienes razón pero ya es demasiado tarde.
Después de una pausa Carlos dijo:
- Lo que puedes hacer es imaginar que los cuarenta euros, te los has gastado en una mala borrachera, y empezar de nuevo, pero ten en cuenta que no debes volver a hacerlo.
- Es lo que voy a hacer. Me dijiste que había mas casas donde te daban otro bono por ser el primer depósito.
- Si que las hay, y mas de las que te imaginas.
Carlos tenía ganas de comentarle a Andrés su aventura nocturna, pero no quería hacer nada hasta que no estuviese seguro de que iba a suceder. Se limitó a decirle:
- ¡ Andrés?, si te propusieran un negocio seguro, con una rentabilidad desbordante, ¿ cuanto podrías invertir?.
- ¿ Legal?.
- No del todo.
- En drogas ni un céntimo.
- No, no , no son drogas. Es algo que cuando te lo explicaran no tendrías la sensación de causar ningún mal.
- Pues, no sé, si es muy seguro, creo que 2000 o 3000 euros, pero tendría que convencerme mucho. ¿ A que te refieres?.
- Es que no te lo puedo decir todavía, pero ya te contaré, no te preocupes.
Andrés no quiso insistir, por lo que se fueron a la inmobiliaria, donde transcurrió sin novedad el día. Juan Urrutia le dijo la noche anterior que le llamara en cuanto tuviera mejor preparado el asunto, por eso miro en las distintas casas de apuestas las cuotas que ofrecían a favor del Andalucía. En total encontró nueve casas de apuestas que ofertaban el partido con unas cuotas altísimas , aproximadamente de 30 la media, es decir un 3000% de beneficio, una auténtica barbaridad. Si Miguel García, le había dicho en su ejemplo que con 60000 no tenían ni para empezar, y para ese premio, se invertían 6000 euros, quizás estaba pensando en invertir si era factible 300000, o 600000 euros quien sabe si un millón de euros, Miguel García tenía ese dinero y mucho más. En una ocasión lo vio en una lista de las diez personas mas ricas de la región. Pero existía un grave problema, ya que aunque matemáticamente solo había que dividir la cantidad que quisiseran ganar entre 30 para obtener el dinero que había de desembolsar Miguel García, las casas de apuestas ponían unos limites por apuesta que limitaban consecuentemente las ganancias. Pero para contrarrestar tal contratiempo podía apostar en todas las casas de apuestas que ofertaban el partido, con lo que el limite aumentaba unas nueve veces, ya que el límite era muy parecido en las distintas casas, y además podía apostar por la cuenta de varias personas en cada casa de apuesta con lo que el limite aumentaba mas , en función del número de cuentas que tuviera, para ello precisaba de personas que quisieran que se les abriese una cuenta a su nombre sin que pidieran a cambio una gran suma de dinero, y Carlos tenía para ello a las personas idóneas. Llamó a Juan Urrutia, y le comentó la altísima cuota. Quedaron en verse en una oficina de Miguel García al día siguiente. Estuvo puntual. Entraron en un despacho, Miguel García estaba sentado en una parte de la mesa, a la otra Carlos y Juan Urrutia.Carlos comenzó a hablar con un entusiasmo frenético.
- ¡ Vamos a ver!, somos completamente favoritos contra el Andalucía, está considerado por las casas como un España- San Marino, o un España- Islas Feroes, en fin como cualquiera de esos partidos de clasificación para el Mundial o la Eurocopa donde España siempre gana cinco a cero. Por eso la cuota es de 30, una brutalidad, una gigantesca bola de dinero creada a partir de cuatro céntimos…
- Vale, vale, tranquilo Carlos, frenó Miguel García .
- ¡Perdón!, dijo Carlos cogiendo algo de aire, pero es que me he emocionado.
- Entonces, dijo Miguel García, si apostamos 300000 euros ganamos nueve millones de euros si no me equivoco.
- Sí, continúo Carlos, pero existe un problema, y es que por una única cuenta sólo se podrá apostar 3000 euros, porque ponen límites a las apuestas. Pero ese límite se puede superar apostando en todas las casas de apuestas. Yo tengo cuenta en las nueve casas de apuestas, con lo que el límite subiría a 27000 euros, cuyo premio sería de 900000 euros aproximadamente.
- Ya, interrumpió Miguel García , pero somos muchos para repartir. Habría que ganar mas.
Desde la interrupción de Miguel García, Carlos tenía la mano levantada con la palma hacía el Presidente comunicando que no había terminado.
- El límite puede ser aumentado abriendo mas cuentas. He pensado en abrir nueve cuentas por cada una de las nueve personas que deberían autorizarnos para abrirles una cuenta en el banco y tener mi firma reconocida para retirar las ganancias de las nueve cuentas abiertas. Con ello tendríamos noventa cuentas abiertas, a 3000 euros por cuenta hacen un total de 270000 euros con lo que las ganancias estarían cercanas a los 9 millones de euros de los que antes hablabas.
- Bueno, ¿ y quienes son esas nueve personas?.Preguntó Miguel García.
- Nueve jonkies, nueve drogadictos, nueve enganchados a la heroína. Por cien euros firman lo que sea.
Miguel García se quedó callado. Su rostro no parecía desaprobar las palabras de Carlos sino que denotaba estar rumiando algo.
- No es mala tu idea, pero en ese caso se corre el riesgo de que el jonkie se acerque de nuevo al banco y cobre el dinero. Dijo Miguel García.
- Ya lo había pensado, para eso quería decirte si sería posible que las cuentas estuvieran abiertas en oficinas bancarias donde conocieses al director, para que durante la hora o el par de horas que estuviese depositado el dinero en el banco lo tuviese retenido hasta que nosotros lo cobráramos. Sería poco tiempo porque una vez acertado, y solicitado el dinero, por Internet conozco al momento cuando estaría el dinero en la cuenta, y entonces por supuesto que lo primero que haría sería ir al banco.
- Vamos a hacer algo mejor, dijo Miguel García. Conozco a dos abogados que son agentes de unos veinte bancos en el mundo. Podrían abrir todas las cuentas en oficinas que no estuvieran en Algeciras.
- ¡¿ Eso sería posible?!. Te lo digo porque así mataríamos dos pájaros de un tiro, ya que si cada cuenta está en un banco diferente, levantamos menos sospechas en las casas de apuestas.
- ¡ Eso está hecho!. Pero el próximo paso nos corresponde a nosotros, y es convencer a los jugadores. Otra cosa, de los 9 millones, 3 son para mí, y el resto lo dividiis como querais.
Finalizaron la conversación.. Juan Urrutia acompañó a Carlos hasta la calle, allí se despidieron, acordando llamarse en los próximos días.

Post new comment