era de mañana


By ana1134009252754 - Posted on 23 December 2008

Era una mañana……
Ya amanecía, el alba ya estaba en pie para dar comienzo a otro día, la luz traspasaba las delgadas cortinas hasta empapar la cara de Elizabeth con toda la luz de mañana
Con un bostezo Elizabeth despierta se pone en pie inmediatamente y se viste para poder ir a su trabajo de todos los días.
- hace demasiada calor, murmuro para sí misma
Salio de su pequeña morada, Londres era un lugar hermoso, toda la gente se levantaba al alba para ir al pueblo ya sea para las provisiones o ir a algún lugar en especial.

-¡Lizzie!,la llamo su amiga Erica, al parecer ella era una pelirroja y de piel albina, e igual de joven que Elizabeth
Elizabeth se limito a contestar fue hasta donde se encontraba su compañera. Elizabeth, era una chica de porte normal con cabello claro, delgada como un palo, de piel blanca y ojos color miel trabajaba arduamente en la mansión Appolfield, una de las más prestigiadas de ese lugar.
-Al fin has llegado, dando un suspiro Erica le da a Elizabeth una preciosa vajilla que contenía dos tazas de te y una tetera de porcelana y dos hermosas cucharas de plata todo llevado en una bandeja de plata brillante

-por favor, podrías llevar esto a la habitación de la srta. Appolfield
-esta bien
Rápidamente tomo la bandeja y se dirigió a la habitación el cual le fue encomendada, la luz del día atravesaba los grandes ventanales del salón de fiestas, la luz del sol penetraba en todas partes de la habitación eliminando todo lo oscuro que había allí, también hacia brillar los grandes candelabros que colgaban desde el techo lo que los hacia parecer como si fueran diamantes, Elizabeth apreciaba cada detalle cada cosa cada rincón de esa habitación, en solo pensar en as innumerables bailes que a dado la srta. Appolfiel aquí lo hace un lugar agradable, Elizabeth iba tan distraída que no se dio cuenta hasta que estaba soñando hasta que choco con la puerta de la habitación.
Toco la puerta de la habitación y hasta que no le dijeran ella espero. Abrió la puerta
En ese mismo instante se percato que en la habitación no estaba sola la srta. Appolfield había otra persona la lado de ella

-Por favor, sirva, le ordeno con voz demandante
-Si
La srta. Appolfield era una dama que creo que ya había pasado los 27 años de edad, de pelo claro y muy pálida por todo el maquillaje que llevaba en su cara, llevaba un vestido que estaba echo a su medida con telas de seda muy hermosa pero Elizabeth tenia su atención en otra cosa…un hombre alto, cercano a la edad de ella o mas estaba sentado al lado de la srta. Appolfield, tenia una mirada rígida el cal a uno le resultaba imposible saber que pensaba el pero el si sabia lo que uno estaba pensando, tenia su mirada fija en Elizabeth para lo cual ella se sentía demasiado incomoda ya que su aspecto era muy rudo y rígido.

Al salir de la habitación Elizabeth dio un gran suspiro, sintió gran alivio ya que ese hombre no estaba allí observándola.
Camino a la cocina Erica la estaba esperando
-¡Lizzie!, vamos a cortar rozas al jardín para luego reponerlas en los floreros
-Si, asintió ella muy alegre
Se dirigieron al jardín que estaba en la parte de atrás de la mansión, era un jardín muy grande con muchas flores el cual todo lo hacia verse muy alegre….

-¡El jardín esta muy hermoso!, afirmo Elizabeth
-si en especial en esta época del año
- primavera….suspiro ella
-¡Bueno a cortar algunas rozas para los floreros!
Se dirigieron a los rosales que estaban a final del enorme jardin,se ponen a corar las rozas. Pero aun teniendo curiosidad Elizabeth decide preguntarle a Erica sobre ese hombre que ha llegado hace unos días:
-Erica
-dime
-¿Quién es ese hombre que ha llegado hace unos días?
-¡ah!, el es el hermano de la srta. Appolfield y por lo que se el viene desde Viena, allá esta la mayoría de su familia…..
-entonces esta casado
- no, tonta sus tíos. Vive junto a sus tíos pero ahora va a vivir aca con su hermana de sangre
-Mm., dijo algo absorta
-entonces ahora va a vivir aquí desde ahora en adelante
-¡exacto!
Elizabeth miro la ventana que daba al cuarto donde se encontraban la srta. Appolfiel y el sr. John…
-bueno con estas rozas son mas suficientes, dijo Erica con tono burlón.
Las dos se levantaron del suelo para poder ir a la mansión a colocar las rozas en los hermosos floreros de porcelana que había
-que divertido fue, dijo Erica
-mientras duro, musito Elizabeth
-bueno yo tengo que ir al pueblo por algunas cosas que me han encargado, así que te dejo que pongas el resto de las rozas
-esta bien, refunfuñando
A fin de cuentas Elizabeth siguió su trayecto en el reemplazar las flores marchitas por las recién cortadas, vio por una ventana del pasillo como Erica cruza la puerta de la mansión hacia el mercado de Londres, en ese fugaz momento pensó que seria de ese joven de aspecto curioso
-¡Elizabeth!, le grito Alice, necesito que apresures el paso ya que te necesito en la cocina
-si!, mascullo Elizabeth por haber interrumpido en sus pensamientos.
Así que Elizabeth empezó a caminar mas rápido, más bien trotaba por los pasillos dejando las rozas en cada lugar, el día había pasado muy rápidamente y ya caía la noche así que se debía servir la cena y ese es el trabajo de Elizabeth. ya terminada su labor Elizabeth se dirigió a la cocina por la cena para luego llevarla al comedor principal.
Ya entraba al comedor, al entrar vio las caras de aquellos dos personajes, ya no estaban tan rígidos como en la mañana sino que mas bien esbozaban alegría….
Elizabeth contemplo por un momento los ojos del sr. John, noto que ya no estaban tan rígidos como en la mañana sino que mas bien tenían mas alegría pero el se dio cuenta y sus ojos encontraron los de ella sosteniendo su mirada por un instante, inmediatamente desvió su mirada provocando una disimulada sonrojes.

Al salir del cuarto se dirigió a la cocina para cambiar la bandeja por otra para luego ir a retirar los platos
-(dando un suspiro) !que cansada estoy!
-¡claro!, como si hubieras hecho mucho hoy, le replico Alice
-¿tu no?, dijo ella
-bueno algo así
- ¿sabes quien ha llegado a esta casa hace unos dias?
-si, es el hermano de la srta. Appolfiel y por lo que se el va a vivir aquí desde ahora
-Mm., me pregunto como será…
-¿será que?
-nada
-ah, vamos dímelo
-No
-dime
-¡no!
-esta bien, bueno, ya me tengo que ir a recoger la cena
- o lo que queda de ella, dijo con tono burlón
-tienes razón
Alice se levanta y le dice:
-será mejor que te apures ya que sino la srta. Appolfield se enfadara contigo
-si, asintió ella
Al final Elizabeth se levanto y fue al comedor a recoger el resto de la cena, luego de hacerlo se dirigió a la habitación que le fue ordenada, cruzo la sala de la biblioteca y la sala de estar al doblar la esquina del pasillo se encontraba con la primera habitación. Entro y se encontró con una pequeña sala de color rojo ocre, dos sillones de color café oscuro y una cama de roble, también había hermosos cuadros paisajes alrededor de la habitación, rápidamente preparo la cama y las almohadas para el sr. John pero algo le llamo la atención:
En una pequeña mesilla que estaba al lado de la cama habían muchas cartas con una especie de insignia le parece muy extraño y decide tomarlas para ver que son, pero en ese momento se oye la perilla de la puerta abrirse, inmediatamente Elizabeth deja las cartas en su lugar y se apresura para poder salir, entonces el sr. John abrió la puerta.
-disculpe, le dice-no era mi intención-ya me iba
- no se preocupe, con eso basta
Elizabeth intenta mirarlo a hurtadillas pero sus ojos estaban clavados en ella lo cual la hacia sentirse muy incomoda

-Al fin Salí de esa habitación, suspiro
Se dirigió a la cocina tomo sus cosas, cruzo la puerta principal de la mansión y luego se marcho.

Los siguiente días transcurrieron de manera normal, ya se había acostumbrado a la presencia del sr. John a estar merodeando por los pasillo, lo cual ya no le había daba curiosidad. Elizabeth solo limitaba a limpiar algunas cosas y cambiar el agua a los floreros, también pensaba en los bailes que se darán aquí , todos los hermosos vestidos de seda que se exhibían todo esto le causa tanta fantasía que no se da cuenta hasta que la aturde una de las sirvientas

-¡Lizzie!, le repite irritada la otra sirvienta
-¿hum?, le responde atolondrada
-¡vamos!,tienes que apresurar tu paso?que te pasa? ¿estas enferma?
-no, le responde secamente, solo estaba pensando
-bueno, pues bájate de esa nube y lleva esto al gran salón
Refunfuñando porque le había interrumpido su pensamiento tomo la bandeja de plata y se la lleva hacia el gran salón
-pero por favor necesito que te apures aun hay mas que llevar
-¡esta bien!
Así que a fin de cuentas se fue rápidamente al salón mientras iba mirando los cuadros de las paredes pero no se dio cuenta de nada hasta que alguien la golpeo en una esquina.
Elizabeth choco accidentalmente con una persona, provando dejar caer al suelo la bandeja con toda lo que había allí platos tazas cucharas etc., todo había quedado destrozado
-¡lo siento!, dijo Elizabeth mirando al piso
Apresuradamente empezó a recoger la vajilla rota
-¡lo siento mucho de veras!
- lo siento mucho Sr. ...
-Appolfield, le contesto el de modo elegante
Elizabeth levanto la vista, había chocado con el sr. John.
El sr. John ayudo a Elizabeth la vajilla rota que se había esparcido en el suelo, en tanto este la recogía, sin querer Elizabeth le toca la mano intentando recoger la misma pieza rota que el. Se miran a los ojos, inmediatamente retira la mano de la suya.

-¡lo siento mucho de verdad! no volverá a suceder (se sonroja), le dice asustada
-¡de verdad no era mi intención!
Elizabeth se levanta y deja atrás al sr. John.
El aun estaba soleado y calido aunque ya caía la tarde pareciera que aun fuera de mañana…
-bueno al parecer ya esta cayendo la tarde
-Si, dice erica algo impaciente
-además los días están cada vez mas calurosos conforme avanza la estación
-me gustaría que aquí se detuviera el mundo, le dice Elizabeth a su amiga erica
- ¿Porque dices eso?
-porque, al empezar la primavera es como si todo volviera nacer después del invierno, incluyendo nosotras ya que volvemos a empezar de nuevo y sentimos otros sentimientos distintos a los anteriores, nunca iguales a los de las demás personas eso es lo que lo hace diferente a lo demás
-en realidad…,eso es muy profundo
- si supongo
-bueno además el pueblo se ve muy animado
-¡En eso tienes razón!
Ambas en ese instante se empiezan a reír, realmente no se veía algo importante para ellas
-bueno, iré a cerrar las cortinas y me iré a casa, ya a oscurecido y no quiero llegar tan tarde
-pero.., ¿por que no te quedas en los cuartos de las ciadas como todos los demás?, le dijo Erica con tono insistente
-Mm., no creo que convivir con muchas sea algo para mi
-como quieras
Elizabeth se dirigió a cerrar las grandes cortinas de la mansión, ya eran pasadas las once así que Elizabeth se retiro, salio por el portón principal y emprendió su camino a casa
-¡vaya!, Realmente la noche esta oscura, se dijo Elizabeth para si misma
Al parecer la noche estaba más oscura de lo normal
-Mm., creo que ya falta poco
En ese momento a Elizabeth la atacan dos ladrones que la llevan hacia un callejos sin salda, en un intento desesperado Elizabeth intenta defenderse y a gritar pero el ladrón mas grande y corpulento le atrapa los brazos como una enredadera de la que no se podía zafar, el ladrón mas pequeño buscaba en ella algo que fuera de valor
-¿Qué es esto?, dijo el ladrón tocando con sus manos el collar de Elizabeth
-¡suéltalo!, dijo ella furiosa, aun intentando zafarse del grandote
-¿Qué importa?, es de valor ay que llevárnoslo
-¡no!, llorando
-¡cállate!, no seas maleducada
- ¡no!, forcejeando
De repente uno de los ladrones saca de sus bolsillos un cuchillo y lo apunta sobre la garganta de Elizabeth, el cual ella se desespera aun más
-¡auxilio! ¡Auxilio!, grito
- chiquilla insolente
Alguien se apareció sacando el cuchillo de la mano y golpeando a los ladrones.
-¡suéltenla!, grito a todo pulmón
Era un hombre alto de aspecto rudo y ágil, pareciera como si hubiera estado en la misma situación antes.

El misterioso hombre había terminado por romperle la nariz a uno de ellos, mientras el otro salio corriendo, rápidamente el hombre fue donde Elizabeth sujetándole los hombros:
-¡¿estas bien?! Pregunto agitado
-si, dijo asustada y temblorosa
-¡¿no te hicieron daño?! Dijo algo ya más calmado
-No estoy bien
Elizabeth lo miro bien, era un hombre alto tenia cabello oscuro y tez blanca, tenia una mirada entrañable pero a ella no le causo ningún problema.
El extraño hombre tomo a Elizabeth para poder levantarla del suelo, aunque le costo un poco ya que se volvía a caer por el temblor de sus piernas pero al pararse no se dio cuenta que su pañoleta color café oscuro se había caído…

-bueno la noche esta mas oscura de lo que creía y necesito llegar a mi casa
- por favor permítame acompañarla hasta su casa por favor, dijo con tono autoritario
- Esta bien
El encamina a Elizabeth hasta su casa. Empieza lloviznar. El entabla una conversación con Elizabeth
-disculpe mi ignorancia pero, ¿Cuál es su nombre?
Elizabeth lo medita un momento…
-Mm., mejor dígame el suyo
- bueno, mi nombre es john appolfield pero….¿ya no nos habíamos visto antes?
Efectivamente el era aquel hombre que había llegado hace unas semanas a la mansión sin embargo Elizabeth le responde:
-No, no lo creo
Hubo un breve silencio:
-¿y usted de donde viene?, le dice curiosa
-yo he venido de Viena vivía con mis tíos pero he decidido que es mejor vivir con mi hermana aquí en la mansión con ella,
-me alegro por usted
-en realidad se ha hecho muy rápido el camino a casa
Elizabeth y john caminaron en silencio el resto del camino aunque sin querer mientras caminaban Elizabeth roza la mano del señor john
-¡disculpe!
-no, no es molestia
-bueno mi casa queda cerca mejor sigo sola
-si
Elizabeth da media vuelta pero antes pregunta:
-pero antes… ¿Qué hacia usted a estas horas?
-había salido a tomar un poco de aire y en ,medio de m paseo nocturno oí uno gritos que me trajeron hacia usted
-ah, bueno adiós
-adiós, dice el
Elizabeth abre bruscamente la puerta de la puerta para entrar y tirarse en una de las sillas de la pequeña mesa que había, tantas emociones la rodeaban que no se dio cuenta cuando se cayo de la silla en la que estaba quedando pasmada en el suelo
Rápidamente se volvió a parar y a sentar en la misma silla pero ahora con más cuidado.
-Creo que debo tener mas cuidado la próxima vez, pensó

Elizabeth se toco la cabeza noto que le faltaba su pañoleta, busco por todas partes pero no la encontró.
Al fin y al cabo decidió rendirse y sumergirse en su cama, mas cansada de lo que creia y más agotada de lo que esperaba, Elizabet se quedo dormida en un dulce sueño.

Despertó en la mañana estaba mas cansada de lo normal se toco la frente al parecer estaba algo tibia, no le dio importancia se levanto
Y se fue a la mansión mientras caminaba lo acaecido la noche anterior la aturdió pero intento olvidarlo almacenando un vago pensamiento de que no lo volvería a ver.
-¡Lizzie!, le dijo erica
- Mm.
-¿Por qué estas llegando tan tarde?, ¿acaso no te sientes bien?
- pero que pregunta tan tonta ¿Por qué dices eso?
-¡¿como que porque!? Mírate estas tan…. Irritada
- ¡¿es que acaso siempre debo estar bien!? , No puedo estar irritada algunas veces
- si pero no demostrarlo de esa manera, Lizzie….nunca…te…había visto tan irritada, dijo erica en voz baja
-¡ah!, ¡olvídalo!
- esta bien dejémoslo así, no pretendo saber que pasa contigo a cada minuto pero… enserio intenta parecer bien ¿si?
- esta bien, dijo enfadada
- entonces ya que todo esta arreglado, ¿Por qué no llevas estas toallas a la habitación de huéspedes?
- si
Elizabeth se acerco a la pequeña mesa que había en una esquina de la cocina vio unas toallas color blanco con unos pequeños bordados en los costados, las tomo y luego se dirigió a donde le habían indicado, realmente estaba irritada lo que había pasado anoche realmente era algo que le nublaba la mitad de su pensamiento. Elizabeth atravesaba el pasillo de las habitaciones con las toallas cuando a lo lejos diviso al señor john la idea de cruzarse con el era algo que no podía suceder ya que el no sabia ni su nombre ni que trabajaba en la mansión como una de las sirvientas así que rápidamente se adelanto para pasarlo rápidamente sin que el se diera cuenta.
- ¡oiga, usted!
Elizabeth no quiso mirar, el se había dado cuenta, así que empezó a caminar mas rápido para poder perderlo de vista, pero el la seguía mas rápido para poder alcanzarla, al dar la vuelta en la esquina Elizabeth echo a correr dejando atrás al señor john
-por poco, dio un suspiro
Siguió su camino ya mas tranquila, sabia que el señor John ya no la encontraría, se dirigió a la cocina se sentía cansada y agotada, debía ser por la corrida así que se sentó junto a sus amigas que estaban en la cocina.
-¿Qué pasa?, le pregunta su amiga Erica
- nada, solo que me siento un poco cansada
-yo diría que te ves fatigada, le dice Alice
- deberías marcharte
- no, me iré en la tarde
-entonces será en la tarde
-Si
- oye… ¿has sabido lo de anoche?
- no, ¿Qué cosa?, le pregunta Elizabeth con curiosidad
- bueno yo te cuento, interrumpe Alice:
Resulta que anoche asaltaron a una muchacha que iba camino a casa, pero el muy honrado sr. John que pasaba por ahí defendió a aquella muchacha de los dos ladrones que habían
- y…, tragando saliva, ¿quien era esa muchacha?
- No lo se…..creo que es de las afueras
Elizabeth levanta el cuchillo que estaba en la mesa y lo clava en la punta
- Pero, ¡¿Cómo se han enterado todos?!
- ¡ah!, lo que pasa es que unas personas que pasaban por ahí vieron lo que sucedió y lo informaron a medio pueblo, le interrumpe Alice
- Que chismosos, refunfuño
- Lizzie, pero..pero porque estas tan molesta esto no es una situación que valga la pena
- En realidad, ella tiene razón, le dice Alice
- Bueno además no todos somos como tu Elizabeth, además ya debes de terminar de limpiar los muebles después de eso te iras a casa, ¿si?
- ¡esta bien!, ya voy, ya voy
- Esto apesta
Antes de irse Lizzie da media vuelta y pregunta:
-¡ah!...y… ¿Dónde esta la srta. Appolfield?, no la he visto en estos días
-Mm.
Elizabeth se levanta de la mesa limpia los muebles que le faltaban

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ana1134009252754's picture

no se si debo de sguir escribiendo esta historia o no

Paaula's picture

bueno, me gustó, tratá de describir un poco más las situaciones, las personas y los lugares.
explica quienes son los personajes y como son fisicamente.
agregale un poco de pasado a Elizabeth, no se, pone algo como que su vida siempre había sido aburrida, no se, eso te lo dejo a vos pero la historia esta muy buena aunque parece como si le faltaran partes.
¿que va a pasar con el pañuelo?
¿donde está la srta. Appolfield??
me gustaría saber más.
muy linda historia.
suerte.

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