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El fantasma
hola, tengo un poco de falta de ortografia haci que perdon pero aqui esta mi primera historia y sus tres primeros capitulos si quieren pidan y yo les dare los siguientes capitulos ok bueno aqui esta...
El fantasma
1
Antes del inicio.
La oscuridad envolvía la gran mansión que se encontraba en la espesura del bosque, los árboles parecían ser monstruos que alargaban sus manos para coger a la primera persona que pasara por el camino hecho de terraceria el cual ondulaba como una serpiente asta la entrada de un pequeño pueblo en la época de 1521. era una de las primeras villas que se habían asentado en el territorio Americano, las construcciones eran elaboradas con gruesos robles de los bosques y eran sumamente sólidas.
Un millonario había preferido en cambio apartarse de la gente del pueblo y vivir solitario en su gran mansión, le habían propuesto tomar un grupo de esclavos indígenas de la región, pero este a comparación de los demás españoles se negó, por que en secreto se hallaba enamorado de una mujer india, que parecía la imagen de la pureza misma, pero no era el único, un hombre que acababa de llegar a esas tierras también quería para si a aquella mujer que como un hechizo lo había conquistando, pero un día en su obsesión, al seguirla, se encontró de que ella estaba con el hombre que amaba, Carlos Agarra, el cual era dueño de la mansión ya mencionada, su imprudencia le había costado la vida, los celos de el recién llegado provocaron una pelea terrible donde las espadas se entre lazaban para transformarse en una sola, el recién llegado ( Vicente Orozco) siempre traía consigo una de las recién fabricadas armas de fuego cargada y lista para el ataque, la saco con la velocidad de la serpiente al atacar y un estruendo como el de un trueno, aturdió los oídos de la mujer que se escondía detrás de un frondoso árbol, se cubrió la boca para no gritar, en su mente resonaron las ultimas palabras de su amor Carlos Agarra, el cual le había propuesto vivir unida a el en sacro matrimonio, pero la promesa nunca se cumpliría, ya que en esos momentos su cuerpo yacía inerte y muerto, la mujer con lagrimas en los ojos espero durante horas viendo a Vicente pasearse por el lugar, aparentemente la buscaba a ella, al dar las tres de la mañana el hombre por fin se marcho, la mujer se acerco a su amado y quitándose el anillo que le había dado lo coloco en el pecho del difunto y dándole un ultimo beso en su boca se marcho susurrando algunas palabras en su lengua y mando al espíritu de su amado que la esperara y que ella regresaría para dar le santa sepultura, pero al regresar el cuerpo de Carlos Agarra no estaba por ningún lado y pensando que el espíritu de Carlos rondaba en el lugar lo cual era de mal agüero mejor se marcho esperando algún día encontrar el cuerpo, para que el espíritu de su prometido no vagara por la eternidad. Al marcharse la india con lagrimas en los ojos que eran acariciadas por la brisa de la noche proveniente del mar, alguien la miraba con tristeza desde una ventana del segundo piso de la mansión, ahí se encontraba parado y materializado Carlos Agarra, el cual esperaría para la eternidad que su amada cumpliera su promesa y nadie mas pisaría esa casa nada mas su amada Unenil Ich (espejo) y en las noches se escuchaba el llanto aterrador del fantasma de Carlos Agarra y nadie se atrevía a ir a esa casa ya que el que entraba no salía jamás o se le hallaba muerto al siguiente día, o simplemente salian transtornados o locos y en el lugar donde había sido asesinado al pasar el tiempo un perro negro y grande aparecía custodiando, según las ancianas del lugar un invaluable tesoro o resguardando la casa donde se hallaba el espíritu sin dejarlo salir. Y con el transcurso de los años la casa siguió en pie y en nuestra actualidad sigue ahí, los llantos todavía se escuchan y el perro todavía aparece justamente a las tres de la mañana y los actuales vecinos lo ignoran, mientras la ciudad permanece quieta y pacifica en la oscura madrugada.
2
La venta.
Habían pasado aproximadamente 485 años desde la muerte de Carlos Agarra del cual su cuerpo nunca fue encontrado, la casa permanecía de pie a pesar de los años transcurridos, muy pocas veces el estado había mandado realizar diversas reconstrucciones a la casa que en esos momentos se consideraba patrimonio de la humanidad, ya que hace unos años atras una ley del gobierno habia puesto bajo su proteccion todas las casas de epoca, y siendo la mansion una casa muy antigua, estaba totalmente prohibida su demolición, la casa que contenía los antiguos muebles en el mismo lugar donde Carlos Agarra los había dejado minutos antes de su muerte, extrañamente todos los que habían intentado retirar los muebles de sus lugares sufrían extraños accidentes, los intentos de convertir la casa en un museo resultaron inútiles, ya que después de un tiempo ningún trabajador quería regresar, precisamente por los sonidos y cosas extrañas que sucedían. No mucho tiempo atrás los intentos del gobierno para convertirlo en, una escuela, un hotel, un museo, y una casa de investigación fallaron y la casa fue sellada totalmente por fuera evitando que cualquier intruso entrara.
Los días pasaban y las enredaderas se alzaban sobre las paredes las cuales parecían querer abrazar la casa y cubrirla con sus enormes brazos, mientras la maleza y el árbol cerca de la barda que era un sobreviviente de aquellos 485 años crecían cada ves mas, las ramas del árbol parecían extenderse para querer alcanzar la ventana del segundo piso donde siempre se veía la figura de un hombre observar hacia la calle donde el antiguo roble desbordaba su sombra.
Los meses pasaban y la casa permanecía solitaria y asta cierto punto olvidada.
Un día lluvioso, cuando las gotas golpeaban con fuerza las ventanas de los coches y el agua formaba ríos diminutos en las carreteras, dos coches pararon justo frente al enrejado de la vieja mansión, La primera en bajar fue una mujer joven con rostro dulce y con una gran sonrisa en el rostro, se cubría de la lluvia con un paraguas negro y sus ojos cafés observaron la casa de arriba para bajo y de un lado a otro. Un muchacho serio que vestía con una especie de chamarra de color café bajo del auto de donde había salido la anterior muchacha sus ojos resaltaban en su pálida cara y con una tímida sonrisa miro la casa y el monte que crecía alrededor de esta. Del segundo coche bajo una mujer regordeta de cabellera roja, sobre la chaqueta negra que llevaba traía un celular el cual se balanceaba de su cuello al caminar, su falda café pegada que le llegaba asta las rodillas, la hacia caminar con dificultad.
-¿Esta es la casa?-Pregunto el muchacho a la mujer regordeta con una voz ronca.
-Si, esta es la casa, en unos momentos se las enseñare por dentro, a llevado mucho tiempo abandonada, pero bien arreglada tendrá un buen aspecto.-la mujer regordeta se dirigió a la reja sin mirar a sus dos oyentes, mientras sacaba una llave de su bolso y metiéndola en la ranura del candado con un fuerte chirrido este se abrió, retiro la pesada cadena donde estaba sujeto el candado, y empujo la reja que se abrió con un chirrido como reclamo del tiempo que llevaba sin abrirse.
-Me imagino que no querrán entrar, pero si quieren les puedo enseñar la casa luego cuando pare esta lluvia.-dijo viendo la yerba mojada y el lodo que se alzaba al caer las gotas de lluvia.
-Yo si quiero entrar.- dijo la muchacha mirando y sonriéndole a la mujer regordeta.
-Bueno.-dijo la mujer resignada a mancharse sus caras zapatillas negras.-síganme.-y las tres personas se dirigieron a la lejana puerta de la casa, por un sendero de piedra donde unos pocos hierbajos empezaban a cubrirlo y al pisar el lodo se alzaba manchando los bajos de los pantalones de los dos jóvenes, mientras la señora regordeta sacaba una segunda llave un poco mas antigua.
-La puerta de madera no ha sido cambiada desde 1521, pero sigue intacta y ase unos cuantos años el estado mando a ser un mantenimiento a toda la casa y la puerta recibió un mantenimiento especial ya que sus finos rasgos estaban siendo borrados.-decía la señora regordeta mientras se dirigían a la casa.
-¿Saben a quien perteneció la mansión?- pregunto la joven.
-¿Mansión?-dijo la mujer regordeta con una risa un poco sarcástica.- En ese tiempo esto era una gran mansión, pero ahora no es más que una casa grade de dos plantas.
-Bueno, ¿y a quien perteneció esta casa?-pregunto de nueva cuenta la joven
-Nadie sabe.-contesto la mujer con un tono desinteresado.-Pero fue alguien con mucho dinero en ese tiempo, lo único que se es que un día simplemente desapareció, y nadie lo volvió a ver en el antiguo pueblo, que estaba asentado donde ahora es el centro de la ciudad.
Al llegar a la puerta la mujer regordeta la abrió con la llave que iba jugueteando entre sus rechonchos dedos, al entrar a la casa el ambiente era calido, y las cosas estaban tapadas por sabanas blancas para que el polvo no ensuciara los objetos, la muchacha cerro el paraguas negra dejándolo junto a la puerta
-Mis padres querían ver esto. ¿No es así Flor?-dijo el muchacho con un tono de tristeza en su voz
-Si nuestros padres querían ver esto.-contesto la muchacha mirando a su hermano y abrazándolo con fuerza, ella que ya había cumplido sus veinte años de edad había superado muy pronto la muerte de sus padres, pero ella sabía que su hermano tan solo de diecisiete años no había logrado superar esa etapa de su vida.
-¿Por qué sus padres no están con ustedes?-pregunto con curiosidad la mujer regordeta.-Tengo entendido que ellos lucharon mucho para obtener permiso del estado de comprar esta casa.
-Si, si, lose, pero mis padres murieron hace seis meses.-dijo Flor mientras una lagrima se desprendía de su ojo izquierdo.
-¿Y que pasara con la empresa de sus padres?-.pregunto la mujer regordeta.
-Pues, a mí me dejo a cargo de la empresa, y vamos a tratar de salir adelante.-Bueno, yo… yo quisiera ver la sala de estar, por favor señora Maria.
-Claro.- dijo la señora regordeta.-Es esta de aquí.- dijo al pasar por un arco del lado derecho del recibidor. Una pared entera que daba directamente hacia el jardín derecho de la casa, estaba hecha de unas enormes puertas corredizas enteramente de cristal.
-Como podrán notar es una pared enteramente hecha de cristal, y en los extremos hay algunas imágenes bien definidas de angeles si lo pueden notar.
Flor se acerco a las esquinas de la pared y noto que su borde tenia pequeños querubines que parecían volar graciosamente por el arco de cristal.
-¿Qué hay en el segundo piso?-Pregunto el hermano de Flor con curiosidad, viendo una elaborada escalera que se encontraba en un cuarto adyacente al recibidor.
La señora Maria se acerco a las escaleras mientras en el exterior la lluvia tormentosa se convertía en una llovizna.
-En el segundo piso hay aproximadamente once habitaciones.-siguió explicando a sus compradores la señora Maria.-Las habitaciones con… -La señora Maria se detuvo en segó al ver la sombra de un hombre reflejarse contra la pared que se dirigía, de un lado para otro caminando lentamente, la sombra pareció difuminarse y en medio del as de luz que entro en esos momentos por la ventana desapareció. Se escucho un sonido como de cañerías oxidadas.
-Bueno…-dijo doña Maria tratando de recobrar el hilo de su explicación, los dos muchachos la miraron con curiosidad.-Lo que decía era que…-Doña Maria subió un escalón mas, y con un fuerte ruido la pared se agrieto rápidamente y una varilla pareció salir disparada hacia doña Maria la cual le hecho una mirada rápida y moviendo ligeramente la cabeza hacia un lado la esquivo, la parilla quedo doblada con la mitad de su cuervo dentro de la pared agrietada, y quedando a unos cuantos centímetros del ojo izquierdo de doña Maria, que había lanzado un pequeño gritito.
-Esta usted bien.-Pregunto Flor acercándose a doña Maria y apartándola de las escaleras con rostro preocupado.
-Si, si, estoy bien.-dijo doña Maria tocándose la cabeza por la impresión de lo sucedido.-Me imagino que ya no querrán comprar la casa. ¿Verdad?
-Claro que si, esto solo fue un accidente, por lo vieja que esta la casa, era obvio que tendría algunas fallas.-dijo Flor un poco contrariada.
-Además se puede arreglar.-dijo el hermano de Flor observando la varilla.
Los dos hermanos ya no querían la casa después de este incidente, pero a un así la comprarían para cumplir un deseo de sus finados padres.
-Muy bien.-dijo Flor a doña Maria al salir de la casa.- ¿Cuándo pondrán el sistema eléctrico?-
-Probablemente la próxima semana.-dijo doña Maria subiendo a su auto.
-Bueno, gracias por enseñarnos la casa.-dijo Flor
-No fue nada.-dijo doña Maria no muy convencida.-Nos vemos luego.
Y doña Maria se marcho, Flor se dirigió a su auto con su sombrilla en uno de sus brazos, se subió en el asiento del conductor y echándole un ultimo vistazo a la casa se marcho. Sin percatarse que una sombra de un hombre aparecía en la ultima habitación del lado derecho de la casa, en el segundo piso y al parecer observaba alejarse el auto negro donde iban Flor y su Hermano, un perro negro apareció proveniente de quien sabe donde, entro con la agilidad de un gato, entra las rejas y se coloco en la puerta de madera de la casa de Carlos Agarra y se quedaría en ese lugar como en los últimos 485 años asta que el sol se asomara de nueva cuenta en el horizonte el día de mañana.
3
La habitación y el fantasma.
Una semana había transcurrido después del incidente en la casa, aparentemente las lluvias habían llegado a su fin, la instalación eléctrica de la casa fue puesta en funcionamiento nuevamente, la semana anterior Flor y su hermano habían logrado vender la mayoría de los muebles de su antigua casa, lo único que se llevaron consigo fueron algunos dispositivos eléctricos que le hacían falta a la antigua casa colonial en la cual habitarían, la casa había permanecido llena de gente la ultima semana, las reparaciones se estaban haciendo de manera muy rapita, el fantasma parecía haber emigrado del segundo piso al sótano de la casa donde había una serie de acontecimientos extraños causando grabes accidentes en las personas encargadas de arreglar la casa.
Unas semanas mas tarde el interior de la casa y los jardines estaban totalmente impecables, la pared de cristal de la sala había sido lustrada con minucioso ahínco.
Para Flor y su hermano las cosas habían sido normales en la casa.
-Hola, mi amor.- dijo Flor a un muchacho delgado, con barba de candado y ojos extremadamente azules que atraían demasiado la atención. Flor lo beso rápidamente en los labios.- ¿Me ayudas? Mi amor.-dijo Flor que se encontraba pintando una gran habitación de color blanco con ayuda de su hermano que platicaba con uno de los muchachos del servicio que les ayudaba arreglar la casa, lo cual era fácil de pagar para ellos por la ayuda económica que habían recibido de sus difuntos padres.
-Claro.-respondió el muchacho que a pesar de ir vestido de traje y corbata tomo una brocha y se puso ayudar.
-Quiero saber tu respuesta-dijo el muchacho mirando a Flor que se sonrojo y no pudo mirar a su novio
-¿Mi respuesta sobre que?-dijo Flor que sabia bien a que se refería su novio. El le tomo la mano a Flor y esta no tuvo otra opción que mirarlo.
-Sobre esto.-dijo el muchacho acariciándole la mano. Flor miro su mano derecha la cual tomaba su novio. Flor fijo su mirada en un anillo de oro con una hermosa joya incrustada, el cual le había entregado hacia una semana en la terraza de su antigua casa.
-Bueno… bueno si yo todavía tengo tu anillo y no me lo he quitado.-decía Flor con el corazón palpitándole fuertemente, hubo un momento de silencio muy incomodo.-Mi respuesta es que… yo… yo te quiero mucho Eduardo…pero… bueno…bueno…digo que, si.
-¿De veras?-dijo Eduardo al cual se le dibujo una sonrisa en la cara.
-Si.-dijo Flor con una risita, sus labios se acercaron y se dieron un prolongado beso como sello de su compromiso.
-¡YO TE AMO!-grito Flor.
-Yo te amo mas.-dijo Eduardo con mucha felicidad.
-No, no no.-dijo Flor.-yo te amo más.
-Bueno, bueno, y ¿y cuando nos casamos?
-El mes entrante, ¿si mi amor?-dijo Flor besuqueando a Eduardo.
-OK.-dijo Eduardo en el momento que logro separar los labios de Flor y en una fracción de segundo la volvió a besar.-Bueno me tengo que ir.
-¿Por qué?-dijo Flor sin querer soltar a Eduardo.
-Tengo mucho trabajo… y… además…-decía con dificultad por que Flor lo besaba exageradamente.-Nos están viendo.
Flor miro a su alrededor, y vio que todos los trabajadores y su hermano los miraban fijamente, pero empezaron a trabajar inmediatamente al percatarse que Flor los miraba.
-Bueno, adiós.-dijo Flor dándole un ultimo beso a Eduardo.
-Nos vemos luego.-y Eduardo se marcho un poco apenado.-si es cierto, se me olvidaba, en esta semana no voy a estar en la ciudad me voy de viaje de negocios.
-¿Adonde?-Pregunto Flor muy interesada.
-Voy ha Inglaterra para, dar una conferencia acerca de la empresa de mis padres.
-Ha bueno.-dijo Flor un poco triste ya que eran pocas las veces que veía a su novio ya que siempre estaba trabajando.
-Nos vemos luego.-dijo Flor dándole otro beso a Eduardo en los labios.
-No estés triste.-dijo Eduardo notando la tristeza en el rostro de Flor.-Te prometo que si puedo llegar antes lo haré.
-Ok- dijo Flor y vio como Eduardo salía de la casa y se subía a su auto móvil
Flor continúo pintando, las horas pasaban, y el cielo se había vuelto a nublar y una agradable brisa soplaba en la ciudad.
-Lo ves, eso es extraño-decía un trabajador que se encontraba en los jardines delanteros de la casa, Flor pasaba por el lugar llevando algunas cosas que se habían roto fuera de la casa, su curiosidad la venció al escuchar las palabras del trabajador y se acerco a el…
-¿Qué es curioso?
-Mire señora.-dijo el trabajador señalando el segundo piso de la casa.-hay ocho ventanas de este lado, mas dentro de la casa solo hay tres habitaciones de derecha ha izquierda las ventanas dan hacia estas tres habitaciones, menos la ultima. Pareciera que la puerta de esta habitación esta cubierta por una pared.
-Seguro esta por decoración.-dijo uno de los trabajadores que se hallaba en el lugar
-¿No habrá una escalera que llegue a la ventana?- Pregunto Flor.
-No.-dijo el hermano de Flor que estaba en lugar escuchando todo.-no tenemos escalera que llegue asta ahí.
Flor vio el frondoso árbol que se encontraba en el jardín y vio que una de sus gruesas ramas estaba cerca de la ultima ventana que el trabajador creía daba hacia una habitación desconocida dentro de la casa.
Flor recordando su niñez cuando pasaba las vacaciones en la casa de campo de sus abuelos y se trepaba a los frondosos árboles del bosque para recolectar fruta estaba dispuesta a trepar al frondoso roble y ver a través de esa ventana. Los trabajadores vieron sorprendidos como Flor se trepaba en el roble con gran facilidad, Flor se acerco poco a poco a la ventana y se dio cuenta que el trabajador que le había hablado tenia razón, del otro lado de la ventana había otra habitación de la cual Flor no reconoció estaba toda amoblada y las cosas estaban cubiertas por una gran capa de polvo. Fue como un destello o un relampagueo que hubo dentro de la habitación Flor creyó ver a un hombre que la miraba atrapes de la ventana que desapareció instantáneamente, Flor lanzo un grito al aire, sintió que se resbalaba, clavo las uñas en el árbol pero su corteza seca se despego con un “crac”, Flor se encontró viendo el cielo unos segundos después escuchaba voces distantes y después ya no escuchaba nada.
Flor se despertó, se encontraba en una habitación blanca, vio a su alrededor, al parecer se hallaba en un hospital, la puerta de la habitación se abrió y vio a su hermano entrar con un doctor el cual al verla dijo.
-Lo ve, ya se levanto, no le paso nada… bueno ecepto por su brazo, bueno, ya se pueden ir ambos a su casa.
Flor noto un extraño dolor en su brazo derecho y vio un gran yeso en este.
-.Recuerda que no puedes mojar el yeso Flor.-dijo un doctor sonriente y cachetón
-No te preocupes tío ya lose, con dos facturas en las piernas y un brazo roto…bueno.-dijo Flor alzando el brazo derecho.-bueno dos, ¿crees que no voy a saber que el yeso no se puede mojar?
-Hay hija, no se como se te ocurrió subirte a ese árbol-dijo riendo disimuladamente el doctor.
-Fui una entupida.-dijo enojada consigo misma Flor.
-En eso estamos de acuerdo.-dijo el hermano de Flor.
-Cállate Eric.-dijo Flor haciendo una mueca
-Bueno-dijo Flor poniéndose de pie de la cama, donde se encontraba.-nos vemos luego tío.-y le dio un beso a la mejilla a su tío.
-¿Los acompaño a la puerta del hospital?-pregunto su tío, el cual los acompaño asta el estacionamiento del hospital.
-a si que compraste la antigua casa… la que tus padres querían comprar.-dijo
-Si, que lastima que ellos ya no estén aquí.-dijo Flor abriendo la puerta de su coche.- ¿Tu trajiste el coche?-le pregunto a Eric su hermano.
-Si.
-Bueno, ten las llaves, yo no puedo manejar con este brazo.-dijo Flor mirando su brazo enyesado.-Nos vemos tío.-le dio un beso en la mejilla a su tío y se subió en el asiento del copiloto, el coche se puso en marcha mientras el tío de Flor decía adiós con la mano.
El cielo permanecía nublado y las gotas de lluvia en pesaban a caer en el parabrisas del coche.
-¿Qué te paso?- dijo Eric.- ¿Por qué te caíste del árbol? ¿Qué viste?
-No estoy segura.-dijo Flor mirando las casas pasar por su espejo.
-¿Hay otra habitación en la casa?
-Si pero sentí que alguien estaba en esa habitación, cuando mire a través de esa ventana sentí que alguien me miraba desde adentro, extrañamente…-Flor se detuvo en seco y recordó la cara del hombre que le había visto del otro lado. Su piel era blaca y su cara bien perfilada, traía una barba en forma de candado y el pelo rubio largo, lo que ella no sabia era que ese hombre, había vivido tiempo atrás en esa casa y su nombre había sido Carlos Agarra.
-Pero, ¿Qué?-Pregunto Eric y Flor pareció salir de un trance.
-Nada
-dímelo.-insistía Eric.
-Nada ya se me olvido que iba a decir.
La antigua casa solariega que habían comprado Flor y Eric permanecía fría y tenebrosa cuando ellos se estacionaron frete a esta, una fuerte lluvia con aires huracanados se había desatado sobre la ciudad, al bajar del automóvil ambos hermanos notaron a un perro negro he imponente sentado justo en la puerta de la casa el cual los miro, Flor cubría el brazo roto bajo un abrigo de piel que había dejado sobre el coche una noche antes,
-Fuera perro, fuera –dijo Flor dirigiéndose al perro pero este no se movió, Flor se acerco con cautela a la puerta ya que no sabía si el perro seria bravo o no, al sacar la antigua llave Eric, el perro la miro con fijeza y este se aparto dejando que ambos hermanos entraran a la casa.
-Que extraño perro.-dijo Eric cerrando la puerta tras de si,
-Si.-dijo Flor que decidió encender la chimenea de la sala de estar para calentarse un poco mientras la lluvia caía con furia en el exterior, atizo el fuego y se sentó en el sofá el cual era muy cómodo, sin darse cuenta se quedo dormida en unos instantes había sido adormecida por el calor que irradiaba la chimenea.
Las gotas de lluvia seguían cayendo fuertemente en el exterior después de tres horas, su brazo le dolía un poco, a pesar de estar despierta se rehusaba abrir los ojos, ya que en esos momentos sentía que el sofá era el lugar mas cómodo en el mundo, no sabia cuanto tiempo había estado dormida y no le interesaba saber que hora era, escuchaba las gotas de lluvia y el ruido de las llamas al acariciar la madera, en unos momentos un ruido mas se unió, era un sonido algo agudo a la cual se le unieron otros sonidos iguales, los cuales formaron una especie de armonía la canción era sumamente hermosa, y parecía relajarla mas, se dio cuenta que la música parecía proceder de algún tipo de instrumento cerca de la habitación en que se encontraba, por fin su cerebro capto que el instrumento era un piano, se levanto un poco confusa “¿Acaso su hermano había dejado entrar ha alguien a la casa?” o ¿El era el que estaba tocando el piano?” No, eso es estupido, mi hermano no sabe ni tocar la flauta. Pensó.
Empezó a caminar hacia el estudio donde procedía la hermosa música, en esos momentos un gran estruendo se oyó, parecía que un relámpago había caído muy cerca de la casa, Flor lanzo un grito, al escuchar el relámpago, las luces de la casa se apagaron, y las habitaciones quedaron en un tono gris, ya que seguía siendo de día pero las nubes de tormenta ocultaban el radiante sol con su espesura, la música no se había detenido Flor decidió seguir su camino hacia el estudio, y se dio cuenta que una franja de luz de un color anaranjado se colaba por debajo de la puerta del estudio, por alguna razón su corazón palpitaba de manera fuerte y ella pensaba que estaba apunto de salírsele del pecho, algo dentro de ella le decía que no entrara al estudio, pero hizo caso omiso de su presentimiento y siguió su camino deseando que fuera algún compañero de la escuela de su hermano o si fuera dable que su hermano le hubiera mentido de que no sabia tocar ni un instrumento y que en esos momentos el se encontrara tocando el piano.
Pero ella estaba segura que no eran ninguna de esas dos cosas, se detuvo justo frente a la puerta del estudio y la abrió lentamente, vio ha alguien sentado frente al piano viejo de caoba y tocándolo con gran dedicación
-Disculpa.-dijo Flor, el hombre pareció no escucharla, Flor noto que parecía tener un disfraz ya que tenía una ropa la cual parecía de un pirata o algo así.
-Disculpa.-Flor se acerco y le toco el hombro al hombre el cual dejo de tocar y la miro, Flor se dio cuenta de que el hombre era muy guapo, un rayo fuera de la casa ilumino el estudio que estaba iluminado por la velas de un antiguo candelero y la cara del hombre se transformo en una graneo horrendo que le parecía sonreír, Flor pego un desgarrador grito y el espectro que había estado tocando el piano desapareció justo cuando una de las ventanas de la casa se abrió por la fuerza del viento y apago las velas del candelero quedándose la habitación en penumbra “¡HAAAAAA! Se oyó un grito desgarrador en la parte superior de la casa, el grito fue reconocido por Flor, era su hermano, parecía estar en problemas, Flor subió rápidamente las escaleras, corrió por el pasillo del segundo piso, una figura de un color rojo transparente surgió del lugar en que se suponía se encontraba la puerta a una habitación en la que ni Flor ni su hermano habían entrado ya que estaba oculta detrás de la pared. La figura parecía flotar, Flor se dio cuenta de que la cara de la figura era un cráneo que tenia algunos gusanos surgiendo de los orificios donde se supone estarían los ojos. Su mano esquelética del espectro parecía querer alcanzar a Flor, Ella se sentía desfallecer ya estaba apunto de desmayarse “¡NOOOOOO!” Grito la voz de su hermano, y Flor estaba decidida a estar conciente para poder ayudarlo y pareció burlar el desmayo corrió lo mas que pudo y toco la perilla de la habitación de su hermano, en esos momentos sintió algo duro y frió que le tocaba la mejilla, Flor podía sentir un frió invernal en su cuerpo, y pudo ver su aliento surgir de su boca seca, cerro los ojos, pensando que estaba durmiendo todavía en el sofá de la sala y que solo se trataba de una pesadilla, giro la perilla y abrió la puerta de la habitación de su hermano, lo que vio la dejo atónita.
muy bien estodo por ahora comenten sobre los personajes y sobre la historia y si les gusto pidan la otra parte y haci la publicare, ok bueno bye y gracias por leer los tres primeros capitulos de 6 que tiene esta historia no es tan larga pero el contenido es lo q importa bye
aTTE: Juan Abinadi

Hola Juan:
Me gusta tu historia y quiero saber qué sucede después. Así que, a ver si publicas el resto. Tienes imaginación para poner al lector en situación.
Permíteme unos comentarios que espero te sirvan de ayuda para mejorar algunos aspectos.
Capítulo 1
No veo muchas faltas de ortografía en lo que a palabras se refiere.
Lo que sí me produce es cierta ansiedad al leerlo, ya que no pones puntos al final de frases diferentes, ni casi comas que separen distintas partes de una misma frase.
Es como si su lectura fuese una carrera continua y acelerada hacia el último punto y aparte que separa este capítulo del siguiente.
Capítulo 2
Lo mismo de los puntos y las comas.
¿Por qué la casa de Carlos Agarra se consideraba patrimonio de la humanidad? Queda una especie de incertidumbre que podrías solventar explicando qué tenía de especial.
Para más inri dices después que la casa, a causa de sus sucesos paranormales, no podía ser un museo, ni una escuela, ni un hotel… Entonces ¿Qué tenía de especial para ser Patrimonio? Tampoco nadie quería entrar (más inri).
Pero ¿¿¿cómo se llama el hermano de Flor??? Sabemos los nombres de las dos mujeres, pero no el del chico. ¿Por qué?
En qué quedamos: Flor ¿llevaba un paraguas o una sombrilla? Ambas cosas pueden ser parecidas pero son distintas y hacen pensar en climas diferentes. El paraguas en lluvia y la sombrilla en sol. Al final he tenido que volver a mirar el principio del capítulo para saber si llovía o hacía sol.
La palabra “asta” es sin “h” cuando se refiere a cornamenta. Si se refiere a distancia (en el tiempo, o en el espacio) se escribe con “h”. Te lo digo, porque es la que más veces veo en tu escrito.
Capítulo 3
Y dale con no querer decirnos como se llama el hermano de Flor. Aparece ahora el novio, que se llama Eduardo. ¿Y el hermano?
No aguanto esta intriga que me corroe por dentro.
Uf, menos mal que casi al final de este capítulo ya podemos saber que se llama Eric.
Espero te ayude a mejorarla un poquito.
Por favor, sigue escribiendo la historia.
Saludos
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