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EL APELLIDO DE LA VANIDAD: SOLEDAD


By machupichu - Posted on 04 October 2007

EL APELLIDO DE LA VANIDAD: SOLEDAD

Era importante, muy importante, casi era imposible que nadie supiera que existiera en este mundo. Lo controlaba todo, sabía exactamente lo que sucedía en cada momento en todos los foros que controlaba, recibía más de cien mensajes diarios de sus amigos y sus computadoras eran su sangre, ya que disponía de cuatro que funcionaban a la vez. Había conseguido conectar los ordenadores en línea y a través de un solo teclado inalámbrico controlaba en cada habitación (cocina habitación salón, salita) todo...

Llevaba años viviendo con sus máquinas y no echaba de menos nada. Le gustaba levantarse y encontrarse con sus amigos, sus mensajes, sus persecuciones...

Era tan fácil pesar en el mundo imaginario, que había renunciado a serlo en el real. Llevaba años si visitar a sus hijos, tan sólo se preocupaba de ganar dinero, se le daba bien, pasaba su pensión, se acordaba de los cumpleaños y siempre enviaba dinero, nunca les llamaba, nunca les escribía, es como si tuviera miedo a que le robasen el tiempo, que él dedicaba a sus muchas obligaciones.

Pero ocurrió algo que le hizo cambiar. Un día fue a encender y ninguna de sus máquinas emitió un sonido, se enfureció e intentó llamar a todas las compañías, la que le suministraba la luz, la que daba cobertura de la línea de alta velocidad, incluso se atrevió a buscar el teléfono del mismo alcalde, pero todo quedó en un vano intento ya que no había luz, ni teléfono, ni suministro de agua...

Quiso cagarse en...pero sin saber porqué soltó un tremenda carcajada no sabía muy bien si irónica o cómica ya que pensándolo bien, acababa de mear y había tirado de la cisterna y sin agua...

Se vistió. Era tremendamente atractivo. Tenía mucho éxito con las féminas, pero salvo raras ocasiones quedaba con alguna y siempre lo hacía en hoteles, no quería que nadie percibiera su forma de vida, que contaminara su paraíso virtual de máquinas conectadas y manejadas por su mente poderosa y lúcida. Además la mayoría no valía más que un polvo, rápido, eficaz y que le dejara satisfecho. Sabía muy bien enloquecer a sus conquistas, siempre dominaba él, siempre dirigía él y casi siempre ellas se despedían con una mirada de ¿volveremos a vernos? pero él frío, ausente y sin ganas de amar a nada, se despedía con una media sonrisa y un puede ser...

Al cruzar el semáforo de la esquina le sorprendió una afluente de automóviles que se dirigían como él ¿hacia dónde? de repente frenó en seco...Eso... ¿a dónde voy? Ya...Uhmmm! lo primero la compañía eléctrica.

Al llegar, a pesar de ser más de las diez de la mañana volvió a sorprenderse...una multitud, furiosa exacerbada, colérica y fuera de sí, golpeaba pidiendo una explicación la entrada a las oficinas de la compañía, lo divisó desde lejos desde su auto,¡ puff...por suerte pudo esquivarlos!, ya que invadían casi la totalidad de la calzada.

Supuso bien, el corte era general, así no había nada más que hacer que esperar a ver qué pasaba. Estaba muy angustiado,¡ era tan importante!, ¡se sentía tan fuerte dentro del hilo de la alta velocidad!, que controlaba como un paranoico desquiciado que no se daba cuenta de que había abandonado la vida real, para no ser más que un manipulador exitoso, que sin máquinas... no era nada.

Se sentó en un parque a pensar ¿él? ¿perdiendo el tiempo tomando el sol? Le hubiera gustado darse de golpes...¡Ahhh! Sin embargo, se sentía a gusto, relajado fuera de la tensión de tener que estar interpretando un papel de súper Dios...Por primera vez desde hacia mucho tiempo estaba confuso, se sentía bien y mal en el mismo instante, irritado y a gusto, una auténtica paradoja lo que le estaba sucediendo...

Y por segunda vez, soltó una carcajada irónica. La vida se estaba burlando de él. En apenas pocas horas que llevaba sin sus máquinas estaba haciendo cosas humanas...¡él!...el Sr. sin sentimientos porque era un auténtico psicópata que era incapaz de demostrar emociones.¡Hacía tanto tiempo que no sabía sentir, que se había olvidado de tenerlas!

Y se puso a recordar...lo primero...¡ recordó lo feliz que había sido con su mujer!.Lo mucho que la quería..¡sí! ¡la quería! ¡la quería tanto que no quiso estar a su lado!. El problema fue siempre él. Jamás pensó en nadie más y después del nacimiento de su segundo hijo, ella dijo se acabó.

Nunca tuvo tiempo para dedicarse a su familia, ni a sus hijos. Y no le gustó recordar que había preferido ser un semidiós a ser un simple hombre enamorado de una mujer que le amaba y de unos preciosos hijos que jamás quiso tener, para no comprometerse más..Y los ojos dulces, negros, el pelo rizado, su sonrisa abierta, le destrozaron en una mueca desafortunada que no pudo reprimir, nunca pensaba en ellos, era su alivio no hacerlo, pero no pudo parar el recuerdo, desconectarlo a tiempo y su niña de cuatro años que nunca le había llamado papa, le descargó una corriente de sentimiento que no pensaba que existiera ya en él, tanta ternura, tanto amor...¡pero si apenas la había visitado dos veces!

Y sintió por primera vez un dolor tremendo. Una opresión unas ganas de gritar, de saltar y dejar su cinismo y su “no me importa nada más que yo”...

Y la luz volvió, Todo volvió a funcionar. Fue un corte por sobrecarga en el suministro de la red de apenas cinco horas...a Luis le había parecido toda una vida. Una vida de vacío, de falta de sentimiento, de soledad, de fracaso, era incapaz de dar nada que sigfinificara un compromiso de amor, amistad, cariño...

Se odiaba por ser así, pero era tarde para cambiar. Ya era tan máquina...que no le importaba. Se subió en el auto, recorrió apenas 5 kilómetros y tocó el timbre de su antigua casa. Maria se sorprendió de verle, apenas se había cruzado con él desde la separación, de eso hacia dos años, en los que apenas había intercambiado un par de e-mails porque era el único modo de hacerle responder.

Su Hola que tal? Sonó muy triste, demasiado y ella se conmovió. Sin saber porqué su cuerpo comenzó a temblar, su corazón galopaba sin obedecerla y tuvo que contener un grito de dolor, para que él no se diera cuenta que le había estado esperando todos los días de esos dos años de separación, que sus noches estaban llenas de lágrimas y que pensaba en él incansablemente, que a pesar de la distancia nunca pudo olvidarse de lo mucho que lo amaba.

Ella dijo vete y el dijo “vale”...Era demasiado doloroso tener al hombre que amaba tan ajeno a sus hijos, a ella a sus necesidades. Luis sólo se preocupaba de darle lo necesario para vivir, ya que no tenía ganas de dar nada más, porque no sabía que existiera algo más.

Y ahora lo tenía allí ante sus ojos de nuevo,¡ había venido sin llamarle, no podía creerlo!. La de veces que intentó quedar con él para que no se distanciara de los niños, le daba igual que los niños apenas supieran que tenían padre, jamás reparó en ellos, nunca quiso hijos, su mecanismo de defensa cuando ella le escribía y le recriminaba su actitud inhumana e insensible hacia sus hijos, era. “ ella , Maria debía ocuparse de ellos, los tuvo... para ella...!

Se sentó en el sofá. Estaba todo igual. Nada estaba cambiado. La foto de los cuatro en el parque de atracciones le pareció una puñalada. ¡Que dolor más punzante y traicionero sintió al darse cuenta que amaba a aquella mujer, a su linda niña Heidi y su precioso hijo de seis Julián!..
¡Cómo había sido capaz de abandonarlos! ...Maria reparó en ello. Se acercó y juntos lloraron sin decir una sola palabra. Hicieron el amor apasionadamente como nunca lo habían hecho, descubriendo una pasión desmedida de un amor, fuerte, silencioso y profundo que de nuevo, a pesar de la distancia volvía a atraparlos...

Todo quedó perdonado... Había sido tan doloroso amarle tanto y con tanta pena, por lo perdido, por lo solo que estaba, que no le guardaba ningún rencor, porque él había perdido mucho más que ella..Maria había soñado con hacerle despertar, con devolverle a la realidad, con que él se diera cuenta de que lo importante, lo verdaderamente vital, no estaba en el poder, en el dinero en el triunfo social, sino en el silencioso anonimato de no ser nada para los demás y serlo todo para la familia. Pero al fin, su deseo se veía cumplido, un simple contratiempo, un acontecimiento fortuito le había devuelto el juicio.

Luis, apretaba los nudillos cuando nadie le veía y se maldecía una y otra vez por haber sido tan egoísta, tan insensible, por no querer amar lo importante, por no darse cuenta de lo afortunado que era, por vivir una mentira de semidiós idolatrado de su propio ego, que sólo le había conducido a ser un hombre solitario y triste, incapaz de sentir, incapaz de vivir fuera de un foro, fuera de un mundo irreal.

Se deshizo de todo. Cambió de vida, de hábitos, de necesidades, de amigos, de falsedades insondables. Desapareció de su mundo irreal con la misma frialdad con la que se había dedicado por entero a él. Y no echaba en falta a nadie, ni a todos con los que posteaba, ni a sus amistades, a nada, porque nadie notó su ausencia después de una semana, simplemente su presencia se alimentaba de las horas, las horas que desperdiciaba para seguir escuchando “tic-tac” ¡cuentas!, “tic-tac”¡ eres el más importante!, “tic-tac” ¡eres el dueño del mundo!.

No usaba el ordenador fuera de sus horas de trabajo, no descargaba ni música ni películas. No quería estar en la cima de la ola, ser el que más sabía, el que estaba a la vanguardia de lo que salía nuevo. Es más no actualizaba ni sus programas porque no deseaba desperdiciar tiempo innecesario en su máquina. Hasta se permitía el lujo de contratar a un informático para que le tuviera todo a punto de vez en cuando.Y cuando el técnico percibía que trataba con un experto usuario que no precisaba sus servicios no se quedaba con la duda de preguntar ¿y porque no lo haces tú mismo eh? Luis respondía siempre: “Porque en casa de herrero cuchillo de palo“

¡No quería volver a sumirse en el submundo infernal de la irrealidad perfecta.!No quería volver a ser Dios, a disponer del poder absoluto, a ser envidiado por su estupidez suprema de querer sobresalir a cualquier precio!

Y sus hijos le adoraron. Y recuperó el tiempo perdido. Y no paraba de besarlos y enseñarles todo lo importante, de contarles cosas estupendas sobre la vida, que los pequeños escuchaban con mucha atención porque “su papi” era muy divertido y hablaba muy bien y contaba cosas muy interesantes.Y su mujer volvió a sonreír. Y el se sintió vivo por primera vez en su vida, le encantaba tomar el sol, todas las tardes con sus niños en el parque. Los domingos en la playa...

Y volvió a soltar una carcajada irónica y cómica.Y llegó a la conclusión de que la vida no es más que un puro teatro en el que todos tenemos un papel, lo elegimos, lo cambiamos, lo volvemos a elegir y jugamos con nuestro tiempo como si fuera infinito, como si no fuera a acabar nunca, como si todo diera igual y no lo da, ¡no! cuando lo desperdiciamos y descuidamos el amor, la familia, los sentimientos...

Fin

Escrito e inspirado en my friends “The machine”...

La alegría pasa y se aleja cuando más la necesitamos.

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sachaROSEV's picture

BUENO, ME PARECIO RAPIDO, COMO UN SEGUNDO DE SEXO, YA SE
LO QUE VIENE, FUE TRANQUI.
CREO QUE PODES SEGUIR .... NO ESTÁS NOMINADO JE ( A ABANDONAR )

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