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Diminutas luces rojas
Diminutas luces rojas
Camino despacio, con los sentidos bien abiertos, pendiente del más pequeño sonido, la calle oscura, casi no puedo ver más allá de mis narices; mis nervios están a punto de estallar, el viento de pronto hace volar unas bolsas rotas de polietileno y envases vacíos de refresco; siento como los cabellos de la nuca se me erizan, casi se me escapa un grito del susto.
Escucho pasos que se aproximan sigilosos, casi son imperceptibles, volteo rápidamente hecho un manojo de nervios; no veo nada ni a nadie, miro al suelo y de pronto están ahí, varios pares de luces diminutas, rojas, como pequeñas flamas encendidas; siento que la sangre me baja a los talones al escuchar ese horrible chillido que me pone la carne de gallina, gran cantidad de ratas corriendo por la calles en todas direcciones.
No tengo control de mis pies y empiezo a correr tan rápido como me es posible, en escasos cuatro minutos llego a casa, a pesar de nunca haces ejercicio y pesar 120 kg. Tan pronto abro la puerta, enciendo la luz para estar seguro que no me siguieron y entraron a la casa al abrir la puerta; enciendo un cigarrillo tras ver que todo estaba en orden y que me encuentro seguro en casa, el corazón me late aceleradamente como queriendo salir de mi pecho, sin apagar la luz enciendo la de la escalera para subir a mi recámara, tras tomar un vaso de agua apago todo y subo.
Encerrado en mi cuarto frente al teclado, me dispongo a revisar el correo electrónico y ver que amigos están en línea para contarles el tremendo susto que acabo de pasar, pero, para variar, es sábado por la noche y no hay nadie. Tengo que llamar por celular a alguien para contarle, porque solo contándolo se me pasara el susto.
Hola… mamá, ya no vuelvo a ir al cine a la función de la noche y menos a ver una película de terror porque fíjate que…..
pig
Si muero con el dia, resucito con el alba.

Uy, Pig, ¡vaya pesadilla!
Me ha parecido toda una escena de filme de terror. Muy bien descrita. Lo que no me queda claro es si, al final, las lucecitas rojas son de verdad o fruto de su imaginación... :)
"Camino despacio, con los sentidos bien abiertos, pendiente del más pequeño sonido, la calle oscura, casi no puedo ver más allá de mis narices; mis nervios están a punto de estallar, el viento de pronto hace volar unas bolsas rotas de polietileno y envases vacíos de refresco; siento como los cabellos de la nuca se me erizan, casi se me escapa un grito del susto."
Ese comienzo es genial.
Saludos,
Elisabet
Coincido con Elisabet: las descripciones son geniales.
Vas escribiendo mejor cada día; no lo dejes.
Un abrazo
MI NOVELA EN http://circuloindependiente.net/tienda/la-pista-del-lobo-p-195.html
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Hola, Pig
Brrr!! Eso de andar de noche, calles solitarias, basura, viento, ratas...le da miedo al más valiente. Si, además, regresás de ver una película de terror...puedes llegar a imaginar toda clase de historias. A decir verdad, yo también hubiera corrido como posesa, si me encontraba en la situación del protagonista.
A mí, particularmente, lo que más me asustó es:
“Tan pronto abro la puerta, enciendo la luz para estar seguro que no me siguieron y entraron a la casa al abrir la puerta” La idea de que te persigan en la calle da miedo; la idea de que entren (o te esperen en tu casa), da más miedo todavía.
Y por mi parte, voto porque las diminutas luces rojas son los ojos de las ratas.
Un abrazo,
Esther
Hola, Pig. ¿Eran o no ratas de verdad las que lo aterran? Según con la actitud que se lea, podría ser la fantasía de ese sufrido espectador que acaba de asistir a una del celuloide de terror y no puede desprenderse del pánico que le provocó...
mmmm..qué feo eso de que te apresuras a cerrar la puerta para que no se metan... te llevas las pesadillas puestas.... Bien contado, Pig. Me dió un poco de miedín...
Saludos Azules. Turkesa.
Pig:
Para mí, más que una experiencia terrorífica, describes muy bien algo que nos sucede a todos los incautos que nos acercamos a una pelicula de terror: la sugestión en que nos envuelve. El protagonista de tu relato, más que vivir una experiencia de horror, la está fabricando él mismo, en base a las imágenes de una pelicula y del natural temor humano de que le ocurran cosas malas.
Es como esas personas que, acabando de ver "El Exorcista" escuchan ruidos raros en todas partes, y cualquier síntoma de extrañeza en el prójimo les parece amenaza de posesión. Jaja. Nunca cambiará el ser humano. Tal vez, el vivir asustado es una necesidad del organismo, quién sabe.
Me gusta mucho, la manera en que lo describes, es vívida. No discuto que sean reales o no las ratas. Es más bien, para mí, humilde lector, una alucinación psicológica autoinducida.
Un saludo. Nos estamos leyendo.
Elisabet:
gracias por estar
y dejar tu comentario
es difícil precisar los
caminos que toma el
destino o la mente
cuando se encuentra
alterada, da pie a que
existan o imaginemos
"DIMINUTAS LUCES ROJAS"
hasta pronto pig
Si muero con el dia, resucito con el alba.
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Juan:
Amigo, es todo un placer
encontrarte por mis letras
gracias mil por el comentario.
hasta siempre pig
Si muero con el dia, resucito con el alba.
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Esthercita:
claro que las luces
rojas son los ojos de las ratas
que abundan mas cada
día en la ciudad.
gracias por estar pig
Si muero con el dia, resucito con el alba.
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