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CON NADIE (Ahora si en azul)


By Omar Viveros - Posted on 20 September 2007

Tal vez los que escriben sepan lo que es perseverar estando solo.

CON NADIE
'Si nadie, ni enemigos ni amantes amigos
puedan causarte daño .'
'SI' Rudyard Kipling

Aunque bien sabías que venir a estudiar a Lima sería difícil; no se te había ocurrido pensar que los problemas podrían venir por algo tan simple y estúpido. Porque esto lo viste desde el comienzo, loco. Casi desde el día que llegaste con tu viejo a este barrio hasta las patas, y viste las calles sucias, las casas pintarrajeadas, y los pandilleros en las esquinas. Ahí mismo lo supiste, pero aún así te prometiste no desalentar. Estudiarías fuerte para ingresar a la universidad y largarte de aquí. Esta gente no te interesaba nada. No habías dejado tu familia, tu ciudad, para venir a entretenerte con pobres diablos. Pero los problemas llegaron pronto. Casi desde la primera semana, cuando tu viejo ya te había matriculado en la academia y se había quitado prometiéndote enviarte billete los sábados.

Esa tarde que ibas por esa calle donde jugaban voley las chibolas, te diste cuenta. Solapa notaste que algunas volteaban a mirarte, y oíste que se decían algo así como: 'Ahí viene”, “ese es'. Y viste que las demás volteaban también. Sentiste que te sonrojabas. Las mejillas te ardieron. Seguiste caminando un poco duro, fingiendo no haberte dado cuenta de nada, cuando de pronto escuchaste los silbidos, las risas, y los gritos desesperados, carajo: “ ¡Pero qué chico tan churro, por Dios! ¡Cómo dicen que no hay chicos guapos en este barrio! ¿Quién eres, mi amor? ¡Galán desconocido, te amo!”. Después oíste las carcajadas chongueras de las mocosas, y notaste que los pandilleros volteaban desde la esquina del frente. Te pusiste medio saltón. Trataste de fingir indiferencia cuando, al mirar a un costado, viste a un negro maricón, con camiseta roja y rodilleras, que te volvió a gritar haciendo escándalo: “Pero porqué esa cara, mi amor. Si sólo queremos ser tus amigas. Chicas ¿no es cierto que sólo queremos ser sus amigas?”. Y las mocosas dijeron que si, y se cagaron de risa, y tú terminaste de pasar recontra palteado. Sin mirar a nadie. Fingiendo más fastidio del que sentías. Hasta que llegaste a la tienda donde ellos jugaban casino, y pensaste que te iban a decir algo. Te iban a molestar o reirse. Pero sólo te miraron. Seis o siete huevones, medio aburridos, vestidos con camisetas de fútbol, despeinados, sucios. Hasta que terminaste de pasar y uno gritó como loca: “¡El Ricki Martin de las aguantadas!”. Y los demás se rieron. Sin muchas ganas. Y tú deseaste que todo quedara ahí nomás, sin problemas. Pero desgraciadamente eso no ocurrió. Más bien algo ahí debió empezar, el inicio de un problema que no quisiste saber. Y empezaste a vivir sólo tratando de cerrar los ojos al ambiente que se iba formando tu alrededor, a la incomodidad con que los pandilleros te miraban cuando esas locas se te aventaban. Pero tampoco quisiste decirles nada. Sólo estudiabas fuerte, sin salir de tu cuarto, sin tratar con nadie; pero sabiendo bien que el problema estaba ahí, que sólo te estabas negando a jugar el juego, a ser parte de los chismecitos, amores, peleitas de ese barrio misio y sucio, donde la chibolería, la gente en total, no parecían pensar más allá de los estúpidos juegos del amor, las fiestas... Y seguramente por eso les fuiste hartando.

Lentamente, desde las hembritas más tímidas hasta el cabrón escandaloso fueron cayendo en la desilusión. Como sucede siempre con todas las que te han buscado; pero el fin vino cuando te quitaste por otras calles, y al regresar notaste la diferencia: Te vieron acercarte sin ninguna emoción, sólo interesadas en el juego y, aunque te decías que era mejor así y no te importaba, interiormente esperaste la reacción de entusiasmo, a la que de alguna manera te habían acostumbrado; pero sólo las viste mirarte sin interés. Una indiferencia helada, demasiado fría para ser verdad, y terminaste de pasar un poco dolido, diciéndote que era mejor así; pero sabiendo bien que de ahora en adelante vendría lo peor. Que tendrías que soportar el rencor y las burlas, pues ya bien sabías lo que eran capaces de hacer las hembras cuando no les ha hecho caso. Pero supiste además que no serían sólo ellas las de los problemas: También los pandilleros que te miraban desde la esquina y no les había hecho gracia tu indiferencia. Esa vez que pasabas lo notaste: Seis o siete piojosos mirándote con burla o rencor. Sucios, mal vestidos, caras de borrachos desvelados ¡Cuánto los despreciabas! ¡Cuánto agradecías a tu soledad que no te permitiera ser como ellos! Un pobre diablo limeño, machito sólo en grupo y miedoso cuando estaba solo. Esperaste que te dijeran algo, que se rieran de ti o te insultaran; pero sólo cuando terminaste de pasar los oíste decirse algo y separarse riendo y haciendo chongo, y te prometiste soportarlos también. Ya sabías lo que vendría los días después.

“¡El Ricki Martin después del accidente!”. Empezaron a joder las mierdas.“¡ Brad Pitbull !”, y las carcajadas que sonaban a tus espaldas. Después venían los pandilleros con el cabrito:” ¡Arequipeño queso!” Y tú tranquilo, tratando de fingir indiferencia. “¡Arequipeño galán andino!” “¡Arequipeño car”e tabla!”. Y tú, sereno, sin soltar una mueca; pero sintiendo que los odiabas, que odiabas tu soledad, su cobardía, tu mala suerte de ser pobre y tener que vivir en un barrio miserable y agresivo como ese. Como una bendición pensabas que al menos eso se acabaría, tú saldrías de ahí mientras ellos quedarían condenados a la miseria y a la estupidez de por vida. Y estudiabas fuerte, ibas por otros caminos, regresabas muy tarde. Y conversabas sólo con los caseros. Porque aparte de ellos ni siquiera soportabas a los críos que imitaban a los pandilleros en ponerte apodos.
Hasta esa vez que pasabas frente a la tienda y un bolsa de pichi cayó a un paso de ti ensuciándote el pantalón, y te hizo perder la calma. Oíste a la pandilla reírse desde la entrada y, sin que te importaran cuantos fueran, fuiste hasta esos que se hacían los que jugaban a las cartas y les preguntaste si alguno tenía algún problema contigo, para arreglarlo como hombres, ahí mismo. Y ninguno volteó. Siguieron interesados en el juego. Diciéndose: “¿Te habla a ti? ¡Creo que están penando!” Y tú: A ver ese hijo de puta que había zampado la bolsa, que se parara para hablar contigo. Y ninguno se paró. Sólo se rieron aplaudiendo y haciendo chongo, y cuando dijiste que alguien se parara por que te daba asco tratar con gente cobarde, sólo uno dijo sin mirarte que nadie hablaba contigo, compare, así que siguieras la flecha nomás. Y tú:” ¡A ver si eres hombre párate y dime eso de frente!”. Pero no se paró. Los demás se rieron de nuevo, dándose codazos, hasta que te hartaste y te volviste. Viste a las cholitas aguantadas que te miraban tímidas desde el centro de la calle, y les sonreíste: Futuras lavanderas de ropa, cocineras de comedor popular. Sentías que se merecían su suerte, que no te arrepentías de no haberles hecho caso, y te largaste despacio, para que vieran que no les tenías miedo.

Pero ya bien sabías que eso no quedaría ahí. Que esos pobres diablos rajarían de ti diciendo que te habías hecho el papito yendo a desahuevarlos solo, y no faltaría algún achorado que quisiera ver que tan machito eras. Y por eso sabías que ir por otros caminos no evitaría el problema. Tarde o temprano llegaría el día en que todo problema atrasado se solucionaría a la fuerza, como una dinamita al saltar una chispa, y lo veías venir, aunque no supieras cuándo, dónde, ni por qué.

Hasta que ahora que ibas por el parquecito por donde tomabas el 'ovnibus', y los viste. Dos de esos pobres diablos viniendo por la misma calle: Uno, un chato feo con camiseta de Alianza Lima y aretitos en las orejas el muy puto, y el otro un flaco alto con gorrita y camiseta de algún equipo de béisbol americano; muy comunes y corrientes los dos. Parecían borrachos. Debieron estar hasta drogados para hacer lo que hicieron. Miraste para otro lado y seguiste caminando cuando, al pasar junto a ellos, sentiste el choque de uno empujado por el otro, y la falsa sorpresa del que se te vino: ¡Eeeeeeeeh!

- ¡Pasa huevonazo! - dijiste tú haciéndolo a un lado.

Pero él se dejó ir contra ti exagerando el impacto y tú lo empujaste de nuevo. El que estaba a su lado gritó casi riendo: “¡Uy, Siriaco, uyyy!”. Y él se te vino, achorado, y en ese momento entendiste que te estaban buscando. No sabías porqué, pero ya sabes que no eran necesarias las razones para hacer esto. Por si acaso alzaste las manos, todavía un poco pensando que era mejor no iniciar una pelea sin saber hasta que límites. Pero el otro debió querer ya algo porque lo alentó con furia y el chato quiso buscarte y entonces ya no lo pensaste. Antes que te tocara le plantaste una palmada y el pobre diablo se te vino.

Si lo hubieras evitado no estarías en los problemas que estás ahora, loco; pero tampoco has sido boxeador para aguantarle huevadas a nadie. Además ¿de que mierda sirve lamentarse?. Tú bien sabes que lo que menos se hace en una pelea es pensar. Sólo lo veías acercarse y antes que te tocara te movías por instinto, le bajabas la guardia con el antebrazo, le buscabas la cara con los cruzados, y el imbécil retrocedía. Después, viendo que no iba a poder empezó a lanzársete a la cintura para tirarte al suelo; pero tú lo aguantabas buscándole la cara para engancharlo, y ni siquiera eso fue necesario, porque de un momento a otro, le viste la sangre corriéndole de la nariz a la boca y ahí mismo sentiste los puñetazos en la espalda y tuviste que agarrarte con los dos.

Si lo hubieras pensado, tal vez hubieras agarrado una piedra, un palo, lo que sea. Pero en ese momento no pensabas en nada. Sólo pegabas y girabas cuidándote las espaldas, y ni siquiera te dolían los golpes que como arañazos los sentías reventándote los tejidos de la cara, apartándote los brazos, arrancándote los botones de la camisa, hasta que en una de esas se te escapó el chato de un cruzado, pero lo enganchaste cuando se agachaba, y ahí se fue al suelo. ¡ En el ring eso hubiera sido Knock out, carajo! Se quedó en el piso con el flaco frente a ti, y en ese momento ese pobre diablo supo que peleando solo contigo estaba perdido. Ahí mismo corrió el muy cabrón, pero tú estabas tan embalado que lo seguiste. No pensabas en nada. Sólo sabías que ese hijo de puta tenía que pagar lo que hicieron, y lo alcanzaste. Trataste de pararlo, pero la camiseta de lycra se te escapaba por entre los dedos y, de cólera, le metiste un empujón y lo hiciste volar. Lo viste manotear el aire tratando de no caerse, pero al fin se fue de pecho y rodó como un caballo frente a ti. Tú lo pasaste por encima. Pero en ese momento estabas tan asado que regresaste sobre tus pasos y, antes que se levantara, le metiste un patadón en el estómago, otro en las costillas, otro en el estómago, y hubieras seguido dándole si no fuera porque viste al chato venírsete gritando con una piedra en alto y escapaste. Corriste como un desesperado, sin parecer que avanzabas, sintiendo en cualquier momento el rocón en la espalda. Hasta que al cruzar la calle viste la piedra rozándote la ropa y respiraste aliviado. Después doblaste la esquina y corriste otro tanto hasta ver que ya nadie te perseguía.

Esa tarde, en la clase y la biblioteca no pudiste concentrarte en los estudios. Recién al regresar decidiste acabar el problema: Hablarías con ellos. Les pedirías disculpas. Si fuera necesario aceptarías que no te habías portado bien; pero que no había sido tu intención llevarte mal con nadie. Sólo que para ti las cosas no eran tan simples como a ellos, tú no solo eras pobre y estabas solo, sino que además tenías los días contados. Si no aprobabas el examen de la universidad deberías regresar al pueblo y allí no habría nada para ti. Estarías condenado a ser pobre, y trabajar para pitucos a quienes tú y tu familia se las habían pasado trabajando, y eso no era lo que querías. Tú no habías trabajado desde niño y estudiado once años como un cojudo para que un pituco afeminado e hijo de puta te diera órdenes a ti. A ti que eras más hombre que todos ellos juntos. Eso era lo que te reventaba. Lo que te había llevado a reprocharles a tus viejos, a odiar la vida, a dedicarte al boxeo. Hasta ahora que tu familia había juntado billete para darte una oportunidad, y no podías desperdiciarla pensando en fútbol y hembras como ellos.

Ellos si eran hombres entenderían, pensabas.

Pero todavía no sabías que a la gente no le interesa lo que tú sientas. Te has dado cuenta ahora que has regresado al barrio y visto a ese pandillero silbar desde la esquina y a los otros aparecer corriendo detrás de ti. Ahí estaba el flaco de la tarde. También el chato. Te han estado esperando. ¿Crees ahora que sólo te van a mirar?¿Qué se van a contentar con molestarte?¿Vas a enfrentarte a todos? ¿ O vas a empezar a correr ya, Julián?

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van gogh's picture

¡ME ENCANTO TU CUENTO, OMAR! DEBO DECIRTE QUE EL TEMA ES BASTANTE TRILLADO (EL MUCHACHO QUE SE ENFRENTA CONTRA LOS GRUPOSE EN LOS QUE NO PUEDE ENCAJAR) PERO TU LE HAS DADO UN NUEVO ENFOQUE AL ASUNTO... HABER, DEJA EXPLICARME...
EN PRIMER LUGAR, EN ESTE TIPO DE CUENTOS, LOS PERSONAJES PRINCIPALES COMO JULIAN (fue casualidad o tiene algo que ver con julian sorel de rojo y negro?), CASI SIEMPRE SON CHICOS DE LA ALTA SOCIEDAD QUE SE VEN DE REPENTE METIDOS ENTRE GENTE MARGINAL O BIEN SON CHICOS DE LOS ESTRATOS MAS BAJOS QUE SE VEN METIDOS ENTRE GENTE RICACHONA... Y TAMBIEN ESTAN LOS DE LA CLASE MEDIA QUE SE VEN EN MEDIO DE LA CLASE BAJA Y LA CLASE ALTA, SIN SABER PARA DONDE TIRAR... PERO TU LE OTORGAS PROTAGONISMO A LA TENDENCIA MÁS DESPRECIADA DEL PERU (LO SE PORQUE YO TAMBIEN PERTENEZCO A ESA CORRIENTE) LA DE LOS CHICOS DE ORIGEN PROVINCIANO-CAMPESINO, QUE SIN EMBARGO NO COMPARTEN LAS IDEAS DE LOS QUE LE RODEAN (ESO DE CONFORMARSE CON UN TRABAJO MEDIOCRE, UN ESTATUS BAJO Y POBRE AUNQUE HONRADO Y TODA ESA M..), ESOS CHICOS QUE VIVEN DESCONTENTOS CON SU VIDA, TIENEN GRANDES SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD, COMPLEJOS, PREJUICIOS, Y VIVEN RESENTIDOS (los conozco bien porque yo tambien soy uno de ellos) Y NUNCA ENCAJAN EN NINGÚN GRUPO... ESO LO REFLEJAS EXCELENTEMENTE EN EL CONFLICTO EN QUE SE ENCUENTRA JULIAN AL DESPRECIAR A LOS MALEANTES DE LOS SUBURBIOS DONDE VIVE Y DEL CUAL DESEA SALIR Y A LOS RICOS A CUYO MUNDO SIN EMBARGO DESEA ENTRAR.... EL MUCHACHO DE LA FICCION TIENE PROBLEMAS SIN DUDA, COMPRENDO SU SITUACIÓN PORQUE SE LO QUE SIENTE, AHORA, PREGUNTO, EL MUCHACHO DE LA REALIDAD TAMBIEN TIENE ESOS PROBLEMAS?, ESTA BASADO EL CUENTO EN EXPERIENCIAS PERSONALES? PORQUE SI ES ASI, OMAR, DEBES SABER QUE AQUI TIENES UN AMIGO QUE COMPARTE MUCHAS IDEAS TUYAS... TAMBIEN SOY UN SOLITARIO, PERO SIEMPRE ES RECONFORTANTE ENCONTRAR A UN COMPAÑERO, SI ASI SE PUEDE LLAMARSE....
EN FIN, NO ESTOY DE ACUERDO EN QUE UN HOMBRE DEBE CONFORMARSE CON EL LUGAR QUE LE HA TOCADO EN LA VIDA, NO ESTOY DE ACUERDO EN QUE FORZOSAMENTE ALGUIEN DEBE ENCAJAR DONDE SEA Y LLEVARSE BIEN CON SUS VECINOS AUNQUE ESTOS SEAN DESPRECIABLES, te lo digo con experiencia, yo tampoco suelo encajar bien en los lugares a donde me toca ir, tambien soy de provincia y padezco de misantropia extrema, odio cuando los autores desprecian a personajes tan incomprendidos como nosotros los resentidos, personajes que sin embargo ofrecen basto material para la literatura, desde el julian sorel de Rojo y negro hasta los mellizos Cespedes salinas de el Huerto de mi amada de echenique... en fin... dejame decirte que estoy escribiendo una serie de cuentos de varios capitulos sobre precisamente este grupo despreciado de los resentidos sociales, ahi los elogio, los comprendo, tambien los critico prosupuesto, pero fundamento sus razones y les deseo lo mejor... espero publicarla algun día, para reconfortar a todos los chicos pertenecientes a este grupo, que forma parte de un fenomeno, no tan reciente, sino de muchos años; nuestro pais tiene el mayor numero de RESENTIDOS del mundo, puedo dar fe de eso....
EN FIN, OMAR, QUÉ MAS PUEDO DECIRTE, ME HE IDENTIFICADO MUCHO CON TU CUENTO Y ME PARECIO BIEN NARRADO, EL RELATO HABLA REALMENTE COMO UN CHICO MODERNO CON JERGAS Y TODO ESO PERO DE UNA MANERA ALTURADA Y NO CON EL PAPIAMENTO CAVERNICOLA CON EL QUE HABLAN LOS MALEANTES CITADINOS, EL FINAL TAMBIEN ME HA PARECIDO CORRECTO, NO AFIRMAS QUE LO VAYAN A MATAR A CHAVETAZOS, PERO ESO ES ALGO QUE YA SE SOBREENTIENDE, AUNQUE TALVEZ JULIAN SE SALVE EN LAS MENTES Y EN LA IMAGINACION DE LECTORES MÁS PIADOSOS, PORQUE EN LA MIA JULIAN YACE TENDIDO DE BRUCES EN UN CALLEJON, ENSANGRENTADO Y MUERTO SOLO POR SE DISTINTO A LOS DEMÁS, QUÉ PENA, PERO ASI SON LAS HISTORIAS BUENAS CUANDO EL FINAL SOLO SE DA EN LA MENTE DEL LECTOR.... DA PARA MUCHO TU CUENTO, PERO NO LO CONTINUES, TE SUGIERO....
EN FIN, ESPERO QUE HAYA MÁS DE LO TUYO AQUI, PERO TAMBIEN TE DIGO QUE UN ESCRITOR NO SOLO DEBE ESCRIBIR SOBRE SU VIDA, SINO SOBRE LA VIDA DE TODOS, SIN EMBARGO SIEMPRE DEBE HABER TAMBIEN UN ESPACIO PARA LO PERSONAL PARA MOSTRAR AL MUNDO NUESTRA ALMA, AUNQUE SEA INCOMPRENDIDA.... SUERTE...

Y SEGUIR ESCRIBIENDO Y SEGUIR ESCRIBIENDO.....

Omar Viveros's picture

Hola Van Gogh
pues, primero disculpa por no haberte escrito antes, te agradezco que hayas leído el texto, y me hayas escrito, me alegra saber que ha llegado a alguien que lo ha sentido de manera tan profunda como tú, lo cual revela ya que en el diverso Perú, se va haciendo espacio para nuevas sensibilidades.
Pero ( y disculpa por esto), no es mi intención producir relatos pensando en los lectores determinados. Yo escribo para mí. Y una de las cosas que me hace amar la literatura, es la libertad de poder crear esas "personas" a las que les va mal, y siguen adelante. Me parece que me identifico más con ellos, y por eso mismo me gustan más. Además que los conozco de cerca, me aburre ya la miradita piadosa con que los literatos burguesitos han visto a los pobres del Perú, y han querido erigir a sus redentores, los niños Julius, Zavalita, Ludo, (y creo que hasta el de "Yo amo a mi mami")...cada vez me parecen más fuera de lugar. Si han querido hacer de la compasión su virtud, yo prefiero mostrar como se puede vivir con coraje.
Recuerdo que en Estados Unidos, cuando se grababan los gigantescos rostros en piedra de los presidentes, en no sé en que montaña, los indios de no sé de que tribu (pero obviamente los "perdedores") hicieron grabar también un rostro más grande del legendario "Caballo Loco", bajo la consigna de " Nosotros también tenemos nuestros heroes".
Yo creo que los pobres también tienen sus heroes y sus valores diferentes a los que les atribuyen los burguesitos, y quise (aspiré) que Julianito fuera uno de ellos. Pero es un regalo para quien sepa apreciarlo, y te agradezco a tí que lo hayas hecho.

En cuanto si es autobiográfico mi texto, pues más o menos, los textos los escribo tomandome tiempo, y los voy corrigiendo con paciencia. Ahora, ya no soy tan inmigrante, estudio Filosofía en San Marcos, y aunque no soy extrovertido tengo compañeros con los que comparto mis gustos de literatura, história, filosófia, mitología, teoría literaría..que me interesan para la creación, pero teniendo siempre presente que siempre seré el defensor de lo despreciado. Agradezco, tu ofrecimiento de amistad, si puedes, dejame tu dirección por el correo interno para que podamos contactarnos.
Un abrazo. Y sigue, que te vaya bien, escribiendo. Recuerda que: Jamás se vence a quien jamás se rinde.

van gogh's picture

MUY BIEN, OMAR, TENEMOS MUCHAS IDEAS EN COMÚN... Y NO CREO QUE ME ARRIESGUE A UN VAPULEO ANTICIPADO AL AFIRMAR QUE EL FUTURO BOOM TENDRÁ COMO PROTAGONISTA A LA SUBCULTURA DE LOS "PERDEDORES" DE NUESTRO PAÍS (entre comillas, si, porque esos perdedores, que dicen, no lo son en realidad; son más bien personas que nunca han estado de acuerdo con el juego donde los poderosos establecen las reglas según su conveniencia y las violan o las modifican ellos mismos a su antojo con tal de obtener siempre la victoria y asi seguir con el estado injusto de siempre y atreverse a llamar a los demás perdedores, resentidos, y una sarta de sandeces más)... ME PARECE QUE TU ULTIMA FRASE ES MUY ALENTADORA Y REALISTA... JAMÁS SE VENCE A QUIEN NO SE RINDE JAMÁS... TAMPOCO ESTOY DEMASIADO EN CONTRA DE LAS MEDIDAS CONCILIADORAS Y TOLERANTES, PERO DE NINGUNA MANERA ESTOY A FAVOR DEL SERVILISMO, EL CONFORMISMO Y LA INCLINACIÓN HUMILDE DE LA CERVIZ QUE HA ESTADO MUCHO TIEMPO AGACHADA... SIEMPRE LLEGA LA HORA DE LEVANTARSE Y HABLAR CARA A CARA.... A VECES LOS BURGUESITOS SE SORPRENDEN CUANDO LA PLEBE SE ATREVE A MIRARLOS DESDE ARRIBA, AL IGUAL QUE ELLOS LO HAN HECHO SIEMPRE, ¿NO? PUES BIEN, YO CREO QUE YA ES HORA DE QUE ESOS BURGUESITOS SE EMPIECEN A ACOSTUMBRAR AL OJO X OJO....

...y seguir escribiendo...y seguir escribiendo...

Elisabet's picture

Hola, Omar,

me ha encantado leerlo por un motivo: por esa tremenda soltura con que te expresas en el lenguaje coloquial de tu país, ¿es así? A mí no me resulta tan familiar, aunque me relaciono bastante con inmigrantes, y me ha gustado saborear las variantes...

Es muy original presentar la historia en segunda persona, como en boca de un compañero, consejero u observador de Julián, que va recordando su historia y sus vicisitudes. El recurso funciona, le da mucha viveza y fuerza personal al relato. La narración fluye y despierta el interés. Creo que ha sido un buen trabajo.

Tanto a ti como a Van Gogh, os transmito mi admiración y mis ánimos para que sigáis luchando por vuestros ideales, aún en medio de una riada adversa... ¡No os rindáis nunca!

Saludos,

Elisabet
http://leyendobajoelarce.blogspot.com

Bluenub's picture

Estimado Omar, le dejé un mensaje privado.

Si no lo visualiza bien, avíseme para mandarlo otra vez.

Saludos afectuosos.

Omar Viveros's picture

Hola Van Gogh, hola Elisabet, hola Bluenub.

Antes que nada, espero me disculpen por no haber podido responder antes, y que lo haga ahora a todos juntos. Urgencias universitarias me impiden el tiempo, y aunque sus respuestas las leí hace media semana, recién ahora puedo contestarlas (la de Bluenub, desgraciadamente la acabo de leer, y prometo responderla pronto por el correo, aunque desde y le voy agradeciendo la consideración). Creo que con Van Gogh tendríamos mucho que conversar, pero vayamos con las damas primero. Elisabet pone atención en la forma narrativa, y me parece bien. En verdad una de mis motivaciones para escribir es experimentar con la forma; y es muy raro encontrar relatos escritos en tercera persona, el “tú”, pues este no debe usarse gratuitamente. Como siempre tengo muchas ideas dando vueltas en la cabeza, vi que una de las razones para usarla era la de una conciencia. Pero esta debía ser la de alguien perturbado, que se sintiera extraño de si mismo, así que sospeché que la de un inmigrante viviendo en un lugar extraño y hostil parecía ser adecuada. A la vez (creo que a inspiración de mucha gente importante de mi país, que se vendió al dinero fujimontesinista), fabulaba una especie de texto simbólico y moral donde un adolescente pobre y solitario se resistiera a los favores de la mujeres, violencia de los hombres, y perseverara en su destino, con un final que quedara abierto, inspirado en “El sur” de Borges. Ese y otras referencias que convergieron es este tiempo fueron los elementos para armar este relato. Mi verdadero problema es la ejecución. No voy a decir cómo fue porque a nadie debería interesarle, pero confieso que escribo con el método ensayo-error. Me considero tan torpe para narrar que jamás quedo satisfecho, apenas si liberado después de innumerables borradores. Los últimos son aburridas correcciones de ritmo, imagen, sonido… A veces envidio a esos chicos geniales que dicen escribir de frente, entre el almuerzo y el lonche, y casi sin darse cuenta. Por lo visto, las musas no han sido tan generosas conmigo; así que no puedo darles a mis generosos lectores cualquier cosa que se me ocurra.
Me complace saber que te ha gustado, Elisabet, y eso ya me justifica el esfuerzo. Gracias por haberme escrito, y espero que te vaya bien en tus proyectos, y espero leer alguno de tus textos apenas tenga tiempo.

En cuanto a Van Gogh
Desgraciadamente noto en mi texto anterior una pedantería creo producto de mi naturaleza impulsiva. Me parece haber dado la impresión de haberme propuesto hacer una literatura alterna a la oficial, o haberle jurado la guerra a los burguesitos, y no hay tal vanidad en mi. Es cierto que no comparto la visión oficial de la literatura de nuestro país, pero eso no significa que comprometa mi vida a cambiarla. Apenas si a mostrar una faceta más dentro del horizonte literario. Aunque- y esta es mi única ambición- , la más exigente, la que considero mejor. El único compromiso que me permitido hasta ahora es el de mejorar artisticamente, (que considero ya es bastante, para mis precarias condiciones). Los compromisos sociales, políticos, patrióticos, y demás, se las dejo a quienes deseen popularidad o trascendencia. Yo, como Julián, (y tal vez como tú, amigo Van Gogh) puedo ser parte del pueblo; pero no soy del pueblo. Soy un marginal. Si hasta ahora he escrito sobre el Perú y con sus dialectos, no es porque esté obligado a llevar la voz de nadie, sino simplemente porque hasta ahora lo he sentido así; así como mañana puedo sentir con igual libertad comentar un texto árabe, contar la tribulaciones de un soldado espartano o las de un campesino chino del siglo V. Antes que peruano, me considero humano, abierto a todas las culturas del mundo. Y amo la literatura precisamente porque me permite una libertad que la sociedad, la vida y la realidad, me han negado. Que alguien coincida con mis gustos o reconozca algún valor a mi obra es algo que nunca me cansaré de agradecer; pero dejo en claro que yo escribo para mi.

En cuanto a las venganzas, aunque parezca cobarde decirlo en estos tiempos donde se habla tanto de tolerancia, pero se rinde culto a estrechas visiones del yo; creo, como Sócrates y algunos filosos estoicos, que la maldad ya es de por si un castigo.(Aunque te confieso que a veces también pienso lo contrario). Pero creo que si pusiéramos un poco más atención en tratar de entender al “otro” y no de imponerle nuestra (pobre) visión del mundo, veríamos que el sufrimiento nos hermana a todos. A más de 10, 000 años de su aparición, el mono desnudo ya debería aprender a vivir sus infimos años de existencia en armonía con la naturaleza y sus especies compañeras en vez de buscar dominarla insensatamente, patética confesión de su debilidad y su temor. Y en cuanto a la frase Jamás se vence … Yo sé que es linda, y alentadora; pero es sólo una frase, amigo, Van Gogh, el fracaso y la victoria son sólo ilusiones nuestras, proyecciones de nuestras aspiraciones y temores sociales, que al cosmos no le interesan. Y en cuanto el “Boom”, Van Gogh, amigo, sólo ponte a escribir mejor cada día, y olvídate de esas cosas. No seamos solo escritores, aspiremos a ser también artistas. Un abrazo, sigue escribiendo, y ojala que se cumplan tus aspiraciones también, generalmente la vida es corta pero lo suficientemente larga para realizar los proyectos.

En cuanto a Bluenub, le prometo escribirle pronto por el correo pues quisiera informarme un poco más de su invitación.
Un abrazo, y gracias de todas maneras, fuerzas que continúe en su esfuerzo.

Bluenub's picture

El texto me recuerda a los de Oswaldo Reynoso; seguro has oído de él. Como ya lo hiceron notar antes, el modo de narrar en segunda persona da un agregado mayor al tema y a la estrcutura en general del cuento. Sin embargo, como también ya lo dijeron antes, creo que el lenguaje es sin lugar a dudas lo que convierte al texto en algo atípico, único, muy con estilo propio. También vale resaltar la buena fluidez de los hechos, parecen todos correr sin tropiezos.
Bueno, en líneas generales me siento contento de leer a alguien que busca el arte a través de sus textos, que tiene estilo propio, y que no se deja llevar-como muchos escritores peruanos- por las "modas literarias" que tanto abundan en este país, y que dicho sea de paso, más venden.

Saludos.

mononito's picture

Siempre las elites han influido en el reconocimiento literario, hay muchos que no siendo reconocidos por la elite, sin embargo, creo que son mejores que cierta basura reconocida

GCL

Omar Viveros's picture

Hola Bluenub, Hola Mononito:
Bluenub te dejé mi respuesta en tu correo, disculpa si te parezco enfático; pero (desgraciadamente) en literatura no estoy dispuesto a ceder . En cuanto al relato ya comenté la estructura y las razones por las que fue hecho así. Me extrañó que te recordara Reinoso ( a quién conocí personalmente y que precisamente me dijo que mis textos le recordaban a Congrais Martín). Bueno, es que hay tan pocos narradores que se ocupen de las clases bajas de la costa que los referentes son contados. Yo personalmente pensé en el escritor chileno Manuel Rojas (El de “Hijo de ladrón ” un narrador recomendable), o el argentino Roberto Arlt de “El juguete rabioso”, otra novela sobre un adolescente solitario, que el amigo Van Gogh tal vez entendería bien, algo así como “El Guardián del centeno” de J.D. Salinger; pero para sudamericanos. También recomendable. Pero, bueno, cada quién es libre que hacer su propia lectura. De todas maneras te agradezco que me hayas escrito. En cuanto a las modas, bueno, cada quien es libre de escribir y leer lo que quiere ¿no? A mi personalmente no me molesta.
Un abrazo.

En cuanto a Mononito:
Pues ¡Qué decir! Comparto tu visión de las cosas; pero no lo expresaría así. En realidad las élites sociales, no “influyen” en el reconocimiento literario; ellos “ lo hacen”. La pequeña y gran burguesía, no sólo son la que producen, sino que la consumen, premian, difunden, y confieren su valor. En nuestros países para escribir se necesita un posición económica más o menos deshogada, más o menos culta, más o menos bien relacionada. Y como los obreros, campesinos, trabajadores, generalmente no poseen esas condiciones, o no les interesa, entonces no expresan artísticamente su voz. A lo más son escritores de la pequeña burguesía ilustrada la que habla por ellos; pero por supuesto, esa no es su voz propia.
Salvo casos raros que siempre hay en cada país y forman su literatura, como por ejemplo Julian Guanay en el Perú, Manuel Rojas en Chile, Manuel Zapata Olivella (el autor de Tierra Mojada, O “En Chimá nace un Santo”), en Colombia, Roberto Arl en Argentina, etc. etc. son raros los casos en que la calidad se puede fundir con la denuncia. Generalmente se da que los escritores que quieren representar a las clase baja terminen haciendo folletines de propaganda socialistas y olvidan que la literatura es, esencialmente, arte estético. Si a eso le añades que los críticos, los dueños de periódicos, y de instituciones educativas, que forman el stableshiment literario de cada país pertenecen a la clases acomodadas, ya podrás tener el resultado que nuestra literatura actual. Además que nuestros países son tan diversos en clases que cada sector lee ( además de poco), lo poco que lo representa: Los ricos quien su literatura de entretenimiento, que hable de sus supermercados, de sus viajes a Miami, las clases medias, de su desencuentros, de sus jóvenes rabiosos transportando droga, de sus bandas de Rock, y sus aventuras en internet, etc. Y las clases bajas que sólo leen lo que les mandan en el colegio, quiere verse como victimas y demás...
¿Y yo? Bueno, como no tengo espíritu de prostituto, ni me interesa complacer a nadie, me voy a escribir sobre los la religión de los árabes, la guerra de Alejandro contra los hindúes, los caníbales del África y jugar con la filosofía de Heidegger y Lévinas, etc. aunque me odien. Para así saber que soy libre. Libre de todo compromiso y que amo la literatura por la misma razón que Flabert, que Kafka. ¡Viva Lovecraft!
Un abrazo, Monomito.
Y saludos al hermano país del Ecuador

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