Cartas Dispersas. A Rabelais
CARTAS DISPERSAS
A Rabelais.
Monsieur François Rabelais
Maestro de la risa es usted. Que alegría es escribirle esta carta a tan majestuosa figura del humor literario ¿Quién iba a imaginar aquellos Gargantua y Pantagruel hechos tan famosos por su risa, señor? Usted nos enseño’ a burlarnos de nuestros problemas y dificultades. ¡que risa tan grande la que produce su criatura! ¡que enseñanza tan grande esa de la burla! No canso de reírme de sus profundas y casi filosóficas satiras, cargadas de emoción y rebeldía renacentista.
Algo me ha sorprendido de usted, maestro y señor de la risa: su habilidad para ser sarcástico. Usted le enseñó a todos los monjes, artistas y filósofos de su tiempo a descubrir la risa, que había sido guardada bajo llave en la época seria del medio evo. La pregunta que se formula es ¿Cómo logro usted encontrar la risa, como encontró la llave? Vera, yo no estoy en contra del medio evo, pero la habían guardado y olvidado demasiado fácil que ni LEONARDO ni Miguel Ángel la pudieron hallar. Por eso, en esta corta carta, Monsieur Rabelais, solo le puedo decir que usted es un Héroe, que no conoce la derrota y que con los gigantes y glotones Gargantua y Pantagruel merecen un lugar en nuestra memoria.
Feliz Cumpleaños
Su viejo amigo
SEBASTIAN “ROUSSEAU

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