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AGUA DULCE ( DESAFIO)


By samarcanda - Posted on 28 noviembre 2003

Bueno, llegó el momento, aquí os dejo mi historia. Ando algo perdida del foro, pero no os desharéis tan fácilmente de mi, en realidad es no quería enviarla antes de hoy viernes. Venga camaradas, animo que se acaba el plazo.
Bueno, yo en mi línea eh!! no podría hacerlo de otro modo. Me pareció que esas palabras buscadas por nuestro maestro bien merecían una historia de amor. Aunque espero que no sea sólo eso, lo que intento ante todo es describir sensaciones, emociones y lograr que lleguen y sean sentidas así, es mi único propósito.
Lo dicho, esta mía es un poco para compensar esas historias truculentas que acostumbráis el resto y como dice Kalessin...( no miro a nadie). Ser comedidos y no me descuarticéis a la mitad de los protagonistas ¿Vale?
Una ultima cosita, supongo que Eliut, no será amigo de mis palabras, ni de mi estilo, después de leer lo que dice del infierno -claro que bien pensado- Si dices que es como estar 24 horas escuchando cantar a Luis Miguel...Me apunto...Una de infiernos, por fa...
¡Que si, que lo entiendo!...Que los malos venden y entretienen más que los bueno...Así que esa parte os la dejo a vosotros que lo hacéis magistralmente.
Besitos.
Samarcanda.
PD: Por cierto, ya me conocéis, no se dosificar la extensión y me ha quedado un poco (bastante) largo, lo siento.

AGUA DULCE
Caminaba descalza por la arena de la playa como siempre acostumbraba, daba igual que fuera invierno o verano, primavera u otoño, esos interminables deseos de descubrir cada día una puesta de sol diferente, con colores y resplandores nuevos le hacía salir en su busca a diario, necesitaba sentir ese familiar cosquilleo en sus pies desnudos, esa brisa suave que le rozaba el rostro como la mejor de las caricias, ese olor a mar y a sal que le obligaba a cerrar los ojos y suspirar con fuerza para tragárselo en un sólo aliento.
Llevaba con ella su piedra de la suerte, no era más que un trozo de canto de increíble suavidad con el que había tropezado hacía mucho tiempo, a menudo pensaba que no había sido fortuito, que alguien premeditadamente lo puso allí como un símbolo, el primer eslabón de un acertijo que aun estaba por desentrañar.
Llegó hasta el final del embarcadero, tal como solía hacer y cuando ya regresaba advirtió la presencia de un forastero -era evidente que lo era- en su rutinario paseo conocía a cada uno de los que también acostumbraban a entregarse al placer de ver el mar y el estallido de las olas contra las rocas. Un ritual divino e inexplicable que muy pocos compartían. El extranjero estaba dando de comer a las gaviotas que se acercaban solicitas y sin temor hasta sus manos para recoger lo ofrecido, a ella siempre le imponían un poco esas aves y rehuía un tanto su contacto.

El cielo todavía era claro y un murmullo de sirenas parecía acompañar sus pasos, ella casi no miró a aquel muchacho, pero nítidamente sintió un estremecimiento al pasar junto a él.

-Oye, niña, se te ha caído esto#8211;dijo con evidente descaro.
Ella le miró al fin con su calma y cadencia habitual.
-¿Cómo dices? #8211;preguntó mientras pensaba en la insolencia de aquel chico.
-Esta piedra es tuya. Vi como caía de tu mano.
-Ohh!! Gracias, si la hubiera perdido lo hubiera sentido muchísimo #8211;esta vez ella sonrió al responder.
-No, no hay de que #8211;dijo de inmediato, devolviéndole la sonrisa, al tiempo que estiraba su mano y añadía:
-Hola, mi nombre es Alex y el tuyo?

A ella le recorrió nuevamente un escalofrío al sentir su mano en la suya #8211;era una sensación como de haber vivido ya ese momento- le miro fijamente y aunque seguía pareciéndole un tanto atrevido, en el fondo le hizo gracia esa manera tan fresca y espontánea de decir las cosas.

-Me llamo Aloe- dijo ella por fin.
-Uy! Que nombre más...peculiar. Nunca conocí a nadie llamada así -sonrió Alex mientras añadía- ¿Qué quiere decir?
-Es el nombre de una planta. Un cactus para ser exactos. Me encantan, son de los pocos seres que no se rinden nunca, viven y luchan por subsistir, sobrevivir a pesar de todos los inconvenientes. Son admirables.
-Si, yo también admiro la tenacidad y la fuerza #8211;contestó Alex mientras le sonreía con una mezcla de ternura y complicidad.

Siguieron hablando y hablando, el tiempo se había detenido para siempre, hasta era posible que ya se conocieran y que aquello no fuera más que un feliz reencuentro. Presentían que se habían estado esperando -y que ahora por fin- estaban frente a frente. Fue fácil reconocerse, saberse, sentirse, bastaron unos cuantos minutos, tan sólo un puñado de palabras...para no resultar en modo alguno insólito, ni artificioso. Era mas que evidente que sus palabras estaban enlazadas, que las de él precedían inequívocamente a las de ella. Nada premeditado y a la vez perfecto, como si se tratara de un guión que ambos hubieran escrito al tiempo -en otro tiempo- que sólo existía ahí, en medio de esa extraña nada.

Aloe #8211;al darse cuenta de su tardanza- se sobresaltó. Las horas se habían hecho minutos y los minutos segundos, era ya noche cerrada y ninguno de los dos lo había advertido.
Alex se empeñó en custodiarla hasta su puerta -no estaba lejos- tan sólo a unos metros.

-¿Ves aquel farolito azul allí en frente? #8211;le había dicho- pues allí vivo.

Se despidieron con un hasta pronto y una mirada callada que lo decía todo, Aloe notó el temblor de su mano cuando el se la tomo para decir:
-Hasta mañana, que sueñes mucho niña.

Al día siguiente se levantó impaciente, nerviosa, ansiosa, muy alterada, casi con angustia, sólo esperaba que el día transcurriera muy rápido para volver sobre sus pasos, porque todo su mundo de repente se había quedado enredado en aquella playa. Por el contrario las horas se obstinaban en no avanzar, desquiciándola, obligándola a ser esclava del reloj, hasta las manillas del segundero se reían de ella burlonas.
Pero al fin llegó el esperado momento de encaminar sus pasos hasta tocar la arena fina y sentir su tacto bajo sus pies. Avanzó con el corazón saltándole del pecho, ella misma no podía creer esa sensación que le subía hasta la boca del estomago, en realidad no recordaba haberla sentido nunca, al menos con esa intensidad que rozaba la locura. Alex no estaba, miró a su alrededor y no vio a nadie. Le calmó un poco advertir la presencia de su velero, la noche anterior, él le había hablado de su barquito, el mismo que le había traído hasta aquella playa...hasta ella.
Alex le contó que era un espíritu libre, un buscador de sueños. Que su mayor deseo era navegar y descubrir universos perdidos, secuestrar la belleza de un instante, llevarse el recuerdo de un aroma, de una mano desconocida -y tal vez- encontrar esa persona especial que andaba buscando, siempre presintió que su instinto lo conduciría hacía ella, por eso cuando sentía un pálpito paraba su velero y esperaba a que el milagro se hiciera.

-Mira Aloe #8211;le había dicho Alex ¿Ves el barco? Es aquel blanco y azul. ¿Te fijaste en el nombre? Se llama LATIDOS. Es una palabra que me representa, porque yo soy eso mismo. Tan sólo un alma convertida en latidos.

Ella sonrió rememorando sus palabras mientras caminaba despacio -con una risita boba pintada en la cara- hundiendo los pies desnudos en la arena y cerrando los ojos de vez en cuando. No se dio cuenta de que alguien se había colocado delante de ella y tropezó.

-Hola mi niña ¿Cómo estas?

Aloe se sobresaltó, al tiempo que sintió que las rodillas cedían y un tibio calor la dominaba, pero consiguió recomponerse casi al instante.
-Hola marinero de agua dulce #8211;contestó al fin.
-¿Será salada? #8211;sonrió Alex.
-No, yo pienso, bueno...yo creo que tus aguas son tan dulces como....
-Termina #8211;le animó él.
-Bien, como tu...quería decir.
-Oh!!..gracias ¿Y ahora que digo yo? #8211;añadió él
-Nada, por supuesto, no digas nada.

Era tan fácil hablar con él, adivinar cada gesto y cada palabra suya. Darse cuenta de que compartían casi todo, gustos, aficiones, melodías, sensaciones...y palabras, sobre todo palabras. Aloe lo observó mientras Alex hablaba con su vehemencia habitual, ese ímpetu al conversar y explicar cosas como si no le cupieran dentro, se le ocurrió que por eso las soltaba así a borbotones, entrecortadamente, pero que a la vez eran como una dulce caricia que la envolvía.

¡Eres un cielo! -pensó ella, deseando decirlo, pero sin atreverse a hacerlo.

Siguieron hablando por infinitas horas que en realidad parecían no existir, sonriendo, ironizando, soñando. En un punto de la conversión, Aloe #8211;deliberadamente- dejó caer que su esposo estaba de viaje de negocios en Milán y no regresaría hasta el viernes. No sabía muy bien porque lo había hecho, pero íntimamente deseaba que Alex lo supiera. Él no dijo nada, ella tampoco insistió.
De nuevo el adiós -no podía acabar aquella noche- ninguno de los dos lo quería, pero el tiempo no quiso ser cómplice de sus deseos...ni de sus miedos...ni de sus sueños.
-Adiós -dijo ella.
-No #8211;se apresuró a rebatirla Alex- Nunca digas adiós, sólo di hasta luego...

El timbre de la puerta la tomó por sorpresa, Aloe se disponía a meterese en su cama para esperar el nuevo día, la nueva ilusión, la siguiente prueba, como un niña sorprendida y asustada a la vez.
Fue a mirar quien era algo extrañada -a esas horas de la noche- no pensaba abrir a nadie. Echo un vistazo por la mirilla y allí estaba él. Sin ni siquiera dudarlo abrió.

-¿Qué haces aquí? ¿Ocurre algo?
-No nada, sólo te tome la palabra, me dijiste que si necesitaba cualquier cosa, podía pedírtela.
-Claro, por supuesto ¿Qué necesitas?
-Un sacacorchos, por favor #8211;dijo él al tiempo que sonreía y alzaba una botella de vino blanco que llevaba en las manos.
Aloe también sonrió por la situación. Muy sutil no era desde luego -pensó ella, convencida de que tampoco había sido esa su intención.
-¿Y no podías esperar hasta mañana? Son casi las 12 de la noche.
-Imposible, este vino caduca justamente hoy #8211;bromeo él- Vaya, que si no te das prisa ¡Es que no llegamos a tiempo!
-¿Llegamos? #8211;preguntó ella, conocedora en parte de la respuesta.
-Si, tu y yo. Llevaba esperándote muchos años #8211;dijo Alex y añadió irónicamente. ¡El vino, se entiende!
Aloe volvió a sonreír, desde que lo conocía no hacía otra cosa y no era algo muy usual en ella.
-¡Anda pasa! -le dijo al fin, mientras le estiraba suavemente de la manga.

La noche pasó muy deprisa, cuando se dieron cuenta los primeros rayos de sol iluminaron su ventana. Habían pasado gran parte de ella hablando, bailando apretaditos, mirándose a los ojos, adivinando sensaciones, provocando deseos, bebiéndose la vida, compartiendo palabras que decían mucho...o no decían nada...
-Tonta
-Bobo
-Tu más.
Dejaron que llegara el día mientras permanecían abrazados, cogidos de la mano, mejilla contra mejilla y no necesitó ocurrir nada más para saber lo que sentían #8211;saber- que sólo esos dos días habían bastado para estar y sentirse más enamorados que si llevaran una eternidad juntos.
Alex fue el primero en despertar, se marchó en silencio, sin decir nada, tan sólo le rozó la cara con sus labios levemente. Prefirió dejarla en ese instante -ella sabía donde encontrarlo- además, Aloe necesitaba pensar mucho...o quizá no...
Un instante después de abandonar la casa ella se despertó, era como si esa ausencia le doliera tanto que el corazón necesitará advertirla con pequeños golpecitos en su pecho porque con sólo cruzar esa puerta ya le echaba de menos.
Volvió la cara en su cama, todo olía a él, al hacerlo reparo en un pequeño papel doblado en mil pliegues e intuyó que era una carta. En efecto, era una carta de amor, la mas bella, la más sincera, la más tierna. También era una despedida...o quizá no...
Los dos supieron desde el primer instante en que se miraron -y se perdieron el uno en los ojos del otro- que no era el final de un sueño...
Las maletas ya aguardaban en la puerta...

Imagen de eliutbb

Samarcanda estoy enamorado! Eso de que no te guste Luis miguelito es fantastico. La verdad a mi esposa tampoco le gusta Luisito, ni las tvnovelas etc... la verdad es que me ha entrado la curiosidad de hacer una historia de amor que no acabe en tragedia o en una orgia... Cosa dificil realmente la perspectiva que tenemos los hombres es verdaderamente muy diferente a las mujeres, creo que es cuestion del sexo, si vamos a ser sinceros cuando uno va a un bar y ve a una chica que le gusta, no piensa precisamente en atardeceres romanticos...
Me gusta tu estilo, en efecto, no es peligroso para un diabetico, sin dejar de ser emocional. Si no es indiscresion, cuanto tiempo llevas escribiendo, yo apenas acabo de empesar y la verdad me cuesta mucho trabajo, en especial encontrar palabras que no sean redundantes.
Saludos
Eliut Bernal

Imagen de Shaitan

Bravo mi niña, ¡Bravo!

Este texto esta lleno de belleza, de buenas sensaciones y de positivismo, me ha encantado.

Si destripo a la mitad de tus personajes, (como tu rogabas que no hiciera) solo voy a dejar a uno con vida y el otro se va a poner muy triste, por tanto, no voy a cebarme con ninguno de ellos, les perdono la vida.

Me gustó el cuerpo de la chica en la escena de cama, algo delgaducha, pero muy sensual. El torso del chico era muy varonil, consiguió turbar mis tendencias más ocultas. Y la playa preciosa, sobretodo en las últimas horas del día, ese tono rojizo con el que se mezcla agua y cielo en esos momentos me hace sentir bien. Me ha encantado también la decoración de la casa, austera, pero muy confortable.

En definitiva, todas esas sensaciones las he vivido leyendo tu texto. Has conseguido que me trasladara al centro de ese escenario creado por ti, haciéndome ver cosas que no has contado.

Por cierto, la ropas de ella demasiado modositas la próxima vez, ponle alguna que otra transparencia, siempre se agradecen.

Reverenciado ante ti, con el sable en la mano derecha, y su vaina en la izquierda.

Shaitán.
(el que también se enamora)

Imagen de samarcanda

Mi querido maestro y amigo Kalessin, te agradezco mucho tus palabras, son muy importante viniendo de quien vienen. En efecto, creo que algo he madurado desde lo primero que envié, hace ya mas de cuatro meses !Como pasa el tiempo! En la forma por lo menos si lo he hecho -agradezco de paso toda la ayuda recibida- y reconozco que es sumamente interesante dominar el modo de escribir también, así reitero que en la forma seguro que he avanzado, no sé si en el fondo, mi fondo creo que es el mismo, el que siempre he perseguido, a veces uno se camufla intentando engañar hasta a sus propios sentimientos, pero no se puede -la verdad- y al principio me costó mucho, pues es difícil de repente querer compartir cosas que siempre han estado guardaditas dentro de ti. Pero cada vez lo voy haciendo más y de algún modo se debe notar.
Tus palabras, reflexiones, opiniones y cualquier comentario del tipo que sea a nuestros escritos son de gran valor y el que realmente quiere aprender aprende y el que no, pues allá él.
Sobre tus comentarios de este texto en si, seguramente tienes todo a la razón –como acostumbras- en cuanto a lo primero, me pareció muy precipitado en los inicios de la conversación que ella diera datos tan específicos sobre su matrimonio, teniendo en cuenta que todo sucede en dos escasos días.
Sobre el final dude en la ultima frase, si ponerla o no, pero quería que quedará muy claro que ella estaba totalmente decidida. En todo caso me gusta mucho tu sugerencia, la adoptare encantada. Gracias.
Abrazos.
Samarcanda.

Imagen de samarcanda

Apreciado Eliut, te felicito por estar enamorado y que además quieras compartirlo, seguro que tu mujer estará encantada y es que las mujeres agradecemos muy mucho que estén por nosotras.
Respecto al comentario de Luis Miguel, creo que me entendiste precisamente al revés, decía que si el infierno era compartir 24 horas con él y sus canciones, no me importaría nada que me condenaran a sus tinieblas. Te diré mi querido amigo, que como romántica sin remedio que soy, me encanta ese tipo de música ¡Lo siento! No soy perfecta -tampoco lo pretendo- dicho sea de paso. En cuanto a las telenovelas es otro cantar, me dan urticaria, creo que es la manera más sádica de tratar el amor convirtiéndolo en algo penoso, cursi y sensiblero. ¡Por Dios! Espero que lo que escribo yo no se parezca en nada a eso, porque si no desde ya me aplico la mayor de las penitencias.

Si no te sabe mal, te diré que me disgustó bastante el comentario tuyo del bar y las chicas. Es lamentable si de verdad cuando miras a una mujer no ves más que un cuerpo y dejas de inmediato el romanticismo a un lado sin querer descubrir que hay dentro...Snif, snif...Espero que no todos los hombres piensen igual, si no ¡Que decepción! Te honra al menos admitirlo. Mi comentario no es una critica, ni un juicio tampoco. No es mi estilo prejuzgar a nadie, solo te muestro mi diferencia en la percepción de las cosas. Claro que puede que yo sea un caso perdido y eso de mirar lo de dentro en vez de lo de fuera este en desuso.

Me preguntas cuanto hace que escribo, en realidad creo que siempre lo he hecho, hace tanto que no lo recuerdo, en la adolescencia seguro, eso si, escribía para mi, ni pensaba que pudiera interesarle a nadie, ni me hubiera atrevido a darlo a leer tampoco. La cuestión es que hace unos meses hice puerto es este maravilloso lugar y aquí me quedé, porque en él pude ir abriéndome poquito a poco y recibiendo cariño que yo intento corresponder lo mejor que sé.
Bueno, pues eso es todo, espero de corazón que te decidas a escribir algo sensual y emotivo, a mi al menos me encanta hacerlo. Me reconforta y es que ¿Hay algo más maravilloso que el amor en cualquiera de sus acepciones? Yo pienso que no.
Hasta pronto.
Un abrazo.
Samarcanda

Imagen de samarcanda

Mi queridísimo Shaitan, decirte que me refería a que no descuartizaras a los tuyos, no a los míos (que nos conocemos eh!!). Bueno, veo que por esta vez has sido benévolo, me alegro.
Ya centrándome en tu comentario sobre el texto, te digo que no se como lo haces, pero ves siempre hasta lo que no digo y eso no todo el mundo lo consigue. Me encanta por otra parte que así sea.
Siempre intento incorporar algo de mi a mis personajes, sobre todo a las protagonistas, me gusta hacerlo, los hace más reales, más vibrantes quizá. Hasta les dejo una particularidad que ya se ha hecho habitual y es que en todas ellas sus nombres empiezan por mi misma inicial, me refiero al nombre verdadero, claro, es un detalle que suelo mantener siempre.
Sobre esta protagonista en concreto y siguiendo tu análisis, te diré que en realidad no es tan delgaducha, te lo pareció por ese aire de niña desvalida que tenía, pero es una mujer de carácter, te lo aseguro, que sabe lo que quiere y porque lucha. En cuanto a las ropas ¡Que quieres amigo mío! Dale tiempo, le cuesta un poco sentirse a gusto en este tipo de situaciones, poco habituales para ella, además la extravagancia tampoco es una de sus cualidades, lo dejaremos en que prefiere disponer de esa sensualidad que supiste ver.
Pues eso que si te trasmitió sensaciones para mi es lo más importante como siempre digo.
Bueno caballero de capa y espada (lo digo por lo del sable, ya sabes) aquí continuaremos intentando seguir soñando y seguir viviendo...!Para que más!
Besitos.
Samarcanda.
(Esta mujer, que nunca dejara marchar a su parte de niña...mejor así)

Imagen de eliutbb

Ciertamente "amor" es una de las palbras mas usadas y la menos entendida... Te voy a decir una cosa sinceramente, a mi me atraen las mujeres pensantes, pero la realidad a la que yo me refiero es que, es inevitable en el contexto del bar los hombre vemos cuerpos... y es muy triste en realidad por que a la gran mayoria se les olvida que esos cuerpos transportan personas... Volviendo al amor, creo que es la palabra mas importante de hecho creo y estoy convencido de que el amor es la unica razon de que exista Dios o de que yo desee que exista algun poder mas alla de mi capacidad para cuidar a mi esposa cuando estoy lejos, de lo contrario que caso tendria, un ser que lo sabe todo? seria una eternidad sumamente aburrida.
Un abrazo (serio y respetuso por supuesto, entre camaradas, tu sabes)
Eliut Bernal

Imagen de setilla

Samarcanda:

Siento haberte escrito tan tarde, pero no tengo nada de tiempo.
Solo decirte que tu cuento me ha gustado mucho, tiene esa sensibilidad que yo desde niña he buscado en cualquiera de mis acciones. Y es que creo que soy una reencarnación tuya, jaja!
Te repito, me ha gustado mucho, incluso como despejas los lugares donde deben ir las consignas.

Ahora dejando tu escrito, yo también deje mi desafío y me encantaría que me dieses tu opinión, soy un poco novata y me gusta recibir críticas de los maestros, Shaitan y Kalessin ya lo han hecho, ahora te toca a ti.
No te sientas obligada, eh?

Muchos Besines,

Setilla

Imagen de Shaitan

¡Por Dios Setilla! Yo no soy un maestro, no digas eso.

El único maestro que hay aquí es Kalessin. No has estado con él en el taller y entiendo que puedas confundirte, pero para ser Maestro hay que saber mucho, muchísimo. Y por ahora, excepto Meriadoc, al que echo a faltar desde ya hace tiempo, Kalessin es el único escritor de entre todos nosotros que merece ese título. Te aconsejo que leas sus obras, y entenderás mejor lo que intento explicarte.
Una cosa más, para serlo no solo hay que tener un alto nivel de conocimientos literarios, además, hay que valer para el raro arte de la docencia, y él lo domina a la perfección. ¿O es que crees que esto tan divertido que estamos haciendo con lo de los desafíos, es casual? Nos anima a escribir para que practiquemos, para que fallemos en el intento, y para corregir nuestros errores aprendiendo con todo ello.

Siempre tuyo,

Shaitán
(el aprendiz de brujo)

P.D: Bueno Maestro, son veinte duros. A poder ser sin deformar, por favor.

Imagen de marinero

hola samarcanda...

Solo quería decirte que me ha gustado muchisimo tu relato, tiene algo inevitablemente bonito que no sabria definir. La historia es mas propia casi para una novela, obligada a ocupar el espacio de un cuento, y que sin embargo has sabido hacerlo como un contorsionista en una caja de cristal. Hay te dejo la piedra, sin esconder la mano, ¿no crees que sería apasionante escribir algo realmente largo de una historia asi? incluso vivirla!, no me hagas caso, aveces creo que la locura se apodero de mí y para que no luche contra ella me convence de que estoy cuerdo.

Por cierto, me he fijado ya varias veces, y también en una las constestaciones anteriores que hablan de -sensiblerías-, me gustaría saber que son para ustedes, ilustrad con ejemplos si no es mucho pedir.

Pasaba por aquí...

Atentamente,

Marinero

Imagen de Nahuel

Querida Samarcanda:

Muy Bueno!!! Me encantó tu cuento.
Buenos diálogos, buen ritmo, belleza y mucha sensibilidad sin tocar jamás lo cursi.

Realmente no creo que sea mejor o peor escribir historias como estas u otras llenas de sangre ( yo hubiese matado al marido, como para empezar). Son las historias que te cuenta tu niña interior, y por cierto, son bellas. Ya quisiera yo que este trastornado que llevo dentro me dictara una tan romántica alguna vez!!!

Yo no la he visto tan delgadita como Shaitán, sino de un cuerpo simple pero muy sensual. El, se me antoja mas joven que ella.

Te felicito, me gustó de verdad.
Tuyo

Nahuel

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