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LA CASA DE LAS SOMBRAS.
LA CASA DE LAS SOMBRAS
El teniente de policía entraba al trabajo con gran desgana pues tenían un sospechoso en la sala de interrogatorios, un caso difícil, un autentico culebrón de muertes y asesinatos, encima el tipo al parecer contaba una historia de fantasmas.
Lo que le faltaba por escuchar, ojalá firmara la maldita declaración de una vez y pudiera irse a su casa.
Al veterano teniente le quedaban apenas dos semanas para jubilarse, Calvo y con una prominente barriga que señalaba su poca actividad física de los últimos años además de su dejadez en un trabajo que cada vez lo asqueaba mas.
Entro en el despacho con pasos rápidos y se sentó enfrente del sospechoso. Su voz sonó cansada.
Buenos días soy el teniente Roberto, al parecer esta usted acusado del crimen de su hermano y sus suegros, en fin confiese lo que sea y terminemos esto.
El sospechoso miraba a ese individuo con gran desagrado, “cuanta profesionalidad pensó“, cuando observaba al tipo bajito, regordete, totalmente calvo con cara de pasmarote que tenía enfrente.
Mi nombre es diego contesto con voz grave.
Roberto observo por primera vez al tipo que tenía enfrente, sin duda un tipo de buen ver, alto de mas de 1,80 grandes ojos azules, pelo rubio muy dorado, cuerpo esbelto y fuerte, tendría aproximadamente la cuarentena.
Roberto: Bien diego quiere explicarme su historia , al parecer esta usted en un buen apuro.
Diego: Es una historia un poco larga, pero supongo que usted tiene tiempo para escucharla, el sospechoso añadió esa frase con cierto sarcasmo pues sabía que ese gordinflón no podía tener mucho que hacer.
Hace diez años comenzó.
Solo trabajaba en una pequeña inmobiliaria de mi hermano, un negocio modesto que apenas nos daba para comer, compartíamos un apartamento de mala muerte en el centro de la ciudad.
De repente la puerta se abrió y le puedo asegurar que entro la mujer mas hermosa que mis ojos jamás contemplaran.
Rubia con rostro de porcelana, sus ojos destilaban un verde que te podía cegar en ese momento, su cutis brillaba blanco como la nieve. Sus labios carnosos mientras su esbelto cuerpo se acercaba como a cámara lenta, tenia unas formas impresionantes bajo aquel vestido blanco y corto que descubría unas piernas hermosas.
A veces el destino te da oportunidades, desde un primer momento supe que esta mujer sería mía.
Sin dudarlo y con un descaro que nunca supe que poseía la invite a cenar, ella también se sintió atraída por mi.
Esas cosas se saben enseguida, cuando quise darme cuenta estaba en su cama abrazado a su lado.
En solo unos meses nos enamoramos, ella sabía que provenía de familia pobre pero nunca le importo, enseguida congenio con mi hermano y mis padres, su belleza y simpatía los maravillaba a todos. Se llamaba ana, todo fue fácil incluso sabiendo nuestra diferencia social.
Ella poseía una gran fortuna “Bueno la poseían sus padres” se enriquecieron en los negocios de bolsa, laura “perdone no le había comentado su nombre”.
Vivía como una doncella en una hermosa casa de campo, desde luego pagada por sus padres.
Estábamos dispuestos a casarnos y lo hicimos a los dos meses de relaciones, una boda sencilla donde ningún familiar suyo estuvo presente pues se encontraban de viaje.
Todo fue tan precipitado que ni sus padres sabían que su única hija se acababa de casarse con un don nadie como yo.
Pero nos Queríamos, cuando dos personas se aman como nos amábamos nosotros poco importa la posición social.
La gente no paraba de mencionar que simplemente me casaba con ella por su dinero, de laura solo rumoreaban que simplemente se casaba conmigo como un nuevo capricho de niña mimada.
Nos daba igual solo nosotros sabíamos la verdad.
Lo malo fue cuando llegaron sus padres “ Ricardo y Ana” nunca vi a dos personas mas repelentes, el maldito dinero solo los transformo en dos viejos gruñones que se creían los reyes del mundo. Desde luego por fuera lo tenían todo.
Me explico: Tenían una gran madurez, se notaba el atractivo en el cuerpo de ambos, altos y bien conservados.
Bien vistos por la sociedad, como señores poderosos pero bondadosos, con una hija que heredo la hermosura de ambos.
Pero por dentro estaban podridos de perjuicios, la bronca con su hija fue descomunal, sus lenguas viperinas no dejaban de acusarme como un simple PLAYBOY que andaba con su hija buscando el dinero.
Su padre siempre que venían a casa no dejaba de humillarme por mi categoría social.
Un día cuando insulto a mis padres, unos humildes trabajadores que lucharon toda su vida para darme a mi y mi hermano una vida digna, no lo soporte mas y descargue el puño sobre ese maldito engreído. La satisfacción que me dio fue indescriptible, me burle de el y le grite que los pobres en ocasiones somos mas ricos en humanidad que cualquiera de ellos y que se podía meter el dinero por el culo.
Esa lección de humildad y hombría fue demasiado para el y su mujer, pero mucho mas cuando su hija como ellos esperaban no los apoyo.
Se largaron gritando su terrible castigo, ella no recibiría ni un céntimo por su herencia y dejaban de ser sus padres.
Al principio nos convencíamos de que saldríamos adelante, yo trabajaría con mi hermano en todo lo que pudiera, pero fui un iluso, laura podía amarme con locura pero también amaba su vida llena de comodidades y de poco sufrimiento.
Yo no podía hacerla feliz y me sentía un inútil.
Cuando un día al volver del trabajo a la casa de las sombras, lo único que sus padres le dejaron conservar, su preciosa casa llena de sombras por los pinos del alrededor.
Me encontré su terrible nota.
Siempre e sido una niña mimada y malcriada, que lo a tenido todo sin mover un dedo. Pero e destrozado tu vida y la de mis padres pero sobre todo tu me demostraste que ellos y yo somos egoístas, cegados por nuestro dinero, no puedo vivir sin ese dinero, tampoco puedo vivir viendo como mis padres y tu os adiáis mientras yo no se a quien elegir, soy una cobarde y no puedo merecer seguir viviendo.
Te quiero.
LAURA.
Cuando fui corriendo a la habitación, entre en el cuarto de baño.
Laura se hallaba en la bañera con las venas de las muñecas abiertas, la muerte le llego al instante.
A partir de su muerte el odio me embargo, sentía ganas de acabar con todos, encima sus padres acabarían conmigo.
Movían hilos para acusarme de asesinato, todos los indicios indicaban el suicidio pero ellos eran poderosos tarde o temprano conseguirían sus propósitos.
Me daba igual, solo lloraba mañana y noche mientras permanecía en la casa de las sombras hasta que me echasen de ese lugar.
Mi cerebro estaba alterado solo la veía a ella, hablaba con ella en los largos pasillos mientras sonaba el viento invernal.
Le preguntaba ¿Por qué? Me encolerizaba y gritaba que maldita niña rica, maldita fuese por siempre su cobardía.
Una vez comprendí que no estaba viendo alucinaciones, no lo estaba soñando, como siempre dormitaba en la cocina y su mano me toco, el día estaba lluvioso y allí estaba ella mirándome fríamente, apenas podía moverme, ni respirar.
Le grite “estas muerta”, Toda la casa crujía mientras ella me contesto con frialdad que no podía creer verme tan derrotado.
Encima profanas mi nombre, ¿Ya no me amas?
En ese momento me arrodille llorando como un niño, abrazando sus pies pero con un hilo de voz le pregunte otra vez porque.
Entonces vi la terrible verdad.
Contemple a su padre hablando con mi hermano, le ofrecía toda la herencia si acababa con la vida de su hija, después para humillarla mas tendría que parecer un suicidio para que fuera repudiada por toda la comunidad católica de las que ellos eran miembros.
Después de la conversación, mi hermano al cabo de unos días se presento en casa Mientras ella se bañaba, pudo entrar tranquilamente pues tenia una llave.
Entro en el baño y la ahogo en la bañera, lo demás fue fácil con gran sangre fría le abrió las venas, me dejo la nota en el pasillo, paso mucho tiempo planeándolo todo y prácticamente aprendió a imitar a la perfección la letra de laura.
Lo recogió todo y acabo de esa manera con mi vida y la suya, lo siguiente que haría el malvado de su padre después de humillar la memoria de su hija.
Sería acabar conmigo.
Me levante totalmente poseído por una furia que corría por mis venas, pero ella me calmo, su espíritu me contuvo y me contó cuando los podría atrapar a los tres, “pues su madre también lo planeo todo”.
Los tres negociaban en su casa tranquilamente cuanto entre armado con mi rifle, sin darles tiempo ni a reaccionar, burle con facilidad toda la vigilancia, el espíritu enfadado de laura, me llevo hasta el lugar escondiéndome en su invisibilidad.
Pero yo no apreté el gatillo, ella les apareció mientras ellos gritaban, gritos que demostraban el terror que les embargaba.
Yo les miraba con tanto odio que no podría definirlo, todavía no podía creer que mi propio hermano, pero daba igual, la venganza estaba servida.
Tres certeros disparos hicieron justicia divina.
Eso es todo comisario, yo e vivido un tiempo mas con ella en la casa de las sombras, pero un día ella desapareció y me encomendó contar la historia.
Por eso decidí llamar y confesar, es la forma mas fácil de contar mi historia.
Roberto miraba a diego totalmente paralizado, la verdad es que se aburría y dejo que ese desgraciado contara toda la historia.
Sin duda ese tipo estaba como una cabra y por las elocuencia que lo había contado estaba claro que el mismo se creía esa sarta de sandeces palabra por palabra.
Nada podían hacer, ese tipo estaba loco, ningún tribunal lo condenaría, lo meterían en una institución mental y nada mas.
Roberto se levanto.
No me cree ni una palabra le espeto DIEGO. Es una pena laura se va a enfadar.
Roberto: Mire amigo, su mujer se suicido usted enloqueció y simplemente acabo con esa gente.
De repente la luz se fue, todo se apago.
En la oscuridad se escucharon unos disparos, después todo silencio, cuando volvió la luz, DIEGO se levanto tranquilamente, Roberto estaba muerto en el suelo, un disparo certero en la cabeza. Fuera de la celda todos los policías estaban muertos en el pequeño pasillo, lleno de sangre y cadáveres.
DIEGO cogió la grabadora y destrozo la cinta de su confesión, después se fue tranquilamente silbando y salió por la puerta, el manto invisible de laura lo protegió, en realidad nadie recordaba su rostro. Al día siguiente solo vieron la masacre de la comisaría.
Algún día alguien creería su historia o difundiría hasta el final de los días la leyenda de su mujer.
Cuando se fue a dormir, deseo buenas noches a laura, como siempre laura con cariño lo beso y le dio las gracias por intentarlo de nuevo.
FIN.
Voy a crear un pasadizo hacia el terror.

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