You are hereForos / Prosa / Historias de Horror, Terror y Suspenso / JM Parte III

JM Parte III


By Doreckmair - Posted on 22 mayo 2009

Ultima parte del relato Juegos de la mente Inspirada en un hecho real.

Para Regresar al episodio II - http://portal.bibliotecasvirtuales.com/es/foros/jm-parte-ii
Para Regresar al Comienzo - http://portal.bibliotecasvirtuales.com/es/foros/juegos-de-la-mente

.—.—.—.—Parte III—.—.—.—.

      Hacia la Luz

    ,,——''—,,—''—,,—''—

Un dificil Camino

Lo que me había propuesto hacía varias semanas atrás, comencé a llevarlo a cabo. Desde la cena del 24 de Diciembre no podía de dejar de pensar sobre mi pasado, ese era mi impulso. Sin embargo, yo ya había dejado que la espina se enterrara casi en lo absoluto.

18 de Enero del 2007, aquel día no había dormido, en mi cabeza se escuchaban voces tenebrosas pronunciando palabras degradantes y amenazadoras, mientras en mi mente visualizaba aquellos buenos recuerdos. Después de una semana de no observar mi reflejo, me entro la curiosidad de mirarme, más que nada para tratar de distraerme en el eterno pensamiento de locura.

Por unos segundos fui invadido por una grata felicidad, mi rostro dejaba ver una sonrisa alegre y unos ojos de sosiego, pero antes de que aquella felicidad tomara asiento en mi ser. La ceja del lado izquierdo se movió en gesto de hipocresía seguido de un ojo de arrogancia y la mitad de mis labios tomo la forma de una sonrisa alegre. Deje de contemplarme, asombrado de lo que había visto, aunque era cierto que el espejo me mostraba infinidades de escenas crueles, aquello había sido de alguna forma demasiado, fue un gran golpe, pero quería cerciorarme de que fuera solo una ilusión mostrada por el espejo. Pero no, el espejo me volvió a mostrar aquella figura del rostro deformado, aquella mitad que dejaba ver mi lado alegre y la otra que dejaba a la admiración mi lado de crueldad. Esto fue lo que quizás fue algo demasiado fuerte para mi, y aunque aquello no llegaba a compararse con muchas imágenes y situaciones que contemple o me vi rodeado, lo que acababa de ocurrir si fue demasiado, creer que estas tan cerca de la salida para que descubras que solo es otra habitación de la desesperación.

Salí de mi cuarto en el momento la leve luz que llegaba a filtrarse lastimo mis ojos de una manera impresionante, impulsada mas por el hecho de no haber dormido, una tía se encontraba en la casa, fue ella la primera que me vio. De inmediato se acerco a mí después de unas preguntas que conteste, me llevo al doctor, parálisis facial fue lo que cito. Regresamos a casa con un medicamento, después de comer me tome el medicamento y dormí el resto de aquel día y la mañana siguiente.

Charlando con la muerte

El 19 fui con mi padre a una sesión espiritual, algo ya común, pero ahora ya no me presentaría y escucharía a los “seres de la luz”, yo decidí hablar con la santísima muerte (como es llamada entre los espiritistas.
Antes de que se presentara (recordad que los espíritus, se alojaban en el cuerpo del espiritista y de allí hablaban) hubo un pequeño rito, me dijeron que me mantuviera en el suelo, hincado y con la mirada agachada, también recalcaron que no levantara la mirada. Había varias personas, pues solamente bajaba una vez, por esa razón los que le venían a pedir se encontraban en la misma sesión escuchando las penas y pedidos de los demás.

Algo inexplicable pareció suceder, comencé a sentir frio y un miedo que hacía tiempo no sentía, mi cuerpo a parecer temblaba, la voz de la santa muerte era impactante y parecía terminaba con ecos. La forma en la que se expresaba era distinta a los otros seres, parecía aborrecer a los humanos y nos llamaba mortales, cuando podía nos rebajaba y nos dirigía como si fuéramos insectos frente a ella.

En el momento en el que toco mi turno, Me dijo que yo me encontraba lidiando con el mal en mi interior y que el mal no se dejaría expulsar así de fácil, me recordó aquel sueño que tuve en el funeral, cuando me visualice muerto y me hizo analizar más a fondo hasta llegar hasta los dos seres que desconocía y se hallaban presentes fumando sus puros, eran agentes del demonio, me dijo también que pronto comenzarían a hablarme y ofrecerme cosas, y que de mi dependía tomar el camino del bien o del mal, pero que si me inclinaba al mal, no solo yo caería a los tormentos también muchos seres de los alrededores, pues como había escuchado los portales que había abierto, ahora con mi cuerpo entregado al mal ya se podrían abrir a voluntad, poco a poco el demonio que residía en mi eliminaría mi alma. ("algo obvio").

Un difícil camino

En otra sesión se encontraban otras dos personas que habían asistido "por ayuda". Yo me encontraba afuera sentado. Uno de ellos me observo desde lejos, contemplando el gesto deforme que poseía. Poco a poco se fue acercando, -que es lo que tienes amigo- fue lo que dijo, yo en un tono de ironía y sarcasmo conteste, -estoy poseído por un espíritu maligno y el posee la mitad de mi cuerpo-, en gesto de burla. El joven de unos 23, 24 hizo un gesto de enojo ante mis palabras, -que gracia- fue lo que dijo.
En esos momentos aquella risa terrorífica y desesperante comenzó a resonar por el lugar, mis manos se encontraban ocultando mi rostro deforme y poco a poco subían hasta encontrarse en el pelo. En su sorpresa el joven no pudo reaccionar, en el momento en el que me puse de pie y sujetándole lo lleve ante una pared, una de mis manos lo sujetaban por el cuello, mi lado izquierdo era la que contemplaba aquel joven espantando y paralizado. -Que gracia...huh- con un movimiento rápido lleve una navaja cerca de su cuello. Aunque me encontraba consciente de mis actos, no podía controlarme y no recuerdo de donde saque aquella navaja, aunque en esos momento impulsado por la ira no me importaba en lo más mínimo.

-Fanfarrón-, por la puerta se asomo mi buen amigo Fernando, en esos momentos controle mis acciones y solté la navaja. Después de volver a la sesión no ocurrió nada relevante. Aquella noche antes de dormir me contemple en el espejo, la parte de hipocresía y maldad no había cambiado, pero por lo contrario, la parte de alegría lucia una tristeza marcada.

Descontrol

No me atrevía a salir, aquella parte que lucía la tristeza me aterraba, por mi mente pasaron las veces que había salido a dar la vuelta, a divagar, a ir con conocidos o salir con chicas, a pesar de tener aquellos pensamientos e ideas malévolas. Si bien era cierto que en aquel entonces portaba un gesto macabro, podía llegar a cambiarlo por otro más, arrogancia, hipocresía, vanidad y en ciertas veces alegría fingida. Satisfacer mis deseos, deseos que muchos anhelan cumplir y que yo había conseguido, quizás gracias aquel estado que dejaba a un lado las limitaciones provocadas por la timidez.

¿Por qué querría volver a la vida anterior? Me preguntaba, aquella vida en cierto punto limitada, que no logro satisfacer aquellos deseos, en lo que mis aspiraciones eran solo sueños. ¿Por qué?, en cierto punto me pareció interesante cumplir y saber lo que se sentía, ejercer las torturas o asesinatos que contemplaba, en mis sueños, tanto despierto como dormido, que después paso a unirse con el plano real. Pero nunca lo había hecho, nunca decidí dar el paso. Pero ahora, cuando me había propuesto retomar mi antigua vida, había estado a punto de provocar una herida que conllevaría a la muerte.

Lo había decidido, abandonaría la empresa de regresar aquella vida aburrida. Yo comenzaba a amar la vida que antes me parecía desesperante. Decidí irme a dormir, aquel día no soñé con nada, muy temprano me levante, después de darme un duchazo, decidí observarme en el espejo, estaba por seguro que regresaría al control de mis gestos, ahora que ya me había decidido a la vida terrorífica. Pero pareciera que el espejo me odiase, mi ojo de tristeza lucia en un estado a punto de llorar, mientras por el otro lado, el gesto de maldad había cambiado por uno de hipocresía demasiado marcado. Realmente sentí ganas de llorar, pero me era difícil controlar mis acciones, en vez de lágrimas solté una risa burlona, el espejo se reía de mí, mientras que por dentro yo me sentía agonizar de tristeza.

En aquel instante mi hermano entro en mi habitación, yo aun me encontraba contemplándome en aquel espejo de cuerpo entero, mi hermano se acerco a mí y me toco el hombro en gesto de apoyo. En ese momento, mi cuerpo sintió un escalofrió que recorrió todo mi cuerpo, mi ojo de hipocresía dio una rápida mirada en busca de mi daga. Mi hermano se dio cuenta y comenzó a salir de la habitación. —¿Por qué te vas hermano?, necesito tu ayuda, no me dejes solo—, aunque en mi interior aquellas palabras llevaban desesperación, mis cuerdas vocales las pronunciaron con un toque de malicia intimida dora. Después de darme la vuelta comencé a caminar hacia él, mi ojos apuntaban hacia mi daga, justo detrás de mi hermano, el se percato de inmediato. Cuando me lance hacia él, conecto un golpe en mi torso y antes de que pudiese hacer otra cosa conecto un nuevo golpe esta vez en mi rostro, aquellos golpes me llevaron a mi cama, a pesar de escupir sangre, no había sentido el más mínimo dolor, aunque en mi interior esos golpes habían causado una gran grieta. —Crees que me detendrás con eso— la voz era sarcástica, después de las palabras comencé a reír con aquella forma macabra como lo hacía, pero mis ojos comenzaron a soltar lagrimas. Mi hermano se acerco y me dio un abrazo, seguido de ello abandono el cuarto llevándose consigo la daga.

No recuerdo cuanto tiempo reí pero eso sí, me quede sin aliento. Volví a contemplarme en el espejo. Nuevamente había cambiado el rostro de la parte derecha, la tristeza se asentó en el gesto de sosiego, mientras la hipocresía en gesto de interrogante. Sentí una vana satisfacción al ver que por fin había cambiado mi lado izquierdo en un gesto no malévolo.

Lucha Interna

Para la primera semana de febrero mi rostro ya lucia una sonrisa, los planos ya se habían estabilizado, la fantasía dejaba de estar en la realidad, y aunque todavía llegaba a tener aquellas visiones, me era de mas preocupación llevar el buen camino, los sucesos anteriores aun los tenía muy presente y mi familia se encontraba en constante vigilancia, después de todo lo que había hecho no sería extraño que aquella pose de pequeña alegría pudiera ser fingida, un típico aspecto de hipocresía para alimentar mi ego de deseos mal orientados.

En aquella semana me encontré con mi ex novia, y la primera que había tenido. Hacía más de 3 años que no la había visto. En mi vida solo había tenido 3 relaciones formales, dado que como no me justaba verme en el papel de infiel, mejor tomaba relaciones de tipo amistad, relaciones informales y que me aliviaban del peso del remordimiento, pensamiento que tomo más fuerza durante mi estado malévolo.

Verla fue para mí de gran placer, ella me trajo recuerdos, la más hermosa estudiante de aquella escuela, de la cual me enamore, mi única relación que termino bien y la única en la que estuve enamorado. Ella compartía el gusto, ese día lo pasamos juntos recordando el pasado. Al estar con ella olvide todo lo ocurrido, pareciera que no existiese. Pase los siguientes días junto a ella, mi risa había cambiado totalmente, yo no presentaba rastro de terror junto a ella y mi expresión, mis gestos no denotaban maldad.

Había pasado una semana desde nuestro encuentro y un día anterior habíamos decidido formalizar la relación.

Viernes 16 de Febrero del 2007, había quedado con ella, después de hacer mi rutina diaria me dirigí al espejo para emperifollarme. Mientras terminaba de arreglarme el espejo comenzó a tomar la forma malévola, —No puede ser— pensé, contemplando al espejo como esperando una respuesta, pero a pesar de ello el reflejo parecía tener vida propia. —No puedes huir de mi— me dijo el reflejo, negaba la situación mientras escuchaba aquella voz malvada en mi mente y contemplaba el movimiento y postura de mi reflejo, unas lagrimas corrieron entre mis mejillas, Acaso no podría dejar atrás el pasado, no podría dejar el abismo.

—Tu no existes, ya no soy el hombre que era antes, he regresado a mi antigua vida y no quiero volver a la anterior— exclame hacia mí mismo, pero con una voz insegura e interrogante.

—Estas seguro, realmente sientes eso... yo soy tu conciencia, yo sé lo que realmente quieres. Deja ya de jugar, deja de engañarte, quítate esa mascara de felicidad que oculta la hipocresía de tu vida— me dijo con tanta potencia que me sentí tambalear.

— No, no lo hare... no me dejare guiar nuevamente por ti— al decir aquellas palabras me aleje del espejo antes de dar pie a mas dialogo salí de mi casa, en mi cabeza aun se encontraban latentes las palabras. Por fin llegue al lugar citado, al llegar observe que Julieta se encontraba hablando con un conocido suyo. En esos momentos escuche nuevamente aquella voz.

—Hahahahaha... mira a tu querida dama, aquella que dices te está sacando de la oscuridad... vamos ahora es tiempo de cumplir con ese deseo que aun no haz saciado... yo se que lo anhelas, siempre haz sentido la curiosidad por asesinar—

— Huh... a mí no me han conocido por celoso— le dije con una seguridad que no me creía.

—Si tú no puedes hacerlo yo si— lo dijo contrarrestando a mi tono de voz, dándome a entender que no sucumbiría ante mí.

Un dolor comenzó a recorrer mi cabeza, no pude evitar llevar mis manos a mi cabeza hincándome tratando de no emitir un quejido. Un escalofrió comienza a recorrer mi cuerpo y siento como mi rostro genera aquel gesto de maldad. De inmediato me oculto en una tienda de autoservicio, dirigiéndome al baño. Me apoye en el lavabo tratando de disipar sin éxito el dolor, al observarme en el espejo, mis temores se cumplen, vuelvo a portar la cara de maldad. Empiezo a resignarme, en mi ciento como aquel estado que había controlado y encerrado se escapaba de la prisión que había construido. Un niño de 10 años entro a los sanitarios en esos momentos y al dirigirse hacia los lavabos se encuentra con una mirada pesada y psicópata, después de ver la sonrisa que comenzó a dibujarse en mi rostro, él abandono el sanitario con temor. Después de reír por dos minutos salgo y me dirijo hacia Julieta con una gran sonrisa.

—Hola primor... espero no haber demorado mucho— lo dije con tanto sarcasmo y malicia que Julieta me miro extrañada y sorpresiva. Después de Besarla dirijo una mirada al conocido saludándolo con un movimiento de la cabeza y a su vez intimidándolo con mi sonrisa de maldad y mis ojos agresivos. Javier se despidió de inmediato mientras comencé a caminar con mi Julieta, portando mi sonrisa de alegría y unos ojos profundos de sosiego. En aquel entonces esa era la máscara que mi yo interno (por no decir el "ser" que se encontraba asiendo de las suyas) portaba, ocultando la maldad y vanidad.

¿Viendo el futuro?

Al día siguiente me despierto noto que lucía un rostro tenorio y de audacia, con un ligero toque malévolo. Pareces raro fue lo que dijo Julieta la noche anterior, y era cierto, pareciera que no me libraría de esta personalidad, ya no sabía que pensar al respecto, quizás no podría desaparecerla pero si controlarla.

Aquel día salí vestido de gala, tenia curiosidad de lo que ahora se decía de mi, después de semanas de mostrar un comportamiento pasivo, las criticas deberían de haber cambiado fue lo que pensé. En el camino me encontré a una querida amiga, hacía tiempo que no la veía y ella al verme se alegro demasiado y me propuso acompañarla a no recuerdo donde.
Normalmente yo no daba mi numero de la casa ni llevaba a las chicas a la casa, era por eso que no sabían de mí, no podrían localizarme, ni fastidiarme; al menos no las que vivían por la colonia o conocidas de mi hermano.

Recuerdo que mientras caminábamos por un parque, se acercaron unos tipos vulgares a expresarse como es común en ellos hacia mi amiga en palabras que no son adecuadas para los oídos de las damas. Cuando me encontraba en aquel estado me era muy adictivo hacer respetar a las chicas, aunque de un modo no aceptable. Ese no es el modo de hablarle a una mujer, además sino se han dado cuenta esta acompañada. Unos de ellos se ofendió y sin decir nada golpeo mi torso, en el momento me arrodille y después de reír en silencio me levante nuevamente, mi gesto había tomado la maldad que había tenido meses atrás. Uno de ellos titubeo al ver mis ojos furiosos, sin en cambio los demás ignoraron aquello, un escalofrió recorrió mi cuerpo y perdí totalmente la conciencia y raciocinio. Valeria fue quien me dio detalles de lo sucedido mientras no me encontraba ahí ( por así decirlo), ella menciono que uno de ellos me soltó un golpe, lo esquive y lo sujete por el cuello, al momento en el que hice girar mi muñeca dirigi a la vistima al suelo con todo mi peso, y por los efectos de la gravedad el no logro poner resistencia, el golpe fue tan fuerte que abrió una cortada cerca de su ceja, otro trato de dirigirme una patada cuando aun estaba agachado. Pero rápidamente me abalance hacia la pierna y esquivándola estruje sus testículos, los demás no intervinieron atentos a lo que haría, cuando por fin me levante solté una carcajada, la primera víctima se levantaba y al mirarme a los ojos comenzó a portar una cara de terror, después ellos se fueron. Cuando regrese en sí estábamos sentados en una banca, después de contarme lo relatado imite su gesto de preocupación.

Observaba como la gente postraba sus miradas hacia mí, yo me encontraba hablando y persuadiendo en el cambio de otro tema, en olvidar momentáneamente lo sucedido, al menos en ella. Pero llegaba a escuchar mi voz que había perdido el tono del día, ahora lo tenía un poco más gruesa y arrogante. En el camino mire hacia un puesto de comida, la encargada tenía un cuchillo con el que estaba cortando la carne recién sacada de las brasas, en mi mente visualice que tomaba el cuchillo y lo insertaba en mi acompañante, di unos pasos atrás con un gesto de temor.

En la noche mientras observe la siguiente ilusión o sueño. Me veía nuevamente muerto en una roca tallada con forma de mesa, mis manos sobre mi pecho formaban una cruz y dos onzas cubrían mis ojos, desde unas gradas se encontraban conocidos, familiares y amigos dándome el adiós, algunos llorando o con lagrimas retenidas mientras me miraban arder, esa era la muerte que yo había pedido en el caso de que sucediera, quería que me cremaran.

Al pasar los días visualizaba más acerca de mi muerte, las visiones trataban en la forma en la que moriría, no captaba todas las cosas de mi alrededor y las charlas con personas con mi novia o familiares no parecía captarlas por completo las palabras ni gestos, muchas veces llegaba a modificarlas, pareciera escuchar cosas que no desearía nunca salir de las personas que me rodearan, entre en un estado paranoico.
Entre más días mi estado empeoraba, contemplaba algunos objetos que había visto en mi visión, mi novia había comprado un vestido que yo había visto en aquella visión, eso fue lo primero que relacione de las muchas otras cosas que vería. Aquello que había visto era como contemplar al futuro, no lo asimilaba, nuevamente llegaron las visiones a salirse de la realidad, y constantemente se relacionaban, en la forma en la que moría, observaba pedazos, imágenes de días antes a morir, como provocaba ser victimado y la manera en como había sucedido.

El 25 de marzo un año después del inicio de mi pesar y día de mi santo. Vi algo que marco mi vida, mientras me veía en espejo portando terror y paranoia, sentí un sombra detrás de mi, en la oscuridad de la noche entre las sombras visualice la figura de la parca lo que veía a distinción era la guadaña el cuarto se encontraba congelado, aquello había sido más real que todo lo que había visualizado anteriormente, mucho más real que mis acciones de maldad.

¿Final?

Mi piel había vuelto a palidecer, mi piel blanca había perdido total tonalidad, mis manos lucían huesudas y mis expresiones no cambiaban de la desesperación, preocupación o desquicio. Después de 1 semana, comencé a armas el rompecabezas de los sueños referentes al como moriría, cada vez pensaba que realmente veía el futuro, cada pedazos de imágenes las retenía hasta formar piezas completas, cada vez la cinta rodaba mi triste final.

Me contemplaba en el espejo cada tres horas, para ver mis expresiones, añoraba tener por lo menos aquellas expresiones de arrogancia, vanidad o maldad que habían sido un sello el año pasado. Aquel nuevo estado en el que me encontraba me volvía loco, al seguir viendo él como moriría, me obsesionaba con evitar los objetos o alguna acción que haya visto en mis sueños, aunque solo fuera el movimiento de una pelota roja al caer por las escaleras, ese pequeño detalle si la había visto en alguna parte de mis sueños me hacían entrar en una gran paranoia y esquizofrenia des controlante.

Aun no sé el por qué no quede loco al ver tantas cosas tan crueles. El caso fue que poco a poco al yo evitar situaciones que me llevarían al cumplimiento de mi sueño, yo mismo en mi paranoia por evitar los sucesos, me envolvía, ya cavaba mi propia tumba (por así decirlo).

Era un 27 de Abril del 2007, aquel día en mi locura abandone mi hogar, aun no tenia completo mis sueño, era por eso que no sabía que al lugar que iría sería la última pieza. Quería huir del mundo, de la muerte, ir contra el destino que no me había sonreído últimamente, aquel fue el día en el que maldije mas el 25 de marzo del 2006, el comienzo de la pesadilla.

Caminaba por la ciudad, en una esquina al dar una vuelta me vi en la necesidad de caminar por unos macetones, poco a poco subía por una rampa, mi vista se desvió a un edificio, esto ya lo había visto, me dije, observe a otro lugar al otro lado de la avenida, habían dos jóvenes novios, el portaba pantalón tipo militar y playera negra y ella blusa blanca y jeans, justo como en mi sueño, cada automóvil, marca y color eran exactamente como lo había visualizado, los mismo pájaros y sus acciones, todo. Me detuve y gire por todos lados, ahora me encontraba en mi sueño.

Bajando la rampa se encontraba un señor sujetando una carretilla muy pesada con varillas picudas, era tiempo de que el peso le ganara y se le escapara la carretilla, envestido por las varillas moriría, justo como en mi sueño. Unas lágrimas brotaron de mis ojos. Me encontraba paralizado, la carretilla se vino abajo, Por mi mente pasaron infinidad de imágenes, pero específicamente el momento en que había comenzado todo, mas allá del 25 de marzo, en febrero 24 del 2006, el día en el que la migraña me envolvió.

Yo había pretendido a salir a cambiar mi destino, a luchar; pero esta guerra fue algo más allá de mi fuerza y voluntad.
—¡¡¡No!!!— fue lo que grite, esta vez no bajaría la guardia, no me dejaría doblegar por la muerte. Con mis piernas temblorosas di unos pasos atrás y mientras gire para correr perdí el equilibrio cayendo de la rampa, hacia unos 8 metros de altura, mi cuerpo fue golpeado por una rama haciendo que cayera boca abajo, para estrellarme en un gran macetón. Mi cuerpo estaba rodeado por mi sangre y mis ojos miraban hacia el portal de la vida y muerte, poco a poco el dolor se desvanecía, mis oídos dejaron de recibir sonidos y la peste de la coladera a unos tres metros de mi, desapareció, antes de perder el sentido del tacto, note una amplia sonrisa y un sosiego de felicidad y una relajante paz me tomo abrazándome.

Post new comment

The content of this field is kept private and will not be shown publicly.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <b> <i> <img> <h2> <h3> <h4> <h5> <h6> <blockquote> <font> <sup> <sub> <strike> <p> <br> <hr>
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Youtube and google video links are automatically converted into embedded videos.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Se pueden agregar imágenes a este envío.

More information about formatting options