Gracias por la información, me parece muy interesante. Por otra parte al leer el libro ya te imaginas un poco que hay experiencias vividas, por la inmediatez con que está contado, especialmente ese episodio. No solo la historia de amor en sí. Lo que me pareció importante es esa sensación de comunidad o amistad traicionada, el descubrir interés detrás de lo que representaba un estado de pureza e inocencia absoluta, casi infantil, donde de golpe irrumpe la bajeza del mundo adulto. Sobre todo cuando el mismo tuvo esa tentación, pero la dejó de lado por lo que creyó para todos significaba más. Y por timidez, está claro.
Jacobo, más que el personaje en sí, que no es muy importante, representa con Aida un momento decisivo para Zavala.
También me ha hecho gracia la frase de "yo , con el masoquismo que suele apoderarse de mi en ciertas ocasiones", porque no parece que el protagonista tiene que hacerse daño en todos los momentos importantes?, hasta en lo relativo a su relación con su familia.
Y esta anécdota (más que una anécdota!!) que cuentas de Vargas Llosa concuerda con algo que también ha escrito alguna vez, que su novela favorita es La educación sentimental, sobre todo el final, cuando los dos amigos recuerdan sus timidas aventuras infantiles.
Respecto a la complicación a la que aludes, es complicada pero enormemente clara (quiero decir para lo complicada que es) a la vez, a diferencia de por ejemplo un libro como Cambio de piel o cualquier otra obra de Carlos Fuentes. No se como pero la entiendes casi siempre, puede que por lo auténticas que suenan cada frase, sueles intuir su significado y, lo que es más importante, las recuerdas para cuando hacen falta, aunque sea cien hojas después. Una segunda lectura es como tu dices más rebeladora y enriquecedora. a mi no me costó volver a empezarla: me creó verdadera adicción.
Saludos.
Gracias por la información, me parece muy interesante. Por otra parte al leer el libro ya te imaginas un poco que hay experiencias vividas, por la inmediatez con que está contado, especialmente ese episodio. No solo la historia de amor en sí. Lo que me pareció importante es esa sensación de comunidad o amistad traicionada, el descubrir interés detrás de lo que representaba un estado de pureza e inocencia absoluta, casi infantil, donde de golpe irrumpe la bajeza del mundo adulto. Sobre todo cuando el mismo tuvo esa tentación, pero la dejó de lado por lo que creyó para todos significaba más. Y por timidez, está claro.
Jacobo, más que el personaje en sí, que no es muy importante, representa con Aida un momento decisivo para Zavala.
También me ha hecho gracia la frase de "yo , con el masoquismo que suele apoderarse de mi en ciertas ocasiones", porque no parece que el protagonista tiene que hacerse daño en todos los momentos importantes?, hasta en lo relativo a su relación con su familia.
Y esta anécdota (más que una anécdota!!) que cuentas de Vargas Llosa concuerda con algo que también ha escrito alguna vez, que su novela favorita es La educación sentimental, sobre todo el final, cuando los dos amigos recuerdan sus timidas aventuras infantiles.
Respecto a la complicación a la que aludes, es complicada pero enormemente clara (quiero decir para lo complicada que es) a la vez, a diferencia de por ejemplo un libro como Cambio de piel o cualquier otra obra de Carlos Fuentes. No se como pero la entiendes casi siempre, puede que por lo auténticas que suenan cada frase, sueles intuir su significado y, lo que es más importante, las recuerdas para cuando hacen falta, aunque sea cien hojas después. Una segunda lectura es como tu dices más rebeladora y enriquecedora. a mi no me costó volver a empezarla: me creó verdadera adicción.
Saludos.