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Ave salvaje
El tiempo trascurrió tan veloz y fugaz, que de pronto ya tenia 3 semanas de conocer el mundo. Conocí muchas cosas, como las estrellas en la noche, las cabras, el resto de las aves, y los gatos, nuestros predadores a quien mas temíamos. Pero mi padre que era el líder de toda mi familia, los ahuyentaba con la ayuda de otros gallos. Mis parientes, no se si tíos o tías, primos o lo que fuesen eran mas de 50 solo en ese sector. Eso sin contar nuestros rivales y amigos. El resto de polluelos, nunca pensé que fuesen tantos. Habían unos 5 por cada gallina, en el día jugueteábamos con algunos grupos, pero me di cuenta que no todo podía ser diversión y satisfacción. Aparecieron un grupo mas grande tanto en tamaño como en cantidad. Quizás tenían unas semanas mas que nosotros. Cuando andaban se pavoneaban presumiendo como diciendo – Abran paso aquí estamos. – Los demás se retiraban, al principio pensé que eran elementos de una supremacía jerárquica de la misma naturaleza. Pero no... solo eran unos pelmazos abusivos... mis camaradas no los respetaban les temían, puesto que si no nos apartábamos del camino o entregábamos el territorio o comida, nos zapaban tremendos picotazos o arañazos. La miradas que nos lanzaban eran intimidantes.
Una ocasión cazaba hormigas...hacia días que mi hermano café con blanco habíamos hallado un hormiguero, el cual era nuestro secreto. Por las mañanas nos introducíamos en unos matorrales y nos deleitábamos con las hormigas. Aquellos festines eran supremos.
No se como fue descubierto el secreto que mi hermano y yo tanto cuidábamos, pero en un pestañazo apareció el grupo de polluelos mayores... se internaron piando agresivamente y alzando el cuello para intimidarnos. Café con Blanco se puso a la defensiva, no sabia que hacer... nuestros adversarios superaban numero, fuerza y tamaño. Quería correr y esconderme, pero decidí pararme frente a Café con Blanco y defender nuestra comida. El pollo mas grande al que nombre: Ponchado por su gran tamaño, ataco a Café con Blanco dándole arañazos. Avance hacia el con el pico en alto y le embestí por la derecha, Ponchado perdió el equilibrio. Café con Blanco aprovecho y ataco recuperándose de los primeros golpes. Otro de los amigos de Ponchado me lanzo un picotazo en la cabeza, retrocedí adolorido. Al rato me derribo con una patada y picoteo en el suelo junto con otro pollo, mientras que Ponchado se levantaba y atacaba a Café con Blanco.
Mi primera lección de vida, no todo es para uno, ni siquiera la victoria. Al no resistir los picotazos y patadas de los bravos, Café con Blanco y yo escapamos abandonando nuestro secreto el que tanto habíamos protegido. La cólera que sentía me energizaba para volver y pelear de nuevo, pero el dolor en la cabeza y los arañazos me recordaban porque no debía volver.
Café con Blanco no se enfado tanto, parecía aceptar la derrota y pensar que habría otra oportunidad de alimentarse... la actitud de un líder.
Yo junto con mi hermana Morena, nos aventurábamos a escurridnos por los helechos y comer del hormiguero cada ve que los bravos paseaban por otro lado. Café con Blanco descubrió nuestros viajes, ahora vigilaba mas de cerca nuestra conducta, y cada vez que intentábamos llegar al hormiguero nos detenía y obligaba a regresar. Era obvio que se sentía responsable por nosotros. Y que manera de hacerlo... ¿Que tenia de malo tratar de recuperar lo que me había sido arrebatado?.
Morena siempre me acompañaba, per después de tantos empujones de Café con Blanco desistió de ser parte de las misiones. Entonces era el único que se exponía terco a robar el alimento de los bravos.
Los bravos me atraparon entre los helechos escarbando el hormiguero... antes de que me golpearan escape, pero las cosas no terminaron de inmediato...Ponchado me persiguió. Tenia 2 opciones enfrentarlo o continuar escapando. Al salir de los matorrales, una multitud de polluelos se congrego curiosa de aquel acontecimiento, Ponchado tras de mi y yo corriendo con todo mi esfuerzo para no ser alcanzado. Nunca sentí tanta emoción y popularidad, a pesar de estar en tan mediocre situación me juzgaba como un líder, todos me veían, de pronto Ponchado alzo su pico y trato de atinarme el primer golpe. Fue en ese preciso instante donde descubrí el don tan excepcional, raro en pollo... aumente mi velocidad escapando, todos se sorprendieron de la velocidad con la que mes escabullí desapareciendo en la distancia... Ponchado se detuvo observando estupefacto... era tan rápido como el viento. A pesar de ser solo un pollo, emprendía la carrerilla tal como lo hace un adulto... fue el principio de mi carrera de popularidad entre los de mi raza.
Los días pasaron... cada vez que Ponchado y sus secuaces molestaban a otros, los atacaba y antes de que ellos reaccionaran ya estaba desvaneciéndome en la lejanía. Mientras mis hermanos y compañeros piaban con fervor...
E ahí el porque me volví bastante presumido, me sentí halagado y en ocasiones superior a los demás... me pavoneaba luciendo mis dones. Ponchado ya no producía efecto en mi de intimides o temor.
Café con Blanco fue desprestigiado, el no tenia la habilidad de correr y no podía enfrentar físicamente a los bravos... me preocupo e hecho de que Café con Blanco pudiese desarrollar algún tipo de resentimiento o envidia a causa de mi popularidad. Así sucedió... ya no me buscaba y se juntaba con otros, me pareció injusto de su parte ¿no podía ser feliz con mis logros?... pensé bien las cosas y llegue a la conclusión de que no debía sentir lastima por Café con Blanco... es mas aumente mi popularidad aventurándome a sitios peligrosos demostrando mi segundo gran don: Mi valentía mezclada con ignorancia...
Llego el momento que siempre espere... enfrentarme en una pelea con Ponchado. Ahí estábamos el y yo, rodeados por el resto de polluelos y uno que otro pájaro entrometido. Las rodillas me temblaban, no presagiaba ni adelantaba los resultados de la pelea, pero no me daría por vencido.
La batalla inicio, Ponchado me embistió, me aferré con fuerzas al suelo, perdía el equilibrio pero antes de caer ante los empujones de ponchado me recuperaba y empujaba. Aunque me di cuenta que era realmente ínfima la probabilidad que resultase triunfador, la fuerza de mi oponente era suprema, retrocedía ante sus empujones como una hoja en el viento. No pude resistir mas el ataque y cai al suelo, bajo las patas de Ponchado. Sin misericordia me picoteo la cabeza y alas, también araño y pateo. Intente ponerme de pie, pero me vi con la cara en el suelo por segunda vez... cuando intente escapar Ponchado me puyó con el pico y revolcó por varios centímetros. Estaba recibiendo la paliza de mi vida.
La humillación también me acudió, era de real vergüenza estar siendo apaleado, tanto por presumido como por tonto. ¿Cuál fue la necesidad de retar a un sujeto que me doblaba la talla y el peso?... Quería escapar y esconderme de las miradas curiosas de los polluelos.
Al fin Ponchado se canso de golpearme y se retiro como todo un triunfador, yo me levante con un ojo morado; los demás se apartaron, solo uno se quedo parado frente a mi esperando para que lo acompañase: Café con Blanco. Se acerco. Su mirada expresaba un poco de disgusto pero compasión, estaba molesto por la forma en que me había alejado de el y de las tonterías en que me andaba metiendo, yo añoraba ser líder para ese entonces, pero aprendí que debía tener un poco mas de humildad, aunque fuese superior en habilidades y pensamiento que los demás, no me hacia mas importante que ellos. Esto es un poco difícil... peor aun cuando hay quienes te superan: Ponchado se volvió mi enemigo oficial. Y Café con Blanco en mi mejor amigo.
Fragmento de ave salvaje...

Hola edgar, sabes respecto a tu comentario pasado, eh tratado de agregarte, pero mi correo no es de yahoo, es hotmail. me gustaria saber que hacer. Bueno ojala y podamos comunicarnos si. Saludos!
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